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Un mundo sobre ruedas

Gustavo García habla de la transformación de la bicicleta y las ventajas de su uso.

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15 de mayo 2013 , 11:10 p.m.

Siempre da gusto ver a mujeres, hombres, niños y niñas transitando por los caminos veredales y los pavimentos urbanos en sus bicicletas, sin tubos de escape que exhalen hidrocarburos, óxidos de nitrógeno, monóxidos y dióxidos de carbono y los demás desperdicios expulsados sin clemencia al aire que respiramos.

Ni los más influyentes dirigentes de nuestras naciones ni los departamentos de investigación y desarrollo de las grandes corporaciones parecen interesados en explorar, proponer, promover e imponer este medio de locomoción sano, silencioso, saludable, limpio, tal vez por la poca rentabilidad que les pueda dejar su fabricación, en comparación con los dividendos de la industria automotriz, y para evitar el desmonte de una economía basada en la industria petrolera.

Aunque se especula sobre su invención —algunos la remontan a documentos apócrifos de Da Vinci, otros al antiguo Egipto—, parece ser que la primera "máquina andante" fue concebida hace casi dos siglos por el alemán Karl Christian Ludwig Drais von Sauerbronn. Tuvieron que pasar miles de años para que al ingenioso tudesco se le ocurriera disponer dos ruedas en línea para el transporte, desde cuando estas comenzaran a girar en Mesopotamia en 5.500 a. C. No obstante, el armazón draisiano carecía de pedales, que fueron agregados unos veinte años después por el escocés

KirkpatrickMacmillan. Luego vendría el aporte de neumáticos de caucho y cámaras de aire del veterinario inglés John Boyd Dunlop para completar la bicicleta que hoy conocemos.

Toda una cadena de favores para permitirnos gozar del placer de sentir el viento en la cara cuando viajamos en nuestra cicla, de la lluvia que nos acaricia el pelo, del sol que tuesta nuestras pieles. Todo esto es posible tan solo con la propulsión de las piernas, que a su vez se fortalecen, se exhiben y embellecen nuestras anatomías.

Me regocijo entonces en lo que proclamaba el escritor H.G. Wells: "Cuando veo a un adulto en una bicicleta, no pierdo las esperanzas acerca del futuro de la raza humana".

GUSTAVO MAURICIO GARCÍA ARENAS