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María Fernanda Yepes superó una 'tusa' y volvió a amar

Se fue para México tras la decepción que le causó la pérdida del protagónico de 'Allá te espero'.

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27 de febrero 2013 , 07:18 p.m.

Iba tras su gran amor, el mexicano Arap Bethke, pero al poco tiempo se separaron. lloró hasta más no poder y quiso abandonarlo todo; pero tras la soledad y la tristeza, María Fernanda Yepes, fortalecida y más madura, se convirtió en artista exclusiva de TvAzteca y le dio una nueva oportunidad al corazón con su coestelar en la serie ‘la teniente’, Matías Novoa.

Apasionada, entregada tanto en el amor como en la actuación, esta paisa se fue para México hace año y medio. En una semana, como dice la actriz, el universo conspiró y su vida cambió: “Pasaron muchas cosas. Por un lado, me bajaron del protagónico de Allá te espero (la nueva novela del Canal RCN), por otra parte me estaban llamando de México a mi celular para proponerme La teniente, y en esos días falleció el padre de Arap. Esa fue una de las razones por las cuales decidí irme a México; no queríamos separarnos en ese momento. Todo nos cambió. No había trabajado fuera y estaba en un momento profesional muy importante en Colombia. Era como dejar aquí todo tirado y arriesgarme”.

¿Cómo se enteró de que no sería la protagonista de ‘Allá te espero’?

Llevaba esperando cuatro meses. Fui fiel a ese proyecto. Terminé Rosario Tijeras, hice teatro y luego Mentes en shock, con Fox. Tenía varias propuestas para trabajar en producciones que ya se hicieron. Había mucho interés de parte de la libretista y en ese momento el director era otro, no era Herney Luna. Estaba superelegida; de hecho prácticamente ni hice casting. Conocí la historia y me enamoré del personaje. Por decisiones de arriba, sobre todo del director Herney Luna, decidieron que querían una actriz que tuviera rasgos más latinos. Fue muy decepcionante, me sentí muy triste porque me lo contó mi mánager, nadie me llamó, no me dijeron qué pasaba. Fue una razón mandada, y eso sí me molestó.

¿Cómo llegó la propuesta de TvAzteca?

A la semana de enterarme de que ya no sería la protagonista llegó la propuesta. La teniente es la segunda serie que hace TvAzteca; ellos tienen un departamento aparte del que hace las novelas y están empezando a apostarles a las series. Conocieron mi trabajo en Rosario Tijeras y me llamaron porque querían apostarle a una persona extranjera.

¿Cree en la ley de la compensación?

Los tiempos de Dios son perfectos porque todo pasa por algo. Seguramente ese personaje no salió porque no era para mí, y tal vez yo necesitaba ir a México, abrirme esas puertas. Por otro lado, fue doloroso porque terminé mi relación prácticamente cuando llegamos allá. Fue una cosa muy extraña.

¿Qué tan duro fue?

Lo que no te mata, te fortalece. De hecho me volví más fuerte, aprendí a quererme más, a valorarme más. No soy la misma mujer que se fue hace año y medio. Me tocó toda la crisis sola, sin papá ni mamá, sin amigos. Son como esas pruebas que te pone la vida y de las que al final uno sale victorioso; entonces miras para atrás y entiendes que quedó fue un aprendizaje.

¿En algún momento sintió desfallecer?

Fueron muchas noches de llanto. Hubo momentos en que dije ‘¡ya no puedo más!’. No solo por lo que estaba pasando a nivel sentimental, sino además por las jornadas que eran muy extenuantes. A veces quería irme y dejar todo tirado, escaparme a una playa y que nadie me jodiera la vida. Pero eso forma parte del trabajo; a los actores suele sucedernos.

¿Quién la ayudó?

Mi mamá y sobre todo mi hermana. Tengo una relación muy estrecha con ella. Fue por Skype. ¡Amo el Skype! ¿Qué hubiera hecho sin él? Mi hermana fue mi bastón. En cualquier momento de tristeza y de soledad recurría a ella y me daba siempre las fuerzas para seguir.

