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Se desploma la confianza en la Unión Europea

Situación en el clan de los 27 hace que ciudadanos se desencanten con sus autoridades y políticos.

11 de mayo 2013 , 10:05 p.m.

Las instituciones europeas celebraron el pasado jueves 9 de mayo el Día de Europa. Pero los festejos (principalmente centrados en Bruselas) que hace años eran muestra de optimismo con respecto al futuro, son cada año más sombríos y pesimistas.

La crisis, y sobre todo las soluciones a la misma, que está imponiendo Berlín a través de la Comisión Europea, está hundiendo la confianza de los europeos en la unión política a la que ven cada vez más como la madrastra que imparte duros deberes y no como la fuerza integradora y democrática del pasado.

Un informe publicado por seis grandes diarios europeos (El País de España, The Guardian de Inglaterra, La Stampa de Italia, Le Monde de Francia, Süddeutsche Zeitung de Alemania y Gazeta Wyborcza de Polonia) a partir de datos de un eurobarómetro de la Comisión Europea muestra señales alarmantes.

A la pregunta de si sienten desconfianza en la UE, las respuestas indican que la confianza de los ciudadanos de los seis principales países del bloque se hunde rápidamente.

En 2007, un año antes del estallido de la crisis, desconfiaba de la UE el 18 por ciento de los polacos, el 23 por ciento de los españoles, el 28 por ciento de los italianos, el 36 por ciento de los alemanes, el 41 por ciento de los franceses y el 49 por ciento de los británicos.

Cinco años después, a finales de 2012, ya eran el 42 por ciento de los polacos, el 72 por ciento de los españoles, el 53 por ciento de los italianos, el 59 por ciento de los alemanes, el 56 por ciento de los franceses y el 69 por ciento de los británicos.

De media, en el conjunto de los 27 países miembros del bloque, ese porcentaje había subido del 43 por ciento de 2007 al 67 por ciento de 2012. Pero estos seis países son clave, porque suman unos 350 millones de personas, dos tercios de la población total de la UE.

Europa está metida en su sexto año de crisis mientras el resto del planeta la dejó atrás en 2010. El consenso entre los principales economistas del mundo dice que los ajustes, demasiado rápidos y demasiado profundos, están siendo contraproducentes.

El sur del continente se hunde en la recesión y en el desempleo de masas. El norte resiste pero se están enraizando unos tópicos muy peligrosos para la UE: el sur piensa que el norte es egoísta y nacionalista. El norte piensa que el sur no trabaja y quiere vivir del esfuerzo de los demás.

Los datos de Francia y el Reino Unido son preocupantes, pero son países que siempre tuvieron grandes capas de población que veían la UE con escepticismo. Por otra parte, la encuesta muestra una subida muy rápida de la desconfianza que sienten alemanes, italianos y, sobre todo, españoles, tradicionalmente líderes de la eurofilia.

El eurobarómetro también cuenta que los ciudadanos ven con aprehensión cómo la gestión de la crisis va pasando a manos de tecnócratas (la troika, formada por funcionarios del FMI, el BCE y la Comisión Europea, que vigila el cumplimiento de los ajustes en los países rescatados, es el mejor ejemplo) a la vez que deja casi impotentes a unos gobiernos sin margen.

Como si diera un poco igual lo que se vota, porque cada nuevo gobierno sigue aplicando las mismas recetas.

IDAFE MARTÍN PÉREZ
Para EL TIEMPO