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Analizarán valor de túneles en zona de tranvía en centro de Medellín

Experto cree que el hallazgo en el centro de Medellín corresponde a una construcción fabril.

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15 de febrero 2013 , 07:56 p.m.

El hallazgo de túneles y bóvedas subterráneas construidas hace cerca de siglo y medio en el centro de Medellín podría cambiar el diseño de una de las estaciones del tranvía de Ayacucho, el proyecto de transporte más importante que se desarrolla en la ciudad.

Pese a que algunos vecinos del sector sabían que debajo de una de las casas que pronto será demolida se accede a estas construcciones, un grupo de estudiantes de arquitectura de la Universidad Nacional estuvo en el lugar y advirtió sobre la riqueza arqueológica e histórica que representan esas estructuras.

Luis Fernando González, investigador de la Escuela del Hábitat, sostuvo que aunque es necesario realizar un levantamiento cartográfico, una investigación histórica, por la calidad constructiva se infiere que era una zona fabril que siempre fue subterránea, lo que genera más interés académico.

“Ya se han destruido algunas estructuras. Es común que a este tipo de hallazgos no se les preste la atención, pero lo que encontramos habla sobre el crecimiento urbano en el oriente de la ciudad en el último cuarto del siglo XIX, lo que enriquece la memoria urbana”, dice González.

Esperarán resultados

El Metro de Medellín, empresa que lidera la construcción del tranvía, prefirió no pronunciarse al respecto y esperar que el Departamento Administrativo de Planeación de la Alcaldía se encargue de evaluar este hallazgo.

Según Juan Manuel Patiño, subdirector de planeación territorial de Medellín, les pedirán a arqueólogos e historiadores que valoren esos hallazgos, y dependiendo de los resultados decidirán cuáles son las formas de manejo y de gestión de estos bienes que más le convengan a la ciudad.

Los investigadores de la Nacional afirman que parte del patrimonio histórico de la ciudad va a desaparecer con el tranvía, por lo que se debería hacer una compensación, convirtiendo ese subterráneo en un lugar de visita que le dé valor agregado a la futura estación del tranvía, que llevará el nombre de un oidor de la Corona en el siglo XVIII, Mon y Velarde.

ÓSCAR ANDRÉS SÁNCHEZ A.
CORRESPONSAL EL TIEMPO