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Foro del lector

13 de mayo 2013 , 10:46 a.m.

El ejemplo de santa Laura

Señor Director:
Me refiero a su editorial de este domingo. Es un honor para Colombia que en el santoral de la Iglesia católica aparezca la primera santa de nuestro país, subrayando que desde hace 2.000 años han existido cerca de 7.000 santos, que hacen parte de la corte celestial, intercediendo por los demás mortales ante Dios. La canonización de la madre Laura, con su entrega a los más débiles de la sociedad, es un ejemplo de que la humanidad puede construir un mundo mejor, con personas como la santa antioqueña, en donde el reino de Dios se hace posible en la Tierra. Lo realizado por la religiosa santificada en toda su vida es la mejor manera de demostrar el amor al prójimo. Su canonización debe servir para reflexionar sobre el fin del conflicto en Colombia, pues en medio de guerras, desgracias y sufrimientos, surgen personas desprendidas del poder y el dinero, quienes con la caridad buscan la felicidad de otros.
Ariel Peña

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Señor Director:
La canonización de la madre Laura, uno de los más elevados actos del cristianismo, tiene muchos menajes para Colombia, hoy especialmente. Como lo dice su editorial, es inevitable pensar en las víctimas del conflicto, en los siervos sin tierra perseguidos aún después de haberlo perdido todo; en las miles de mujeres que están en las filas de la guerrilla, obligadas a abortar, sometidas, humilladas; también en las comunidades alejadas que viven casi en la miseria, donde no se nota casi la presencia del Gobierno central, o aun en los barrios marginales de la ciudad donde millares de personas no tienen ni esperanzas.
Por allí se necesita la mano de Dios en muchas madres Lauras. Pero pensando en actos más terrenales, se requiere Estado con educación, seguridad, orientación social, protección a los menores.

Lucila González de M.

¿Qué hace el vecino?

Señor Director:
Que en un vecindario de Cleveland, EE. UU., un desadaptado haya tenido secuestradas a tres mujeres y una niña durante diez años, sin que nadie se percatara de nada extraño, es para reflexionar, no solo sobre el comportamiento del criminal sino del vacío social, de ausencia de tejido comunitario que quizá se convirtió en un elemento facilitador del hecho, por omisión en el conocimiento de los propios vecinos. Hay que ir un poco más allá del simple saludo, sin entrar en el círculo de privacidad que protege la ley, pero es necesario auscultar con responsabilidad quién es nuestro vecino, qué hace; quién lo frecuenta, qué grado de sociabilidad tiene. En Colombia existe policialmente un gran programa, los frentes de seguridad, que permite la elaboración del árbol telefónico y cruzar información entre vecinos.
Édgar Guillermo Bejarano Chávez

Peor el remedio que la enfermedad

Señor Director:
La Corte Constitucional no puede alcahuetear a una entidad ineficiente como Colpensiones cuando esta solicita plazo hasta diciembre para ponerse al día en los trámites que tiene pendientes con personas que, como yo, esperan su inclusión en nómina de pensionados desde hace meses y que por negligencia no ha sido posible hacerlo. Además no pueden ni deben apoyar a Colpensiones para que desconozcan y se pasen los fallos judiciales (tutelas) por la faja. No creo que hagan en seis meses lo que no hicieron en un año que tuvieron sin carga laboral para organizar la entidad que reemplazó al ISS, pues resultó peor el remedio que la enfermedad.
Julio Ernesto Miranda Ataque