¿Cómo quedó su autoestima?

Siempre que terminas una relación, y más cuando no es tu decisión, es un golpe bajo a todo nivel; un golpe a tu ego. Ahora tengo que aprender a soltar, y eso es una tarea muy difícil. Dejar ir una relación, un amor, perder a alguien que quieres tanto es casi como una muerte, es un duelo; pero se vuelve uno más fuerte y la próxima vez amas diferente, de manera más evolucionada.

¿Qué hacía en medio de la ‘tusa’ cuando no grababa?

Distraerme. Muchas veces fui sola a cine, fui al teatro sola.

¿Está enamorada?

Sí, estoy feliz. Estoy saliendo con Matías Novoa (el protagonista de La teniente).

¿Cómo surgió ese romance?

Fue muy raro; al final de las grabaciones. Este amor fue inesperado, llevaba como diez meses de haber terminado con Arap. Estamos contentos.

¿Él ha venido a Colombia?

Sí, dos veces. Le encanta nuestro país. Él es chileno. Algún día me lo voy a importar (risas). A él le iría muy bien aquí.

¿Cómo quedó la relación con Arap?

Me lo encuentro en el D.F., en eventos, y hablamos como amigos. Ya nos podemos ver.

¿Hubo algún momento en que no quería verlo?

¡Claro! Me tocó perderme. Para que una herida sane, hay que dejar de tocarla. Guardé distancia y opté por no saber, no preguntar por él.

¿Hubo otra persona?

No, nadie. Arap todavía está solo. Se cumplió el ciclo de los dos. Igual, nos queremos muchísimo y guardamos un profundo amor el uno por el otro. Eso es lo más bonito, porque no quedó rabia, ni resentimiento, sino un bello recuerdo.

¿Qué tan espiritual es?

Yo no soy religiosa. Tengo a Dios presente en mi vida. Todo el tiempo lo invoco. Cuando abro los ojos, lo primero que hago es darle gracias a Dios. Eso me ha ayudado a que en la vida haya cosas que ya no me importen, que no tenga afán de llegar a ningún lado. Trato de vivir el presente muy feliz.

¿Qué hace cuando no está grabando?

Me encanta viajar. Eso es lo que me gusta de México, que se tiene la oportunidad de ir a muchos pueblitos. Voy mucho al mar.

¿Qué extraña de Colombia?

Muchas cosas y sobre todo a mi familia y la gente. Me encanta la alegría de los colombianos.

Dicen que es toda una diva en México.

(Risas) No es que sea diva; lo que pasa es que soy extranjera entonces me llevaron bien. Mi contrato fue bien negociado en el sentido de que tengo mi casa, me dan conductor... ese tipo de cosas que al final se las dan a los actores extranjeros cuando vienen a Colombia. Para ser muy famoso en México tienes que ser Paulina Rubio. Es muy difícil. México es un país muy extenso y para que te reconozcan así, en masa, se necesitan muchos años de carrera.

¿Qué diferencia encontró trabajando allá?

La vida de un actor allá es lo mismo que acá; son muchas horas de trabajo. No hay ninguna diferencia o privilegio en cuanto a los horarios; son igual de extenuantes. Fue muy difícil grabar bajo el calor de Acapulco con ese uniforme, ese equipo que pesaba muchísimo. Fueron ocho meses internada casi en la selva, prácticamente llevando una vida de militar mientras estaba grabando.

Allá la industria está más evolucionada y cuentan con un sindicato; entonces los actores de cierta forma tienen un poco más de garantías. Te consienten, hay camper, cosa que aquí en Colombia no existe. Es una casita donde te refugias del calor cuando no estás haciendo las escenas, tiene aire acondicionado; es un motorhome, es un camerino.

¿Hay segunda temporada?

Sí; fue lo que más le funcionó a TvAzteca, lo que más le marcó rating. En un mes volveremos a grabar.

Siendo ellos tan defensores de sus actores, ¿por qué una colombiana?
Son muy nacionalistas con sus productos, con su talento. La verdad a mí también me sorprendió, además porque hay muchos actores. Fue un gran reto actoral.

