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Editorial: Se fue otro tirano

19 de mayo 2013 , 08:23 p.m.

Es uno de esos decesos que millones de personas no lamentan. Más bien, a muchos les alivia un poco el alma, porque en algo o en mucho pueden hacer el duelo por sus seres queridos víctimas de la tiranía y de la violación de los derechos humanos. Entre ellos, las valientes y jamás resignadas Madres de Mayo, que no han cesado de exigir la verdad, de pedir justicia, de reclamar a sus muertos y desaparecidos, víctimas del oprobio dirigido desde la Casa Rosada, en ese entonces regentada por el ‘Flaco’, como lo llamaban en confianza. Si es que en él se pudo confiar. Muy difícil. Fueron horrendos los actos practicados, entre 1976 y 1983, durante la dictadura bajo el mando de este general y sus socios de junta militar.

Videla dio el paso hacia su triste fama el 24 de marzo del 76, cuando, en compañía de su amigo de infamias, el comandante de marina Emilio Massera (fallecido en el 2010), protagonizó el golpe militar para derrocar a María Estela Martínez, la viuda del presidente Juan Domingo Perón. Lo demás es triste historia: represión y cárcel para quienes creían sospechosos de militar en política, censura, cierre de carreras en las universidades, desaparición forzada. Y, por si faltara brutalidad, robo de niños nacidos en cautiverio, delito por el que terminó sus días tras las rejas, pues por los demás había sido indultado durante el gobierno de Carlos Menem, aunque pagó más de 20 años en casa por cárcel.

Se va así uno de los militares que mancharon con sangre la tierra de Centro y Suramérica en el siglo pasado. Se encontrará con Alfredo Stroessner, que durante 35 años impuso su régimen en Paraguay, también con desapariciones, torturas y lo que signifique crímenes de lesa humanidad. Tal vez aguarden a Efraín Ríos Montt, militar guatemalteco, un año menor que Videla, condenado en días pasados a 80 años de prisión por genocidio. Como triste coincidencia, especialmente por matanza de niños itziles de su país. Solo queda desear que nunca haya más como ellos.

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