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México y Estados Unidos, un 'enfoque renovado' contra los carteles

Peña Nieto y Obama enfatizaron esfuerzos contra flujos de dineros ilícitos y contrabando de armas.

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02 de mayo 2013 , 09:21 p.m.

Los presidentes de México, Enrique Peña Nieto, y de Estados Unidos, Barack Obama, subrayaron el jueves la importancia de continuar las acciones contra el crimen organizado con un “enfoque renovado”.

En una declaración conjunta divulgada al inicio de la visita de Obama a México, los mandatarios enfatizaron en la necesidad de mantener los esfuerzos contra los flujos financieros ilícitos y el contrabando de armas, así como las medidas para reducir el consumo de drogas y sus consecuencias. “Los presidentes reafirmaron su compromiso de actuar como socios corresponsables a través de un renovado enfoque de colaboración para la seguridad ciudadana”, indicó el texto difundido por la Presidencia mexicana.

Peña Nieto expuso la importancia de asegurar un México en paz como uno de los pilares de su estrategia, y de prevenir el crimen abordando las condiciones que lo favorecen y fortaleciendo el régimen de derecho.
Obama reiteró a su vez el apoyo estadounidense a los esfuerzos de México, en particular para la transición hacia un sistema de justicia acusatorio “que sea transparente, efectivo y eficiente”.

De otro lado, decidieron establecer un ‘Diálogo económico de alto nivel’, que se enfocará en “fomentar el crecimiento económico y la innovación, y ejercer juntos un liderazgo global”.

Los líderes prevén que la primera reunión de este mecanismo ministerial tenga lugar este año e incluya a representantes de las dependencias correspondientes de ambos gobiernos, y colabore con actores relevantes, particularmente el sector privado. Convinieron también en buscar la exitosa conclusión, este año, de la negociación del Acuerdo de Asociación Transpacífica, “instrumento con altos estándares y disposiciones del siglo veintiuno que fortalecen significativamente al Tratado de Libre Comercio de América del Norte”.

Así mismo, reiteraron su compromiso con la resolución de temas comerciales específicos entre sus países, y su interés en mantener una coordinación cercana en otras negociaciones comerciales relevantes.

En el tema fronterizo, el mandatario estadounidense se declaró “optimista” con respecto a lograr la reforma migratoria que impulsó su gobierno ante el Congreso estadounidense para legalizar a millones de inmigrantes indocumentados.
Obama aseguró que la frontera que ambos países comparten, de más de 3.000 kilómetros, “es más segura de lo que era hace años”, ya que el número de intentos por inmigrar de forma clandestina a EE. UU. “está cerca de ser el más bajo en décadas”. Sin embargo, un reciente estudio del Instituto de Política Migratoria asegura que EE. UU. atrae al año a unos 260.000 inmigrantes mexicanos, legales e ilegales, un flujo que se ha mantenido casi sin cambios desde hace una década.

Obama ofrecerá este viernes un mensaje a jóvenes mexicanos en el emblemático Museo de Antropología y partirá a San José (Costa Rica), donde asistirá a una cumbre con líderes centroamericanos. Su viaje a América Latina concluirá el sábado.

Interés en Centroamérica

El analista político Luis Guillermo Solís explicó que la visita de Obama demuestra un interés de Washington para potenciar su peso económico y político en una región donde su influencia ha sido siempre amplia.

"Centroamérica pasa un mal momento en cuanto a la integración, el proceso está débil y la región se encuentra fracturada", dijo. Para Solís, el eje articulador de las conversaciones debió ser la revisión del tratado de libre comercio (TLC) que tienen vigente Centroamérica y Estados Unidos, pero la situación económica del país del norte, con una "recuperación ínfima", dificulta ese proceso.

Para el politólogo Claudio Alpízar, la reactivación de los temas comerciales, que no ha dado los resultados previstos, puede ser el interés real detrás de la visita del mandatario estadounidense.

"Al tener la chequera vacía para financiar proyectos directos, un tema posible sería el interés de Estados Unidos de unir a Centroamérica y México en un solo mercado más amplio capaz de impulsar mejor la economía", detalló.

Para Alpízar, si bien una visita de un mandatario estadounidense es siempre de gran importancia simbólica, esta cita podría tener "más ruido que nueces". Según Solís, lo más importante del encuentro será "el contenido del diálogo político" que se logre entablar con

Obama, y ninguno de los especialistas considera que esta visita genere cambios significativos en la estrategia de las relaciones entre Estados Unidos y el istmo.

México D.F.
Efe-AFP