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Los 3 caminos de la valorización: derogar, aprobar o dejar lo que está

Cualquiera de las posibilidades implica riesgos para ciudadanos, Distrito y Concejo.

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25 de febrero 2013 , 08:40 p.m.

Ya con los ponentes escogidos, al proyecto de modificación del Acuerdo 180 del 2005, de valorización, presentado por el Distrito al Concejo le queda una carrera de dos meses para ser aprobado o para hundirse.

Los concejales ponentes, Patricia Mosquera (partido de 'la U'), Yezid García (Progresistas) y Ómar Mejía (conservador), ya lo están estudiando para discutirlo en la comisión de presupuesto antes del 10 de marzo, cuando acaban las sesiones ordinarias, y evitar así que deba radicarse de nuevo.

García calificó la iniciativa de "positiva, democrática y equitativa"; Mosquera consideró que, al incluir obras de mantenimiento, "la Administración distorsiona el instrumento de valorización", y Mejía no entiende dónde están los estudios de los pasos deprimidos para TransMilenio en la avenida Caracas.

Tres son los escenarios posibles, cada uno, con riesgos.

Si se hundiera el proyecto

En la eventualidad de que el Concejo de Bogotá decida rechazar el proyecto que modifica el Acuerdo 180 del 2005, lo único que cambiaría respecto a la situación actual es la primera fecha de pago, que les mantendría a los ciudadanos el descuento del 15 por ciento en el valor de sus facturas ya no hasta el 27 de febrero, sino hasta el 29 de abril.

De resto, el plan de obras, los cobros, las zonas de influencia y los contribuyentes serían los mismos. En este escenario, es posible que regresen las protestas por inequidades del actual cobro y quedaría la sensación de que se les cierra a los ciudadanos una puerta para cambiar la valorización.

"Si eliminaran las fases III y IV del cobro y se sacaran obras absurdas, como las de los parques, nos bajaría el valor de los recibos y sentiríamos el beneficio, pero es injusto que el cobro siga como está", señaló Consuelo Serna, líder de Cedritos (Usaquén).

Además, los recursos de reconsideración que los dueños de predios ya hayan radicado en el IDU continuarán vigentes, al igual que la suspensión del cobro que se les aplica para ellos.

Derogar el Acuerdo 180, otro escenario

Si con el proyecto que acaba de radicar la Alcaldía cambian el monto distribuible, las zonas de influencia, los contribuyentes, el plan de obras y la forma de asignar el cobro, ¿por qué no derogar el Acuerdo 180 de una vez para que Petro tenga su propio acuerdo de valorización?

Existe temor de que entes de control como la Contraloría, la Personería e, incluso, la Procuraduría General, que ya le está haciendo un acompañamiento preventivo al actual cobro de valorización, consideren que hay irregularidades.

"Si no revisamos en qué van las obras, tanto el Distrito como el Concejo podríamos incurrir en detrimento patrimonial", señaló la concejal Patricia Mosquera ('la U'), una de las ponentes del proyecto de modificación. Además, los actuales contratistas podrían demandar a la ciudad. "Creo que deberíamos derogar el 180, pero toca revisar qué se ejecutó, qué se está ejecutando y qué falta por construir, para evitar complicaciones jurídicas", explicó Ómar Mejía (conservador), otro ponente.

Si el Concejo le diera el sí a la Alcaldía

Si se aprobara el proyecto completo, ya hay temas que inquietan a los ciudadanos. Construir por beneficio local los pasos deprimidos de la Caracas molesta a los contribuyentes porque sienten que esta obra beneficia a todos y no solo a Puente Aranda, Chapinero y el centro ampliado.

La directora del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), María Fernanda Rojas, dijo que beneficia a los vecinos. "La movilidad se transformaría al poner las estaciones bajo tierra y se crearía espacio público en la superficie", señaló en Citytv.

También incomoda la exclusión de estratos 1, 2 y 3. "Estigmatiza al norte y carga a estratos 4, 5 y 6", criticó Mario Bertieri, líder de Usaquén. Además, se incluirían las obras para estratos sin capacidad de pago en el cupo de endeudamiento, proyecto que el Distrito aún no le ha presentado al Concejo. Su negativa desequilibraría el desarrollo de la ciudad.

Por otra parte, el que se pague el mantenimiento de la malla vial intermedia, local y arterial no troncal no entusiasma a personas como Constanza Serna. "La valorización es para nuevos proyectos. Que me arreglen un hueco no valoriza mi predio", dijo.

Y, claro, igual que si el acuerdo se derogara, Concejo y Distrito deben evitar casos de detrimento patrimonial para evitar el escrutinio de los entes de control y velar por que se respeten los contratos vigentes. En este sentido, cualquier paso en falso podría salirle caro a la ciudad.

NATALIA GÓMEZ CARVAJAL
REDACCIÓN BOGOTÁ
natgom@eltiempo.com