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'El Papa no pudo con la maquinaria política del Vaticano'

El experto español Eric Frattini asegura que escándalos e intrigas de poder lo llevaron a renunciar.

11 de febrero 2013 , 05:03 p.m.

El periodista y escritor español Eric Frattini es uno de los vaticanistas más estudiosos y críticos sobre cómo funcionan los hilos de poder en la Iglesia Católica.

El año pasado publicó el libro 'Los cuervos del Vaticano', en el que analiza la encrucijada de Benedicto XVI a propósito de los llamados ‘vatileaks’: los documentos secretos de la Curia Romana filtrados por su mayordomo y hombre de confianza Paolo Gabriele.

Por eso puede afirmar, con toda seguridad, que no le sorprende la renuncia de Benedicto XVI. "Es una renuncia cantada", le dijo Frattini a EL TIEMPO, al asegurar que la "falta de fuerzas" para seguir en su pontificado tienen que ver con dichos escándalos.

"El tema de 'vatileaks' lo agotó mucho. Pero quedó más devastado aún cuando se descubre que quien filtra la información es su mayordomo, el mismo que lo despertaba a las 5:00 de la mañana y que le ponía la pijama", dice al asegurar que por eso tuvo que renunciar.

También influyó, según él, el manejo de los círculos de poder que mueven a la Santa Sede, especialmente las dos corrientes en las que están divididos los cardenales. Se refiere a aquellos formados en la línea vaticana diplomática, a la cabeza de Ángelo Sodano, último secretario de estado de Juan Pablo II y a los purpurados de corte religioso que siguen a Tarcisio Bertone, actual secretario de estado del Vaticano y designado camarlengo (encargado temporalmente de la Iglesia Católica).

"La guerra entre ellos es atroz, brutal, y ha provocado que el Papa descubra que no puede con esa maquinaria vaticana", aseguró este experto al afirmar que todo en la Santa Sede se maneja con política.

"Tenemos que quitarnos la idea de que el Espíritu Santo les va a tocar la frente para que escojan al nuevo Papa. Esto es pura política y pura influencia", sigue Frattini, quien asegura que a los cardenales se les permite hacer proselitismo entre sus pares hasta el comienzo del cónclave.

"Es normal que entre los cardenales hagan relaciones públicas y digan: ¿Por qué no me votas?", puntualizó.

REDACCIÓN VIDA DE HOY