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El restaurante La Brasserie cobra lo que vale

Mauricio Silva habla de lo mejor del restaurante y recomienda algunos platos únicos del lugar.

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02 de mayo 2013 , 06:59 a.m.

Soy muy hincha de La Brasserie. Pero muy.

Creo que me gusta todo lo que sucede en este restaurante. Me gusta, antes que otra cosa, su cocina francesa informal (que no han alterado y que, por el contrario, desde que empezaron, en 2007, sirven con milimétrico cuidado, siempre desde el respeto por las recetas).

Me gusta su selección de carnes y pescados a la parrilla (el ojo de bife, el salmón, el pulpo, entre otras proteínas asadas).

Me gusta su ambiente gentil y acogedor (con dos terrazas, un salón de espejos y una inmensa barra que da, incluso, para comer allí con una buena ‘llave’, sin tanta joda).

Me gusta la carta de vinos (generosa y asequible).

Y me gusta la atención (efectiva, lógica y sin tanto show).

Y me gusta, además (y este punto sí que es importante), porque es un restaurante que cobra lo que vale. Todo lo que acabo de enumerar hace que cada uno de sus platos tenga el valor que tiene; ni más ni menos. Todo está en orden, todo es sensato y a precios lógicos.

Pero vamos al tenedor, que, en últimas, es lo que más nos apasiona. Y voy a recomendar varias sabrosuras que, para ser un lugar tan bonito y tan bien puesto, están más que bien en términos de costos.

En las entradas, atención a dos sopitas muy ricas: la de lentejas con chorizo ($ 11.900); y la petite bouillabaisse ($ 26.900).

En cuanto a las ensaladas, dos de campeonato: la de langosta con aguacate, mango, variedad de lechugas y tomate cherry ($ 34.900) –que tanto adora mi ‘Flaca’–, y la ensalada de queso de cabra con manzana y almendras ($ 22.900).

Y para picar, un platillo muy especial que disfruto inmensamente: el pulpo a la parrilla sobre tajadas de papa cremosa ($ 24.900).

En cuanto a los fuertes, mucha buena cosa, toda muy bien jalada. Recomiendo varios clásicos: el conejo braseado con pappardelle –que es una pasta ancha– ($ 34.900); el pescado fresco del día, con maíz, pimentón, tocineta y chalotes ($ 36.900); el popular y siempre alentador boeuf bourguignon con papa rösti ($ 32.900) –como para sacarse el gusto de esa salsota francesa–; y mucho ojo a un pollo orgánico al horno con papa criolla y mojo ($ 24.900). Luego están todas sus carnes, como un brangus de 300 gramos ($ 36.900). Bien.

Y hay más. Porque todo es rico. Es, en realidad, un bistró con amplio repertorio de comida francesa puntual. Una gran lección de buen restaurante, donde todo funciona. Y sin el atraco de moda.

La Brasserie

Carrera 13 N°. 85-35 Tel. 257 6402 Bogotá

Para picar

Almuerzo para las mamás

El restaurante Pimiento del Bogotá Marriott ofrecerá el domingo 12 de mayo un menú especial para las madres. Podrá disfrutar de música en vivo y elegir entre minipizzas de mariscos, paella, milanesa de róbalo en salsa de cangrejo y mucho más.

Avenida El Dorado N°. 69B-53. Tel. 486 3888.

Langostinos de agua dulce

Vienen de la ciénaga de El Totumo, entre el corregimiento de Lomita Arena y Galerazamba, límite entre Bolívar y Atlántico. Los sirven muy bien en Cartagena, de un tamaño y sabor excepcionales, a $ 46.000 las seis unidades. El plato se anuncia así: Langostinos de agua dulce con torre de aguacate, picadillo de tomate y cebolla con arroz con coco.

Restaurante 8-18. Tel. 664 2632. Cel: 317 426 8194.