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Reacciones en Boyacá por renuncia del Papa

El tema dio de qué hablar en la reunión anual del clero de Boyacá, ayer en Tunja.

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11 de febrero 2013 , 09:05 p.m.

La noticia de la renuncia del papa, Benedicto XVI, les cayó como ‘baldado de agua fría’ al Arzobispo de Tunja, a los obispos de las diócesis de Chiquinquirá y Málaga - Soatá, al Vicario de Duitama - Sogamoso y a los sacerdotes del departamento que ayer se reunieron en la capital boyacense.

Monseñor Luis Augusto Castro Quiroga, arzobispo de Tunja, indicó que -desde su punto de vista- haber vivido con Juan Pablo II difíciles momentos de su vida y de sus quebrantos de salud, habrían motivado a Benedicto XVI a renunciar al pontificado.

“El papa, Benedicto XVI, fue mano derecha de Juan Pablo II y seguramente viendo esa figura de ese Papa tan acabado que casi ya no podía ni caminar, movió a Benedicto a no repetir una situación de esas y por eso, con ese gran sentido de responsabilidad y sabiduría que lo caracterizan, pues tomó la decisión de renunciar”, sostuvo el jerarca de la iglesia católica.

Por su parte monseñor Luis Felipe Sánchez Aponte, obispo de la Diócesis de Chiquinquirá, apuntó que para él como para la mayoría de los católicos, el anuncio de la renuncia del Sumo Pontífice cayó por sorpresa.

“Para otras personas es un acto de heroísmo en el sentido de decir que sus fuerzas flaquean y entonces decide entregar la responsabilidad de la iglesia a otro pontífice”, dijo.

Entre tanto, monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, nombrado por Benedicto XVI obispo de la Diócesis de Málaga - Soatá, aseguró que la decisión del Pontífice lo conmovió.

“Es una decisión que nos conmueve a todos los católicos pero que su Santidad tomó con toda libertad, por él y por la iglesia católica le pedimos a Dios porque nos conceda un nuevo pastor.

Él decía que le faltaban fuerzas para hacerlo bien y eso es respetable”, precisó.

Monseñor Marco Merchán, vicario de la Diócesis de Duitama - Sogamoso, comentó que también quedó sorprendido con la renuncia del Papa, pero aseguró que esa dimisión no va a afectar el nombramiento del nuevo obispo para esa Diócesis.

“El nombramiento del obispo toma su tiempo porque el santo padre y la congregación tienen que estudiar cada hoja de vida de los candidatos y en este momento la iglesia no se puede exponer a errores.

Pienso que a mitad de marzo podríamos tener un nuevo Papa y todo continúa su normalidad. Los que están de candidatos seguirán siendo evaluados.

No siento que el proceso se vaya a frenar, en ocho o 10 meses tendremos nuevo Obispo”, dijo. En Tunja se cumplió la reunión anual del clero boyacense. La renuncia del Papa fue tema de diálogo.

Último momento con Benedicto XVI

En junio del 2012 los prelados Luis Augusto Castro, Luis Felipe Sánchez y Carlos Prada Sanmiguel (exobispo de la Diócesis de Duitama - Sogamoso) viajaron al Vaticano a presentarse ante Benedicto XVI.

En esa visita le llevaron presentes de Boyacá, entre ellos, una esmeralda que entregó el Obispo de Chiquinquirá y con la que el Papa quedó gratamente sorprendido.

“Cuando los obispos de Boyacá fuimos en junio le llevamos una muestra de esmeraldas y él a su vez nos envió una bendición especial para toda la Diócesis Mariana de Colombia”, mencionó Luis Felipe Sánchez Aponte. Monseñor Castro recordó que en esa visita habían hablado de un viaje que Benedicto XVI había hecho a Colombia a comienzos de la década de los años 80.

“Él vino a dictar su curso a Bogotá y lo trajeron a conocer Tunja y le gustó mucho la ciudad, pero yo le dije que nunca lo iba a invitar a Tunja porque yo sabía que los 2.800 metros para él era un peligro grande y porque él ya había estado acá”, contó monseñor Castro Quiroga.

En junio del año pasado varios prelados de Boyacá visitaron al Sumo Pontífice. El Obispo de Chiquinquirá le regaló una esmeralda.

REDACCIÓN BOYACÁ 7 DÍAS