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Nadya, la 'gran maestra' del ajedrez colombiano

La única mujer colombiana con el máximo título del juego ciencia, destapa el tablero de su vida.

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26 de febrero 2013 , 09:30 p.m.

Pronunciar su nombre es fácil, pero escribirlo, puede ser no tan obvio: Nadya, con y, y Karolina con K. La primera consonante ‘extraña’ en la tipografía de su nombre obedece a la admiración de su padre, Jorge Humberto, por Nadya Comaneci, gimnasta olímpica rumana. La segunda, por un capricho y admiración de él mismo a las que él llama ‘las karolinas’, que, en la historia de la humanidad, son símbolo de inteligencia.

Como si fuera una premonición, Jorge Humberto Ortiz nombró así a su primogénita, quien desde los cuatro años mostró su interés por el deporte ciencia, y quien es hoy la única mujer colombiana con el máximo título que otorga la Federación Internacional de Ajedrez: el de Gran Maestra Internacional (WGM).

Su carrera empezó cuando Jorge Humberto, jugador, técnico y admirador de esa disciplina, entrenaba en las tardes en su casa, ubicada en la ciudadela Simón Bolívar de Ibagué, con otro compañero de la liga tolimense. Según él, nunca hizo el intento de introducir a su pequeña en ese deporte, dadas las dificultades que él mismo había tenido con el desarrollo profesional como deportista. Cierto día él tardó en llegar a la casa al entrenamiento habitual y mientras su compañero lo esperaba, Nadya Karolina, lo abordó y le pidió que le enseñara.

“Mi compañero le mostró algunos ejercicios fuertes como para que ella no nos distrajera en nuestro entrenamiento”, dice Jorge. Lo que no pensaron ninguno de los dos fue que en menos de una semana, la niña buscara de nuevo a su papá en un momento familiar y le mostrara algunos ejercicios que chicos de nueve o diez años no hacían y, que para un grado de inicio, eran bastante elevados.

Eso, dice Jorge, “me motivó a seguirle enseñando esa misma tarde y estuve como hasta las cuatro de la mañana dándole lecciones”. Ahí empezó una carrera que hasta el momento no ha tenido fin.

A los siete años, Nadya tuvo su primera competencia en un torneo nacional en Zipaquirá, Cundinamarca, pero desafortunadamente no le fue bien. “Creí que la niña se iba a echar para atrás quedando en el último lugar, pero ella lo que hizo fue pedir más entrenamiento y se lo di”, comenta Jorge.

Al siguiente año, pasó de ser la última en una competencia a ocupar el primer lugar y sus triunfos no pararon, pues ganó en todas las categorías de ahí en adelante: torneos nacionales de 10, 12, 14 años, sub-20 y mayores, tuvieron en algún momento en el primer puesto a Nadya Karolina, quien llegó a ganar 23 campeonatos en el país.

En el ámbito internacional los logros no fueron menores. Luego de participar en una competencia en Menorca, España, ocupó la casilla número 10 del mundo en el deporte ciencia, con tan solo 10 años.

Carrera de grandes casillas

Jorge Humberto, tuvo un papel fundamental en el desarrollo inicial de Nadya como deportista. No solo fue su motivador, sino su entrenador y mayor impulsor. Sin embargo, el nivel deportivo de Nadya fue creciendo y así mismo, explica este orgulloso padre, él se desprendió del entrenamiento para permitir que ella tuviera mayor proyección.

“Fue entonces cuando tuvo un maestro antioqueño, con el que pudo crecer más. Posteriormente tuvo un tutor cubano y finalmente uno estadounidense”, dice Jorge. De esta manera, esta tolimense tuvo grandes logros en el ámbito internacional.

Así, Nadya también se enteró de que las universidades estadounidenses becan a deportistas que compitan a nombre de la universidad en certámenes mundiales a cambio de estudio y entrenamiento, lo que le llamó la atención. Investigó y encontró que la Universidad de Texas, Brownsville, ofrecía esa posibilidad con el ajedrez, con lo que se presentó, obtuvo el beneficio y pudo estudiar Ciencias de la computación con beca completa.

