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Arnulfo Arteaga lanza libro sobre su periódico en EE. UU.

La obra cuenta luchas para sacar a flote y mantener en circulación por más de 30 años a El Sol News.

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17 de mayo 2013 , 08:25 p.m.

Arnulfo Arteaga cuenta que, en su primeros años de periodista en Nariño, su tierra, se ganó la fama de loco entre sus colegas, porque –entre otras ‘locuras’– se atrevió a tumbar a un gobernador que compró joyas con dinero público para regalárselas al entonces presidente Misael Pastrana. Él publicó las facturas y el político cayó.

Trabajos como ese le dieron prestigio, pero pronto se dio cuenta de que sus sueños necesitaban otros aires. Se fue a Cali donde hizo radio y luego a Bogotá, donde trabajó también en radio y para revistas como Vea, Cromos y AlternativaPeriodismo. Allí, recuerda, conoció a personajes como Gabriel García Márquez y Enrique Santos Calderón.

Pero un día al hijo del humilde poblado de Altaquer –un pastuso para muchos en la capital– le dio por pensar en lo inalcanzable: hacer periodismo en Nueva York. La fortuna le dio poco después la posibilidad de ir a un curso antidrogas a Estados Unidos y ahí encontró el momento. Voló a Miami con la clara intención de quedarse.

Al llegar se estrelló con la realidad: fue difícil engancharse como periodista, los ahorros se acabaron y terminó trabajando en una factoría. Un día vio un pequeño periódico latino y buscó la oportunidad de colaborar. El propietario le permitió escribir pero solo por el crédito. Arteaga aceptó sin pensarlo y de esa experiencia le quedó la idea de montar su propio periódico.

Después de paso corto por Puerto Rico, aterrizó en Nueva York, donde le puso alas a su proyecto. “Pedí plazo para pagar la renta del mes, compré un maletín y salí a vender un sueño", cuenta Arteaga. Así nació El Sol News. “Era reportero, fotógrafo, vendedor de avisos… todo”. Lo repartía en un carrito de supermercado, aún en los duros inviernos neoyorquinos.

La empresa le daba poco dinero pero sí mucho reconocimiento, no solo entre los hispanos de la calle sino de los diplomáticos y hasta de las autoridades de la ciudad. Su actitud de emprendedor le permitió incluso dar rienda suelta al sueño del escritor y publicó la primera de sus tres novelas, El infierno del paraíso, que estuvo entre las más vendidas en las librerías de Nueva York.

El otro lado de la moneda fueron los momentos de angustia que le hicieron pensar en renunciar a tanto esfuerzo. “Pero siempre digo que soy como el águila, que cuando encuentra mal tiempo trata de volar más alto”, dice Arteaga. En los años 80, con el auge del narcotráfico, hasta un jefe de sicarios del cartel de Cali quiso sacarlo del mercado para imponer su propio periódico. Otros intentaron invertir en El Sol News para lavar dinero, pero Arteaga no sucumbió.

Tras el ataque terrorista del 11 de septiembre del 2001, vino otra crisis y encontró la salida llevándose su periódico para Connecticut. Hoy es una empresa sólida localizada en Stamford y manejada por varios de sus hijos.

Arteaga acaba de plasmar su historia de más de 30 años en Estados Unidos en un libro de 150 páginas que publica ahora con el titulo Cómo alcancé el sueño americano (Uniediciones). Por algo se reirá ahora cuando recuerda que un día García Márquez le dijo: “Ustedes los pastusos son unos berracos”.

REDACCIÓN EL TIEMPO