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Julio Gómez dice que Inocencio Meléndez trató de extorsionarlo

El contratista dijo en la Corte que el exsubdirector jurídico del IDU ha mentido.

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06 de mayo 2013 , 02:12 p.m.

"Sí me reuní con funcionarios públicos como Inocencio Meléndez, pero fue él quien trató de extorsionarnos con la información que tenía. El señor Luis Eduardo Montenegro también se reunió conmigo, pero no existió ni existe seguridad alguna de que hayan manipulado el sistema de adjudicación", respondió a una pregunta de los magistrados.

También señaló que las declaraciones que ha hecho Meléndez en sus intervenciones ante la justicia hacen parte de "un libreto", supuestamente pactado con el excongresista Germán Olano, condenado por la Corte al admitir que recibió 500 millones de pesos de los Nule. "Ese señor (Meléndez) ha dicho muchas cosas y la gran mayoría son mentiras", agregó en su testimonio.

En el interrogatorio, Gómez indicó que jamás ofreció dinero al excongresista Iván Moreno para la adjudicación de contratos y tampoco sostuvo reuniones con el exalcalde Samuel Moreno. También afirmó que no le consta si los Nule les entregaron comisiones o cualquier otro tipo de dádivas a los hermanos Moreno a cambio de la adjudicación de contratos.

El excongresista Iván Moreno -preso en La Picota- es juzgado por la Corte Suprema por su presunta participación en el escándalo del carrusel de contratos en Bogotá. La Sala Penal de ese tribunal lo acusó por los delitos de cohecho, concusión e interés indebido en la celebración de contratos.

Sin embargo, el contratista admitió que pagó a funcionarios públicos para conseguir contratos. "Uno sabe que si uno se gana un contrato hay que dar plata", afirmó Gómez a la Corte

Explicó en la audiencia que hizo parte de una unión temporal junto con los hermanos Nule para la licitación de dos contratos de malla vial, el 070 y 071. Sin embargo, su participación en esa asociación fue menos del 30 por ciento, tal como lo demuestran los documentos firmados por las partes.

Meléndez, dijo, les aseguraba que podía manipular a los funcionarios encargados del proceso de licitación pero, "después nos dimos cuenta que ese poder no era cierto". En conclusión, agregó, las licitaciones fueron adjudicadas de manera legal y sin manipulaciones.

Los Nule, aclaró Gómez, se encargaron de la administración del contrato por tener la mayor participación. Su único papel en ese proceso -dijo- fue el de mantener informados a sus socios sobre cómo se desarrollaba la licitación y la adjudicación del contrato.

Con ese fin se reunió con Meléndez y Montenegro. El exsubdirector jurídico del IDU le entregó información privilegiada sobre las propuestas que había sobre los requisitos que se exigían y a quienes descalificaban pero sus gestiones nunca fueron determinantes para que les adjudicaran los contratos. "En esa adjudicación no hubo favorecimientos", agregó Gómez.

Esta información -señaló el contratista- se las transmitía a los Nule, casi siempre por medio del cuñado, Mauricio Galofre, pero ellos también se reunían por aparte con Meléndez.

"El señor Meléndez ha intentado poner a los contratistas como los corruptos de este país pero no es así, los corruptos son los funcionarios”, dijo Gómez.

A la exdirectora Liliana Pardo vino a conocerla después de haberse adjudicado los contratos de malla vial. "Es falso que haya intervenido para que la nombraran directora del IDU. Después tuvo otros encuentros con el exsubdirector general del IDU Luis Eduardo Montenegro, pero cuando ya se habían presentado las propuestas”, dijo el contratista.

Sobre el abogado Álvaro Dávila, Gómez afirmó que los Nule se lo presentaron como asesor cuando los contratos de malla vial ya se habían adjudicado. "Miguel y Guido Nule me lo presentaron como el abogado de ellos y su asesor". Sin embargo, afirmó que nunca supo de una supuesta relación de Dávila con Samuel Moreno.

También desmintió la existencia del IDU paralelo que funcionaba en un hotel del centro. Todas las reuniones que sostuvo con los funcionarios como Meléndez se efectuaron en un restaurante ubicado frente al hotel, en los hoteles Tequendama y Cosmos, y en la oficina de los Nule. Nunca tuvieron un lugar específico para encontrarse.

"Necesito vivir. No voy a ir a un juicio en un proceso mediático y que me condenen a 20 años. Prefiero aceptar el delito y llegar a un principio de oportunidad y colaborar con la justicia para ver si es posible si los contratistas paremos aquí toda esa cadena de extorsión que tenemos con los funcionarios públicos", dijo Gómez.

REDACCIÓN JUSTICIA