Archivo

Editorial: Italia se atasca

26 de febrero 2013 , 07:16 p.m.

Italia convocó a elecciones a fin de aclarar un panorama que amenazaba el proceso de recuperación económica comandado por Mario Monti desde el 2011 y otorgar un mandato más claro al economista que logró restaurar la fe europea en el país. Pero, cumplida la doble jornada de votaciones, los italianos se han hundido en una situación aún peor que cuando Pueblo de la Libertad (PL), el partido del esperpéntico ex primer ministro Silvio Berlusconi, quitó su apoyo a Monti y con ello lo obligó a dimitir.

En efecto, los resultados muestran que Monti sufrió una dura derrota, con solo el 11 por ciento de votos en la Cámara Baja, algo inesperado en quien hasta hace pocos meses parecía ser el italiano más admirado dentro y fuera del país. No hay vencedores absolutos. Todo aparece repartido de modo que el atasco político resulta inevitable. La alianza de centroizquierda, integrada por los partidos Democrático (PD) e Izquierda, Ecología y Libertad (IEL), gana en la Cámara de Diputados, al paso que la coalición de derecha -PL y Liga Norte- vence en el Senado y se sitúa en posición de obstaculizar cualquier gobierno que se forme. También aparece como novedoso protagonista el Partido Cinco Estrellas (P5E), del cómico populista Beppe Grillo, cuyo 25 por ciento le permite inclinar la balanza en un sentido o en otro. El problema es que Grillo ataca por igual a todos los políticos y ha prometido en sus multitudinarias manifestaciones que no pactará con ninguno de ellos.

Con el 96 por ciento de los votos contabilizados, el candidato de centroizquierda, Pier Luigi Bersani, recoge un 30 por ciento de votos en la Cámara de Diputados, lo que, dadas las peculiares leyes electorales italianas, automáticamente le otorgan el 55 por ciento de las curules. Bersani también saca en el Senado leve ventaja, pero allí rigen otras normas que promulgó el PL en sus tiempos de poderío y que multiplican los beneficios a las provincias, terreno suyo.

Así las cosas, hay quienes ya hablan de unas nuevas elecciones si fracasan los intentos de Bersani, el más probable vencedor, por constituir gobierno. Estas podrían ser fruto de una urgente reforma electoral acordada por Bersani y Grillo o de una convocatoria del presidente Giorgio Napolitano. En todo caso, Berlusconi ha vuelto, y esa es una mala noticia.

editorial@eltiempo.com