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Los juegos de Hollywood / OPINIÓN

Columna del crítico de cine Mauricio Reina.

21 de febrero 2013 , 08:03 p.m.

La decisión que tomó la Academia de Hollywood, hace cuatro años, de aumentar de 5 a 9 las candidatas al Oscar a la Mejor Película ha tenido pros y contras. Aunque ha elevado el impacto de las nominaciones sobre la taquilla, también ha incrementado la probabilidad de que se cuelen cintas sin muchos méritos.

La colada de este año es ‘Los juegos del destino’, un filme que arranca con tono grandilocuente y termina traicionando su propia premisa. A primera vista la trama parece interesante: un hombre ha estado recluido en un hospital mental tras haber atacado al amante de su esposa, y al salir trata de reconstruir su relación. Sin embargo, sus planes cambian cuando se le atraviesa una atractiva mujer cuyo pasado reciente oscila entre lo trágico y lo clínico.

Digo que la historia luce interesante en primera instancia, porque a la larga deriva hacia cualquier cosa. El director y guionista David O. Russell abandona como si nada los aspectos patológicos de sus personajes, y termina convirtiendo aquello en un concurso tan prosaico como ‘Bailando con las estrellas’. Como si ese timonazo argumental fuera poca cosa, la película transcurre en medio de una insoportable gritería, donde sobresalen los decibeles incontrolados de Bradley Cooper (otra candidatura incomprensible a Mejor Actor).

¿Y entonces no hay nada que explique las 8 nominaciones a los Oscar de ‘Los juegos del destino’? Claro que sí: aparte del inmenso encanto de Jennifer Lawrence y la interesante actuación de Rober De Niro, la cinta está respaldada por la maquinaria de Harvey Weinstein, esa aplanadora de Hollywood que con ‘El artista’ demostró que puede ganar mucho con muy poco.]

Los juegos del destino

Dirección: David O. Russell
Con: Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Robert De Niro
Calificación: 3 sobre 5

MAURICIO REINA
CRÍTICO DE CINE