¿Cómo ha sido interpretar a Roberta Ballesteros (la teniente)?

Desde el principio, cuando recibí información del proyecto, me enfatizaron y querían saber si podía hablar mexicano. Arap es mexicano, digamos que ya tenía ese chip y no se me dificultó tanto. El acento es un tema de ortografía; es muy fácil estudiarlo. Creo que lo logré. Tuve entrenamiento con la Marina durante un mes. Aprendí a dar órdenes, a recibirlas, a saber cómo son los operativos.

Ha sido muy afortunada al interpretar personajes con carácter.

He tenido mucha suerte. Mis personajes han estado llenos de matices, colores y no son planos, no es el típico personaje ‘cliché’, la buena que llora y se enamora.

Está en México, cuna del culebrón. ¿Haría ese tipo de personajes?
De hecho cuando me iba a trabajar a la TV de México, eso era lo que más me asustaba: hacer ese tipo de personajes.

¿Lo haría?

No creo. No me emociona. Para mí es muy importante que el personaje me toque el alma, que no sean personajes irreales. Me gustan los personajes de carne y hueso. Lo que más amo en este momento de mi vida es actuar; y en ese orden de ideas cualquier personaje que venga va a ser trabajo, pero es importante que tenga qué contar, sea bueno o malo.

¿Y Colombia?

¡Ay! Han llegado propuestas que me ha tocado rechazar por este compromiso que adquirí con México; pero lo que más quiero es volver y hacer un buen personaje.

¿Nunca ha sido de escándalos?

¡Nooo! Porque soy muy tranquila y muy low profile. Agradezco a mis papás la educación tan sencilla y tan aterrizada que me dieron. He sido muy loca, muy aventurera, me gusta la adrenalina, soy muy osada, pero nunca he perdido el norte. Lo único que me ha traído problemas es mi sinceridad. Digo las cosas como pienso y como las siento, y hay gente que no lo entiende. Ya me muero así (risas).

¿Cuál es su debilidad?

El amor es mi talón de Aquiles. He sido como muy enamorada de relaciones estables; me entrego demasiado en el amor. Era capaz de dejar tirado todo por amor. De hecho una de las grandes razones por las que me fui del país fue piloteada por el amor. Me fui por amor y lo perdí, pero lo volví a encontrar (risas).

¿Qué tanto culto hace a la belleza?

No he sido vanidosa. Mi mamá me dice: “¡Ay, mija, arréglese un poquito!”. Soy descomplicada, hippie. Eso sí, cuando me arreglo, me encanta producirme. Pero normalmente no me maquillo, llevo casi siempre el pelo recogido. No soy de spa, llegar a una peluquería es mi peor suplicio, me encanta tener las uñas arregladas, pero gastarme hora y media sentada... Siento que se me va a acabar la vida. Me gusta comer saludable, hago ejercicio y obviamente cuido mi cuerpo. Me encantan los tatuajes pero no me los hago por mi trabajo; el cuerpo es como mi vehículo y tiene que estar limpio.

¿Hijos?

¡Ya ni sé! Es un tema que no quiero ni pensar, ni me estreso. A veces me dan ganas como de hacer mi nido ya, pues ya estoy grandecita (risas). La tal crisis de los 30. Creí que eso no existía, y sí existe. Todas mis amigas están con hijos y yo pienso ¿para cuándo? Me asusta porque quiero tener hijos y disfrutarlos joven, eso es lo único que me da afán para tenerlos ya. Pero también quiero hacer todavía tantas cosas...

¿Qué pasó con Fernán Matínez?. Se dijo que pelearon.

Con él nunca tuve un problema. Han especulado lo que han querido. Es un gran ser humano, lo admiro muchísimo, pero tomé la decisión de que no me manejara pues necesitaba una persona con oficina en México.

-María Fernanda Yepes interpreta a Roberta Ballesteros, ‘La teniente’, seriado de TvAzteca que ahora se ve por Citytv, de lunes a viernes a las 10:10 p.m.

Gloria Franco