Archivo

Bogotá, al borde de la crisis del espacio público

Bogotanos cuentan con 3,93 metros cuadrados de áreas públicas por habitante. El ideal es 15.

notitle
26 de febrero 2013 , 11:59 a.m.

Si usted vive en La Candelaria, Bosa, Los Mártires y Antonio Nariño es de los habitantes de la ciudad que cuenta con menos de 2,53 metros cuadrados de parques, plazas, plazoletas y zonas verdes para disfrutar en Bogotá. Las cifras salen del último estudio de espacio público presentado por la Defensoría del Espacio Público, con el que se le hace una radiografía a estas zonas en la ciudad.

El panorama no es alentador. En promedio, los bogotanos cuentan con apenas 3,93 metros cuadrados de áreas públicas por habitante y la medida internacional sugiere que haya 15 metros cuadrados. Queda aún un gran abismo por cruzar. La única localidad que se acerca a ese estándar es Teusaquillo, con 14,25 metros cuadrados, pero esto se debe a su cercanía con las zonas verdes de la biblioteca Virgilio Barco y al parque Simón Bolívar.

La tendencia preocupa porque muestra un gran desequilibrio entre el norte y el sur de la ciudad, con respecto a la oferta de espacio público. Los estratos 4, 5 y 6 que se concentran en Usaquén, Chapinero y Teusaquillo tienen amplitud de zonas verdes para disfrutar la vida en la ciudad.

Pero en estratos 1 y 2 los niños tienen menos parques para jugar o menos oportunidades de contar con una zona verde para leer un libro, o incluso de reunirse con la familia en una plaza, especialmente en localidades como Ciudad Bolívar, Rafael Uribe Uribe, Usme, y Bosa.

"Ciudad Bolívar, por ejemplo, es una localidad que lleva creciendo 30 años, de manera descontrolada y con poca atención hacia la planeación. Recuperar el espacio público ahí es una terea de largo plazo: nos tomaría 30 años más para darle el espacio público que se merece", explicó Blanca Inés Durán, defensora del Espacio Público.

No obstante, el estudio revela que, a pesar de que cada año hay más habitantes en Bogotá, el indicador no ha cambiado mucho desde 2005. Según cifras de la Secretaría de Planeación, en el 2005 había 2,9 metros cuadrados por habitante, y en el 2009 había 3,4. ¿Qué han hecho las diferentes Administraciones para que la ciudad no se precipite hacia una verdadera crisis de espacio público?

Un factor que ha sido determinante es la construcción de las troncales de TransMilenio ligada a la ampliación de espacio público y la creción de andenes, ciclorrutas, alamedas y plazoletas. Pero las razones son más de fondo.

"El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) del 2000 transformó la dinámica de la construcción en la ciudad, porque integró el medio ambiente como un elemento de la ciudad. Antes los edificios se construían dándole la espalda a los ríos, cerros e incluso se permitían construcciones sobre los humedales", explicó Blanca Inés Durán, defensora del Espacio Público.

Además, el POT también cambió las reglas del juego para los constructores, porque los obligó a ceder entre el 30 y el 40 por ciento de su terreno construible a la ciudad. Lo fundamental, según Durán, es endurecer el control a estas empresas para que la norma se respete y no le den gato por liebre a los bogotanos.

Hay dos formas de irregularidad. La más frecuente es que sucede que los constructores les venden a los compradores unos parques generosos, pero resulta que ese es el terreno que deben ceder a espacio público. "Los habitantes de esos edificios se sorprenden cuando llegamos a tumbar rejas para recuperar esas zonas. Hay constructores que estafan a la gente", agregó.

La otra modalidad, más dramática pero mucho menos frecuente, se da cuando las firmas venden sus de lotes de espacio público a otros para que las urbanicen. El proceso de recuperación se hace más dramático y tiene implicaciones legales muy complejas, a la hora de expropiar el terreno.

Vías, andenes, alamedas y ciclorrutas

Si se incluyeran otros elementos del espacio público dentro de la lista, como las vías, andenes, alamedas y ciclorrutas, los indicadores mejoran: pasan de 3,93 metros cuadrados por habitante a 16,89.

Esto se debe a que, en total, las vías representan el 60 por ciento del espacio público en Bogotá. Sin embargo, este también puede verse como un indicador de desigualdad en la ciudad.

Por ejemplo, de nuevo Teusaquillo es la localidad más beneficiada, con 26,88 metros cuadrados por habitante, en contraste con Ciudad Bolívar, que apenas tiene 4,99 metros cuadrados para cada uno de sus habitantes.

Se hace evidente el alto impacto de la urbanización desordenada e incluso ilegal, situación que se hace crítica ante la ausencia de entidades como el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), la Unidad de Mantenimiento Vial (UMV) y los fondos de desarrollo local en esta zona del sur de la ciudad.

Entre las localidades que salen mejor libradas, también están Los Mártires (22,01 m2 por habitante), Chapinero (21,66 m2 por habitante), Puente Aranda (21,56 m2 por habitante) y Barrios Unidos (16, 46 m2 por habitante). Las que obtienen peor puntaje son Bosa (5,14 m2 por habitante), Usme (5,31 m2 por habitante), San Cristóbal (7,28 m2 por habitante) y Rafael Uribe Uribe (7,64 m2 por habitante).

"En Bogotá hay oportunidades de ganarle al hacinamiento. Si la tendencia a hacer construcciones más amplias, en lugar de permitir que se expanda la ciudad. En el 40 por ciento del suelo de la ciudad hay construcciones de apenas 1 y 2 pisos. Es ahí donde podemos demoler y crear espacio público", puntualizó la defensora.

REDACCIÓN BOGOTÁ