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'La atención médica se volvió un acto de consumo'

Alain Garay, experto en temas jurídicos de salud, analiza la situación de este sector.

13 de mayo 2013 , 04:42 p.m.

La atención médica se ha convertido en un acto de consumo, sin entender que el cuerpo humano no es una mercancía. La protección en términos de salud es caótica, expresa el abogado Alaín Garay, miembro fundador de la Asociación Latinoamericana de Derecho Médico.

Jurista francés, estuvo de visita en Colombia a propósito de su libro Gestión jurídica del riesgo médico. Expresa que “se está mercantilizando el cuerpo humano, no se garantiza un acceso ágil y oportuno a los servicios de salud".

“La situación es caótica, como lo prueba una encuesta de Galup en la que ocho de cada diez colombianos desaprueba el manejo en salud y le temen más a las carencias en este aspecto que a los efectos de la misma guerrilla o el narcotráfico”, expone.

Garay dice que al primar aspectos de finanzas se obstaculiza y limita la calidad del sistema. “No hay ningún concepto que diga que la medicina tiene que ser rentable, supone un costo enorme. No se puede pensar que curar tiene que ser rentable. Tiene que ser eficiente, que es diferente, es un bien común, es una aspiración de la sociedad colombiana y de las demás”, manifiesta.

No es la primera vez que este estudioso de los temas jurídicos en salud está en el país. En el 2006 dirigíó una capacitación de bioética jurídica con el Tribunal de Ética Médica de Bogota, junto con la Alcaldía. Las intervenciones le permitieron ver desde entonces la necesidad de los colombianos y de los médicos por un sistema de protección de salud satisfactorio.

Los análisis señalan que a los médicos no se les prepara para informar a los pacientes o familiares sobre su enfermedad y menos sobre riesgos y eventos adversos.

Las cifras refieren que en Estados Unidos cada año mueren unas 100.000 personas por errores médicos, mientras en Francia –que los llama Evento indeseable grave- son entre 250.000 y 300.000 casos. En España un tercio de los ginecólogos obstetras está bajo denuncia.

“¿Y en Colombia? No hay datos o parcelarios, o deficitarios porque no se sistematiza el estudio de lo que esta sucediendo”, afirma.

En su libro analiza el tema de la seguridad médica de los pacientes. Garay dice que “un avión es el aparato más peligroso pero por las medidas de seguridad volar es más seguro que conducir un auto. En el libro en el tema de prevención llamamos a aumentar la calidad asistencial. Rebajando las demandas y las denuncias por negligencia vamos a reducir el costo económico, social, moral y se fomenta una política de calidad para todos”.

Plantea implementar políticas y programas desde la escuela o por los medios de comunicación para que pacientes y los mismos médicos conozcan sus derechos y deberes. Afirma que "el poco acceso a ese tipo de información es algo grave y hay que entender que esto toca la salud, el cuerpo humano. Este cambio tiene que tomado en consideración primero por dirigentes públicos y políticos de los países. Es la mayor necesidad que enfrentan los colombianos según la encuesta Gallup y un reciente editorial de EL TIEMPO sobre el tema”.

El llamado es que médicos y pacientes "se reapropien de sus derechos que han sido captados por intereses privados que no les favorecen a unos ni otros". También a que el país mire modelos como los de los países nórdicos, tratar de mirar qué se puede ajustar a las condiciones de Colombia.

Sobre enfermedades terminales

Alain Garay expresa que la vida es un bien sagrado, que aun cuando la persona esté enferma, ese bien le pertenece a cada individuo.

"Incumbe al médico el deber de decirle. Los médicos no pueden tapar la verdad cuando hay una situación crítica llamada fin de vida, pero desconocen cómo actuar. Es difícil saber cómo decirle, eso depende de la edad, su entorno familiar y otros factores. Si la persona recibe esa información creo que le pertenece el derecho de continuar ser tratado o no", expresa.

Aclara que no se trata de terminar con la vida del paciente ni dejarlo a su suerte en un hospital sino de informarle y permitirle a acceder a medios paliativos.

Finaliza argumentando que "está la medicina curativa, el tratamiento que se aconseja porque hay posibilidad de curarse y cuando está en fase terminal hay otro marco de actuación médica, la medicina paliativa, con tratamiento del dolor y acompañamiento. Es una postura ética que hoy se pasa por alto porque los médicos siguen en la cultura de curar, querer curar y a veces llegar al 'encarnizamiento' terapéutico, porque no saben manejar lo que es el cuidado paliativo, cómo hacer, cómo actuar con estos pacientes, con dramas terribles, en parte con personas de la tercera edad".

REDACCIÓN CALI