El estudio y las competencias deportivas fueron las movidas de Nadya entre el 2007 y el 2012, pero en el 2010, un momento marcó no solo la vida deportiva de esta tolimense que para el momento tenía 23 años, sino la del ajedrez colombiano, al obtener el título de Gran Maestra Internacional de la Federación Internacional de Ajedrez (Fide).

“Llevaba mucho tiempo buscando el título y era una meta para mí. En un momento dado, dejé de buscarlo y llegó sin que lo planificara, en una olimpiada mundial en Kanthy-Mansiysk (Rusia)”. Con una jugada en la que sacrificó un alfil para desmantelar las defensas del rey de su contendora, logró vencer a la gran maestra española Sabrina Vega y obtuvo así el título histórico para Colombia. (Lea Nadya Karolina Ortiz, la nueva Gran Maestra del ajedrez)

Una jugada maestra

Al terminar su carrera en el 2012, las buenas calificaciones y el excelente rendimiento hicieron a Nadya merecedora de una nueva beca para hacer su maestría en la misma universidad y en la misma línea profesional. Hoy, a sus 26 años se codea con estudiantes que han trabajado en grandes empresas tecnológicas como Google y es, como ella cuenta, de las pocas mujeres sobresalientes en un área en la que predominan los hombres.

Su carrera deportiva ahora está un poco más quieta debido a la alta ocupación en sus estudios, pero no ha parado. Sabe que teniendo el máximo título debe compartir su conocimiento y por eso desarrolla un proyecto educativo en el que busca hacer del ajedrez un deporte accesible para todos.

Su idea empezó desde hace mucho tiempo, cuando comprendió que gracias al ajedrez, ella, una joven de estrato medio y proveniente de un barrio marginal y pobre de Ibagué (Ciudadela Simón Bolívar), pudo obtener no solo grandes logros en su vida, sino adquirir disciplina y constancia que hoy la hacen una profesional de mucha proyección.

Con esto, desde hace mucho tiempo imaginó poder compartir sus conocimientos en el juego de la ciencia y en el 2011 cristalizó un proyecto con la Alcaldía de Ibagué, con el que llevaron el ajedrez a escuelas de bajos recursos de la capital tolimense.

“Trabajamos en 52 colegios y lo que buscamos era que los niños que quisieran vincularse voluntariamente recibieran clases de ajedrez con un entrenador y además, charlas de motivación en las que yo les hablaba a los niños de los grandes del deporte, siendo un vivo ejemplo de lo que pueden llegar a ser”, dice Nadya.

La respuesta fue muy buena. Logró no solo que los estudiantes se entusiasmaran, sino que los docentes de los distintos centros educativos apoyaran a los estudiantes y que, incluso, trabajaran en horas extras para apoyar a los pequeños competidores. Al final, reunieron a unos 280 niños ibaguereños en una final simultánea, con la que quedó demostrada la motivación y entusiasmo que sembraron en muchos de ellos.

“Uno de los resultados más satisfactorios es que los niños se animaron y no estaban obligados, porque por lo general, para muchos el ajedrez es aburrido. Además, en el 2012 hubo un aumento de niños vinculados a la liga tolimense de ajedrez, lo que para mí, es un gran avance, pues esto demuestra que les sembramos inquietud y que les gustó”.

Aunque actualmente no se lleva a cabo el proyecto, pues sus ocupaciones académicas le están tomando la mayoría de su tiempo, planea continuarlo presentando un proyecto al Ministerio de Educación Nacional, en el que su piloto en el Tolima, sea la demostración de que sí se puede lograr mayor calidad educativa por medio del deporte y la disciplina que éste inculca en los niños.

Por ahora, busca terminar su maestría con honores, como ya lo hizo en su carrera, seguir representando a Colombia en el mundo del ajedrez, como también lo hacen otros colombianos que son líderes en ese deporte y que también tienen el título de gran maestro (hombres), y continuar un camino con la infancia en el que el ajedrez, sea una elección de vida en búsqueda del éxito.

ROCIO HURTADO
ELTIEMPO.COM