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'Comfort food', la comida de la felicidad

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05 de febrero 2013 , 06:18 p.m.

  Este tema lo hemos tocado indirectamente en algunas ediciones pasadas, y sé que ninguno de nosotros es indiferente a lo que se refiere a la comida que genera confort. El año pasado, hablando sobre el sentimiento universal de depresión que generan las seis de la tarde, sobre todo en las ciudades, en esta sección escribí sobre algunas soluciones que pueden venir de la comida y de nuestra alimentación desde el punto de vista nutricional y químico. Pero estas soluciones son sólo la punta del iceberg que representa a la comida de confort.

Hay cuatro categorías dentro de lo que podemos llamar comfort food: la primera es la comida que nos genera confort físico: a través de platos saludables pero deliciosos nos hace sentir sanos y felices. La segunda es la que nos genera confort nostálgico: a través de la evocación de la infancia, personas queridas, nuestro país de origen o simple recuerdos alegres; la llamada 'cocina de mamá', que nos hace pensar que todo en el mundo va a estar bien, así sea por un instante. La tercera es la comida de indulgencia, conformada por todos los alimentos o platos que nos encantan pero que nos hacen sentir culpables cuando los consumimos, como los chocolates, el helado, la tocineta, las hamburguesas, la pizza, etc. La cuarta y última categoría es la de confort por conveniencia: alimentos de fácil acceso, como los que se consiguen congelados para microondas, la comida enlatada o la rápida.

Un estudio sobre el tema realizado en Nueva York por la Universidad de Cornell nos muestra que, a diferencia de lo que uno pensaría, los seres humanos no tendemos a consumir este tipo de alimentos para sentirnos bien cuando nos encontramos en un mal estado de ánimo. Curiosamente, sólo un 36% de los entrevistados dijo consumirlos cuando estaba deprimido. Se descubrió, entonces, que el 86% de los entrevistados consumía comfort food cuando se sentía feliz, a modo de recompensa. Eso sí, el profesor Brin Wansink, encargado de esta investigación y titular del laboratorio de comida y marcas de esa universidad, dice que más del 60% de esta variedad no es saludable. Y un dato más: las preferencias dentro de la comfort food cambian drásticamente según los sexos. Mientras que las mujeres siempre tienden a escoger pasabocas o postres, como helados, chocolates y galletas, los hombres se inclinan más hacia platos fuertes como pizzas, pastas y sopas.

Como esta comida es muy personal, traté de darles gusto a todos con platos sencillos que les gusten a unos y a otros.
Sé que el postre siempre sale al final, pero estoy seguro de que los hombres también van a disfrutar de esta receta, que pensé específicamente para las mujeres. ¡Las damas primero!

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