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Segundones de primera

03 de mayo 2013 , 07:28 p.m.

Enrique Serrano lanzó en la Feria del Libro de Bogotá una nueva obra de trama histórica realizada en colaboración con otros tres autores, entre ellos un venezolano y un argentino. El libro “Segundones de Primera” se publica primero en Colombia pero con expectativas de distribución en el resto del continente. El trabajo compendia nueve relatos sobre personajes de la Colonia y de otros que acompañaron a los próceres de la Independencia. Unos y otros en la construcción del mito fundacional de los diferentes países, pero que fueron relegados al olvido. Uno de estos personajes es el cartagenero Juan García del Río, ideólogo de José de San Martín y de Simón Bolívar, otro el chileno José Cortés de Madariaga, protagonista de la independencia en Venezuela.

Enrique Serrano lanzó en la Feria del Libro de Bogotá una nueva obra de trama histórica realizada en colaboración con otros tres autores, entre ellos un venezolano y un argentino. El libro “Segundones de Primera” se publica primero en Colombia pero con expectativas de distribución en el resto del continente. El trabajo compendia nueve relatos sobre personajes de la Colonia y de otros que acompañaron a los próceres de la Independencia. Unos y otros en la construcción del mito fundacional de los diferentes países, pero que fueron relegados al olvido. Uno de estos personajes es el cartagenero Juan García del Río, ideólogo de José de San Martín y de Simón Bolívar, otro el chileno José Cortés de Madariaga, protagonista de la independencia en Venezuela.

El venezolano Rafael Arráiz es parte del grupo de coautores cuya cabeza es Enrique Serrano y que lanza esta nueva obra de carácter histórico y proyección continental. En su trabajo se describe el destino de Cortés de Madariaga, sacerdote chileno que falleció en Riohacha, en 1826, y que llegó a tierras venezolanas por capricho de los vientos marinos, cuando regresaba a su tierra natal. Durante los sucesos de 1810 impuso al nuevo gobierno desprendido de la metrópoli hispana. Otro personaje que aborda Arráiz es Juan Germán Roscio, redactor del Acta de independencia y de la primera Constitución surgida en Caracas, la de 1811.

Serrano traza las semblanzas de Fernando Fernández de Valenzuela y Pablo Olavide. El primero fue un niño genio de la Bogotá del siglo XVII, que escribió una gramática para uso de los santafereños y que los críticos liberales del siglo XIX consideraron insulso. Olavide fue un peruano perseguido por la Inquisición limeña que lo obligó a emigrar a la Francia prenapoleónica primero y a la España de Manuel Godoy después. Fue tildado de “afrancesado”, pero tuvo la lucidez necesaria para apoyar y rechazar los excesos de la Revolución Francesa.

Uno de los relacionados en el texto es el cartagenero Juan García del Río, ministro plenipotenciario de José de San Martín y de Bernardo O´Higgins en Chile y Perú. También fue en México colaborador de primera línea de Antonio López de Santa Anna, a quien en Texas le tocó la mala ventura de comenzar la pérdida ante Estados Unidos de la mayor parte de su territorio. García del Río fue condenado al olvido en su propia patria por su proyecto monárquico para el que trabajó, primero con el gobierno peruano del libertador austral y luego para Simón Bolívar, durante la última etapa política del caraqueño en Bogotá. Así lo señala el autor argentino Néstor Díaz Videla, uno de los escritores que aporta a la obra de referencia, editada por Random-House Mondadori.

Otro personaje relacionado en “Segundones de Primera” es Bernardo de Monteagudo, a quien se señala como el verdadero cerebro y constructor del Congreso Anfictiónico, protegido por Bolívar y asesinado en Lima un año antes de las sesiones de esa primera gran reunión continental de países recién independizados. Fue el Libertador venezolano desde la capital peruana quien convocó al encuentro que se realizó en Panamá, en 1826, pero cuyo trabajo de fundamentación jurídica y política realizó Monteagudo.

En esa relación de Díaz Videla, también aparece el llanero Domingo Matute, oficial de caballería originario de Guárico, en Venezuela, quien se rebeló contra el mariscal Antonio José de Sucre en Bolivia y se internó con su batallón en el norte argentino para intervenir en las guerras civiles que se iniciaban entonces en aquel país. Matute terminó su vida fusilado en Salta, en 1827, y su trágico sino se mantiene como parte de la colorida historia local del norte argentino. Matute enfrentó las aguerridas tropas del caudillo Juan Facundo Quiroga, el famoso “Tigre de los Llanos”, que fue retratado después por Domingo Faustino Sarmiento en “Civilización y Barbarie”.

El lanzamiento de la obra se hizo el 20 de abril en la Filbo

POR GONZALO GUERRERO