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Dos mamás a todo pedal

Aracely Urán y Cecilia Montoya, las madres de Rigoberto Urán y Sergio Luis Henao.

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11 de mayo 2013 , 08:24 p.m.

Sentada frente a un televisor pantalla plana de 32 pulgadas, doña Aracely Urán Durango no pierde kilómetro de la octava etapa del Giro de Italia. Es la madre de Rigoberto Urán, quien por su compromiso en la ‘ronda rosa’, no podrá estar con ella este domingo, en el festejo del Día de las Madres.

“Hace años que no celebra el Día de la Madre conmigo, por culpa del ciclismo, pero siempre me llama y me dice: ‘mami yo la quiero mucho’. Siempre se acuerda de la mamá”, cuenta la señora de 48 años, quien tuvo que levantar el ánimo de su hijo cuando este, a los 14 años, perdió a su padre.

“Al papá lo mataron los paramilitares en el 2001. Yo sufría pero lo aconsejaba y lo apoyaba. Yo me hacía la fuerte para darle fuerzas a él. Rigoberto no se cayó, salió adelante con su hermanita Lucía, que hoy tiene 16 años”, añade la progenitora de uno de los ‘capos’ del Sky.

Rigoberto siempre ha sido un buen hijo. En las fechas especiales nunca queda mal con el regalo para su madre. Con el primer sueldo que recibió como ciclista, en el Orgullo Paisa, le compró una estufa a doña Aracely. “Ese es uno de los regalos que recuerdo con mayor cariño porque él apenas se ganaba 500 mil pesos mensuales”, expresa con orgullo Aracely.

La mamá de Rigoberto Urán nació en la vereda El Hato, en Urrao (Suroeste antioqueño). Su familia vivía del café. Allí fue donde conoció a Rigoberto de Jesús Urán, el padre del grandioso ciclista del Sky. “Lo conocí en el campo y en el campo nos enamoramos. Luego vinieron los hijos. Éramos una familia feliz hasta que pasó lo que pasó”, narra con inocultable nostalgia.

Desde ese fatídico 2001, a Rigoberto se le metió en la cabeza sacar a su madre de la vida del campo y traerla para la ciudad. Ahora Aracely vive en El Poblado, mucho más cerca de las instituciones médicas, pues ha estado enferma recientemente.

Este domingo esperará atenta la llamada de su hijo, desde Italia. Él le dirá que la quiere, y ella le regalará una bendición. “No espero que mi hijo sea un súper campeón, pues ya lo es, lo único que deseo es que termine bien las etapas, sin heridas”, pide la madre, doña Aracely, quien nunca ha ido a las carreras de su hijo.

La madre de Henao

Cecilia Montoya ha vivido toda la vida en el campo y quiere seguir así. A su hijo, Sergio Luis Henao, más conocido en el hogar como ‘Yeyo’, también le gusta esa quietud de la vereda Río Abajo.

Sobre su hijo, Cecilia cuenta: “Venía pedaleando desde el vientre. Venía sentado y tuve que tenerlo por cesárea”. Ella lo adora y lo admira, y nunca espera nada de él. “Yo no le pido regalos, él me los da porque me quiere. Me prometió llevarme este año a la Vuelta a España y este domingo seguro me llama para desearme un feliz día”, dice Cecilia, de 45 años y casada con Ómar Henao, un florista.

“Desde muy pequeño ha sido corajudo, no le gusta perder”, dice de Sergio Luis su sencilla y humilde mamá, doña Cecilia.

Se fue de la casa Cuando tenía ocho años, Sergio Luis Henao agarró una bolsa, metió sus pocas pertenencias y se fue de la casa. Estaba bravo con la mamá. Por la tarde regresó, arrepentido. Ella lo abrazó y lo besó.

El mejor regalo A Cecilia Montoya, de todos los regalos que le ha dado Sergio, le gustó el del año pasado, un cuadro inmenso de María Auxiliadora. Ella le prende velas y pide por su hijo todos los días.

MAURICIO LÓPEZ
Redactor Diario MÍO