Archivo

Cruceros sobre rieles

Trenes de los años 20 recorren España. Cuatro rutas van al pasado con las comodidades del presente

notitle
15 de mayo 2013 , 04:22 p.m.

La llegada de la primavera puso a rodar una manera diferente de recorrer España. Se trata de los cruceros ferroviarios, unas rutas turísticas en las que la historia y el lujo se combinan para dar un servicio único.

La idea la puso en marcha la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles (Renfe). Los cuatro trenes turísticos, al estilo de los cruceros que surcan el Caribe y otros mares, embarcan a sus pasajeros durante los días, y en las noches se detienen en alguna estación para facilitar el descanso de los viajeros.

En estos viajes, los pasajeros visitan ciudades y enclaves especiales del país ibérico, pero siempre sin olvidar la comodidad y el lujo de sus compartimentos, restaurantes y vagones.

La novedad de esta temporada es que, para adaptarse a la crisis económica, la compañía ferroviaria presenta ‘minicruceros’, rutas más cortas, al alcance de más bolsillos.

Una ruta que fue inaugurada en el 2012 por tierras andaluzas, y que ya tuvo un 92 por ciento de ocupación, presenta novedades este año. El tren de viajeros más largo de España, considerado también como el más espacioso del mundo, es una joya del clasicismo ferroviario. Se detiene en Sevilla, Córdoba, Baeza, Úbeda, Granada, Ronda, Cádiz, Jerez y Sanlúcar de Barrameda, además del Parque Nacional de Doñana (Huelva).

El Al Andalus es un tren de cuatro coches salón y siete coches suite –cinco de ellos construidos en Francia en la década de 1920–, que se puso en marcha en 1985. Después de dos décadas prestando servicio de alta calidad y de algunos años en abandono, sufrió un profundo lavado de cara el año pasado.

El resultado es un hotel de primera clase sobre rieles, con capacidad para 64 personas que se pueden alojar en 32 suites, y cerca de 400 metros de libre tránsito.

Ahora, el Al Andalus abandonará la vía andaluza durante julio y agosto para prestar nuevos servicios. Uno de ellos es el ‘itinerario ibérico’, con salidas desde Madrid o Zaragoza, que visita Segovia, Ávila, Salamanca y Burgos, incluidos la sierra de Atapuerca y el Museo de la Evolución Humana.

Este tren también ofrece el camino de Santiago, otra de las novedades de la temporada 2013, que con salidas desde Madrid o Zaragoza pasa por Haro, León, Astorga, La Coruña, Santiago de Compostela, Pontevedra y Vigo, con la posibilidad de conocer las basílicas, catedrales y monasterios, así como restaurantes y paradores de estas ciudades durante los seis días (cinco noches) de viaje. En septiembre, este tren retomará su ruta andalusí hasta el 3 de noviembre.

El Expreso de La Robla

Otro tren que llama la atención por esta época es uno que, con dos años de experiencia, se ha consolidado como un producto turístico de alta aceptación. El viaje trascurre durante cuatro días (tres noches) entre Bilbao y León, atravesando los pueblos de la provincia de Palencia (Carrión de los Condes, Frómista, etc).

Debido a su éxito, este expreso propone una nueva ruta para esta primavera-verano, denominada Paraíso infinito, que cada jueves de julio y agosto partirá desde la estación de La Concordia, en Bilbao, para recorrer el parque temático de El Carpín (Vizcaya), la ciudad de Torrelavega (Cantabria), el desfiladero de La Hermida y el Valle del Liébana. También, pueblos como Potes y Fuente Dé y las villas asturianas de Llanes y Ribadellesa.

Los 54 viajeros que acogen los nueve coches de este tren se alojan en compartimentos equipados con camas-litera, telefonía y un cuarto de baño con ducha de hidromasaje, condiciones como para sentirse en un hotel de lujo, pero sobre rieles.

30 años del Transcantábrico Clásico

Considerado el pionero y emblemático tren turístico, el Transcantábrico Clásico cumple 30 años de vida, en los que se ha consolidado como una de las ofertas de turismo ferroviario más importantes del mundo.

Con salidas semanales hasta el 26 de octubre, el itinerario de este tren se realiza entre León y Santiago de Compostela (o viceversa) y dura ocho días. Ese tiempo es suficiente para recorrer la costa del Cantábrico por La Coruña, Lugo, Asturias, Cantabria y Vizcaya, e introducirse en la meseta por Burgos, Palencia y León. Con capacidad para 54 personas en ocupación doble, este tren también puede alquilarse para viajes charter o grupos.

Gemelo del anterior, el Transcantábrico Gran Lujo circula semanalmente entre San Sebastián y Santiago de Compostela, en sus visitas a Llanes, Oviedo, Ribadesella, Santander y Bilbao.

Con siete coches cama, tiene 14 suites con salón, cuarto de baño con ducha de hidromasaje y sauna de vapor. Este tren está considerado como un gran hotel rodante, en el que se destaca su cuidada oferta gastronómica. Igualmente, tiene salones donde se celebran fiestas y se toca música en vivo.

EFE