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El Imán duplicará tributo de trabajadores

Entrada en vigencia de reforma para el año gravable 2013 traerá grandes cambios para contribuyentes.

17 de febrero 2013 , 09:16 p.m.

En el caso de las personas naturales, el más importante es el impuesto mínimo alternativo nacional, Imán. Este nuevo sistema para calcular el impuesto sobre la renta debe ser aplicado únicamente por los empleados (nueva categoría de personas naturales para efectos tributarios) con ingresos superiores a 3,8 millones de pesos mensuales, quienes deben compararlo con el sistema impositivo ordinario a fin de pagar el impuesto que resulte mayor.

Una estimación sobre el universo que deberá aplicar el Imán indica que se trata de 500.000 declarantes que aportan cerca del 3% de los impuestos. El recaudo adicional por el Imán (3,2 billones) duplicará su tributación.

Tres cosas llaman la atención. La primera se relaciona con la definición de empleados. En esta quedaron incluidos los asalariados y quienes trabajan por honorarios para un solo empleador. También parecería que cubre a otros profesionales independientes que ejercen profesiones liberales, como abogados, economistas, médicos y contadores que trabajan por su cuenta y riesgo. Se espera que el decreto reglamentario disipe las interpretaciones creativas que han surgido al respecto.

La segunda consiste en que los impuestos para los empleados se incrementen considerablemente respecto a lo que se pagaba en años anteriores ya que en el cálculo del Imán no es posible restar las principales deducciones y exenciones que se tienen para el sistema ordinario.

Además, en el caso de los profesionales independientes (que ejercen profesiones liberales), tampoco será posible deducir gastos en los que incurren para generar sus ingresos, como arrendamientos, asistentes o transporte.

A pesar de que los beneficios se redujeron, ahorrar en AFC o AFP y tener crédito de vivienda todavía tiene un efecto importante en la reducción del impuesto.

Por último, es preciso resaltar que la mayor carga tributaria originada en la Reforma, a la que habrá que añadir los impuestos municipales, afecte decisiones de inversión, consumo y financiación de las personas, particularmente relacionadas con la adquisición de vivienda. Ante un crecimiento débil como el que se estima para 2013, vale la pena pensar en mecanismos que fomenten la demanda por vivienda que, como se ha visto, tiene efectos positivos en el bienestar de las familias, el empleo y el crecimiento económico.

MARÍA MERCEDES CUÉLLAR
Presidenta de Asobancaria