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Que el miedo a engordar no le impida dejar el cigarrillo

El cuerpo almacena más grasa al abandonar el hábito, pero se puede evitar subir de peso.

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18 de mayo 2013 , 04:56 p.m.

No es gratuito que los fumadores, y sobre todo las mujeres jóvenes, encuentren en el aumento de peso la excusa perfecta para no dejar de fumar. Para entenderlo hay que empezar por decir que a los siete segundos de ser absorbida por los pulmones, la nicotina, principal componente del cigarrillo, causa efectos en el sistema nervioso central y autónomo. Dependiendo de la cantidad consumida, es capaz de producir al mismo tiempo acción calmante y estimulante.

Pero los fumadores –que dicen experimentar placer, relajación e incluso mayor capacidad para concentrarse– tienden a ignorar que la nicotina y el humo también aumentan el movimiento intestinal y distorsionan, directamente, el gusto y el olfato; también desconocen que estos factores impactan su peso corporal.

De acuerdo con el neumólogo español Carlos Jiménez, cuando una persona deja súbitamente de fumar, lo primero que experimenta es una ansiedad que puede traducirse en la necesidad exagerada de comer a toda hora. “Eso se exacerba –dice– con la paulatina recuperación del gusto y el olfato, lo que ayuda a saborear mejor la comida”.

Pero hay más: al abandonar el cigarrillo, el cuerpo mejora su oxigenación, lo que le permite aprovechar mejor la energía y, por ende, su capacidad para almacenarla, particularmente en forma de grasa. Algunos investigadores presumen que la nicotina altera el metabolismo de las grasas, de modo que al cesar este efecto, tienden también a acumularse más. Un estudio publicado en el ‘British Medical Journal’ y realizado en Francia y Reino Unido, determinó que dejar de fumar está asociado con un aumento de peso promedio de 5,4 kilos, después de 12 meses.

20 mil muertes al año

No obstante, para María José Collado, psicóloga e investigadora de la Universidad Complutense de Madrid, “los efectos de seguir consumiéndolo son mucho más graves que ganar unos kilos, que pueden bajarse fácilmente”. El cigarrillo es responsable de cerca de cinco millones de muertes al año en todo el mundo. Y en Colombia, según la neumóloga Natalia Londoño, presidenta de la Asociación Colombiana de Medicina Interna (Acmi), provoca de manera directa e indirecta cerca de 20.000 fallecimientos al año en el país.

Pero, entonces, ¿el miedo al sobrepeso sí es una excusa válida para no dejar de fumar? Los expertos argumentan que no, porque hay muchas alternativas médicas y de nutrición para dejar el cigarrillo, considerado, después de la heroína, la sustancia más adictiva. Dejar el cigarrillo es posible, dicen.

¿Cómo hacerlo? Lo primero es tomar la decisión y luego empezar el proceso, que se aconseja tenga en cuenta el síndrome de abstinencia y el detalle de sus propios hábitos; eso le permitirá establecer en qué situaciones le surge una mayor necesidad de fumar.

Se aconseja que se asocie el fin del cigarrillo con el inicio de una vida saludable, que incluya una dieta baja en grasas y ejercicio, que ayuda a combatir el síndrome de abstinencia y a evitar el sobrepeso y, al mismo tiempo, estimula al individuo a llevar una vida saludable y de bienestar físico y emocional.

Aquí, algunos consejos por si decide hacerlo de inmediato.

Si se decide...

Elija bien el momento. No lo haga cuando esté en una situación de estrés (cambio de trabajo o problemas familiares). No descarte ayuda profesional. Infórmese bien y minimice en lo posible el síndrome de abstinencia.

Déjelo sin aumentar kilos
Cuide su alimentación y sus pulmones

Primero, no tema si siente que al dejar el cigarrillo está subiendo de peso en las primeras semanas, pues esto no significa que se vaya a seguir engordando a ese ritmo para siempre. Para evitar el hambre hay que fijar intervalos regulares de tiempo entre las comidas. En lugar de tres, coma cinco veces al día en porciones pequeñas. Para picar, tenga a mano frutas, verduras y quesos desgrasados.

Reduzca el consumo de harinas y dulces. Nada de gaseosas; disminuya el alcohol por lo menos durante los primeros tres meses sin cigarrillo. Y haga ejercicio.

REDACCIÓN SALUD