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Dura pelea entre Clínica Infantil de Colsubsidio y grupo de médicos

Los ocho cirujanos pediátricos de la institución renunciaron alegando sobrecarga laboral.

21 de febrero 2013 , 07:03 p.m.

Luego de la renuncia en bloque de los ocho cirujanos pediatras de la Clínica Infantil de Colsubsidio, en Bogotá, el pasado 30 de noviembre, las directivas de la institución denunciaron presiones, por parte de algunos miembros de la Sociedad Colombiana de Cirugía Pediátrica (SCCP), para evitar la contratación de nuevos especialistas.

En la carta de renuncia los médicos alegaron sobrecarga laboral que ponía en riesgo la seguridad de los pacientes.

Olga Lucía Aristizábal, gerente de la IPS Colsubsidio, dice que los cirujanos pediatras solicitaron ajustes en sus ingresos, además del nombramiento de otro especialista, lo que en conjunto representaba un aumento del 60 por ciento en el salario. Además, señala Aristizábal, comenzaron a trabajar de forma no diligente, como lo hacían antes.

De acuerdo con la funcionaria, “los médicos presionaron a futuros candidatos, diciéndoles que no se dejaran contratar para no dañar la negociación salarial con Colsubsidio. Como se dieron cuenta de que no íbamos a ceder a sus presiones, decidieron renunciar en bloque”.

Pero ahí no para la pelea. Según Aristizábal, ha sido muy difícil contratar nuevos cirujanos pediatras debido a que los candidatos ni siquiera quieren oír la oferta laboral. “Lo que nos han expuesto es que están siendo presionados por algunos miembros de la SCCP. Les dicen que, de ser contratados, los van a frenar en sus actividades dentro de la Sociedad, que no los van a dejar ir a congresos, ni presentar investigaciones”.

Al respecto, Iván Darío Molina, unos de los cirujanos pediatras que renunció a la Clínica Infantil y secretario ejecutivo de la SCCP, explica que desde octubre del año pasado le pidieron a la clínica mejorar las condiciones laborales y denunciaron la falta de garantías para una adecuada atención de los pacientes con patología quirúrgica. Asegura también que pidieron una nivelación de su salario desde julio, pues lo que les pagaban estaba 20 por ciento por debajo de lo que gana cualquier especialista de su nivel en Bogotá.

“Como consecuencia del cierre de camas pediátricas en Bogotá, la Clínica aumentó su demanda para la atención de pacientes, llegando a realizar más de 200 cirugías mensuales y casi un centenar de apendicectomías –asegura Molina–. Esto llevó a que tuviéramos que multiplicarnos para poder realizar todas las actividades en nuestra jornada laboral”. Así mismo, los médicos denunciaron que, en ocasiones, estaban trabajando turnos de hasta 36 horas seguidas sin ningún tipo de compensatorio, lo que pone en riesgo la actividad que desempeñan.

En cuanto a las presiones por parte de la SCCP, Molina manifiesta que jamás interferirán en la vinculación de especialistas a través de presiones indebidas.

“Lo que nosotros hicimos fue dar un ejemplo de responsabilidad ética al no aceptar un cargo que pone en riesgo la seguridad de los pacientes. Esperamos que a las nuevas personas que vinculen les den las garantías necesarias para hacer bien su trabajo”, sostiene Molina.

Por el momento, la Clínica se encuentra en el proceso de contratación de un grupo mínimo cirujanos pediatras, que se espera se formalice en las próximas semanas, para cumplir con los compromisos adquiridos con la Secretaría Distrital de Salud y piden que este proceso se pueda hacer sin interferencia.

Por su parte, el secretario Distrital de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, que se eximió de cerrar la unidad de cuidado intensivo en su totalidad por los riesgos que esto tiene para la ciudad, hizo un llamado a la clínica y a los cirujanos pediatras para que solucionen el problema en la mayor brevedad posible, y puso a su disposición las ayudas necesarias para que la institución se mantenga abierta y funcionando en condiciones de habilitación.

REDACCIÓN VIDA DE HOY