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Asesinan a Guardia Indígena en norte del Cauca

Es el tercer crimen este año contra un miembro de la organización indígena

02 de mayo 2013 , 06:43 p.m.

Con señales de tortura y el rostro desfigurado, en un paraje junto a un río en Santander de Quilichao, en el norte del Cauca, fue hallado el cadáver de un miembro de la guardia indígena, el tercero de ellos asesinado en los últimos dos meses.

Fue identificado como Belarmino Chocué, de 26 años, quien hacía parte de la Guardia Indígena del resguardo: Canoas.

Su cadáver fue encontrado en una quebrada cerca al corregimiento de Mondomo, en Santander de Quilichao.

"Era miembro activo de la Guardia Indígena, lo mataron el lunes a la madrugada, lo torturaron y lo tiraron a un caño, estaba irreconocible (…) no sabemos quiénes fueron los responsables", dijo Feliciano Valencia, vocero político de la Asociación de Cabildos del Norte del Cauca (Acin).

De acuerdo con las heridas, fue golpeado en diferentes partes, en especial en la cabeza y le propinaron heridas con arma blanca.

Con este crimen son tres los comuneros asesinados en el Cauca este año. A principios de abril, en la vereda La Esmeralda, de Caldono, fue asesinado Álvaro Chocue, de 57 años, presuntamente a manos del Ejército.

El 18 del mismo mes, fue Venancio Taquinás, líder espiritual y guardia Nasa, en jurisdicción de Jambaló, crimen que se adjudicó a milicianos de las Farc. Seis personas fueron capturadas, dos de ellas condenadas a 40 años de cárcel, además de un tercero que permanece prófugo.

"Los crímenes de los guardias son hechos desafortunados, hay mucho dolor en la comunidad y en la Guardia Indígena, estamos muy preocupados y dolidos, pero hay que seguir resistiendo", dijo Feliciano Valencia.

Aída Quilcue, coordinadora del Programa de Derechos Humanos, Conflicto Armado y Paz, del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), dijo que "la guardia se vuelve un objetivo porque es una gente que, como lo dijo la ONU, hace parte de un proceso de iniciativa de paz, y nuestra propuesta desde el movimiento indígena ha sido en el marco de la resistencia civil, en el ejercicio de un gobierno propio, de autonomía y control territorial, en el marco de la autodeterminación de los pueblos".

Agregó que este ejercicio no es del agrado del Gobierno, de las Farc ni de otros actores armados y expuso que "las comunidades más afectadas por estos ataque contra la guardia indígena son Toribío, San Francisco, Tacueyó y Jambaló, con medidas cautelares de la Comisión Interamericana y uno podría decir que toda la población está protegida por medidas cautelares pero tampoco vemos que existan garantías (…) porque lo que vemos que por los distintos grupos armados han sido asesinados miembros de estas comunidades”.

Indicó además que es contradictorio que en medio de un proceso de paz se agudiza la guerra.

Jesús Chávez, consejero mayor del Cric, dijo que "nos preocupa que la afectación este pasando a unas estructuras que son propias (…) tenemos varios guardias que están amenazados".

Las autoridades indígenas le enviaron recientemente una carta a alias ‘Timochenko’, comandante de las Farc, en la que piden “que respeten nuestras autoridades indígenas y comunidad en general, y sobre todo, que respeten nuestro ejercicio de control territorial".

Milena Cabezas, secretaria de Gobierno del Cauca dijo que ante la grave situación de las comunidades indígenas, blanco de los grupos armados, se está haciendo seguimiento a todos los casos que se han presentado "para darles claridad a las autoridades indígenas de cómo van los procesos y la judicialización”.

De acuerdo con la funcionaria lo importante para evitar que sigan los crímenes es fomentar "los espacios de concertación, brindar los espacios de participación para forjar ese camino hacia el territorio de paz que queremos que se convierta el Cauca".

La guerrilla atacó de nuevo en Toribío

Desde las 11 de la mañana de ayer jueves, luego de hostigamientos que se prolongaron por más de dos horas, la zozobra se apoderó de los habitantes del municipio de Toribío, norte del Cauca.

De acuerdo con las autoridades locales, fuertes tiroteos se iniciaron cuando un helicóptero que transporta el dinero del Banco Agrario despegara de la cabecera municipal. Por fortuna, ni los ocupantes, ni la aeronave, que minutos antes había aterrizado, fueron afectados ya que las maniobras habían sido realizadas en un campo dispuesto para esta operación cerca al cuartel de la Policía.

Un soldado y un civil resultaron heridos en medio de los disparos lanzados desde los cerros aledaños al casco urbano de Toribío, que además atemorizaron a toda la población que tuvo que refugiarse en las casas.

A esa hora varios niños salían de las escuelas urbanas, y por fortuna salieron ilesos. Toribío no había sido hostigado desde julio del año pasado.

El pasado lunes 29 de abril, en el resguardo de San Francisco municipio de Toribío, una comisión jurídica de las autoridades indígenas Nasas sometió a un juicio a siete personas. Dos presuntos milicianos de las Farc fueron condenados a 40 años de cárcel, al igual que un tercero, prófugo, hallados culpables del asesinato de Venancio Taquinás, coordinador de la guardia indígena local y guía espiritual.

REDACCIÓN POPAYÁN