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Entrando a las grandes ligas

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02 de febrero 2013 , 07:54 p.m.

Colombia aspira a jugar en las ligas mayores. Como parte de ese propósito ha solicitado ingreso a la Ocde. Esta organización, antes un club exclusivo de los países desarrollados, es un importante foro económico mundial. Y hace útiles evaluaciones periódicas sobre la economía de sus miembros y candidatos a admisión. Esta semana presentó su primera evaluación de la economía colombiana.

Su informe presenta una visión optimista sobre Colombia. Subraya el buen momento por el que pasamos, gracias en parte al alto precio actual de los productos básicos. Opina que esa circunstancia se mantendrá por varios años, gracias al crecimiento vigoroso de China y su gran apetito por materias primas. Pero advierte que el futuro dependerá de cómo aprovechemos este boom para aumentar la productividad de la economía. Señala con preocupación la creciente concentración de nuestras exportaciones (las mineras-petroleras ya representan el 70 por ciento) y que la economía esté andando a tres velocidades: muy rápido en lo minero-energético, a buen paso en servicios y poco o nada en industria y agricultura. Estos son síntomas típicos de 'enfermedad holandesa', que aquejan a muchos países productores de materias primas y que a la larga han frenado su desarrollo.

Enfatiza que, para evitar estos riesgos, debemos superar nuestras deficiencias en calidad de la educación, infraestructura de transporte, acceso a servicios financieros, competencia interna y distorsiones tributarias (resalta la bondad de la reforma reciente, pero indica que falta mucho aún por corregir).

Aplaude haber adoptado una regla fiscal (y sugiere medidas adicionales para que funcione mejor) y un ahorro forzoso de parte de las regalías, ya que con ello se mitigará el impacto negativo de la volatilidad de los precios de las exportaciones minero-energéticas. Pero insiste en que se deben aumentar más los recaudos tributarios y asegurar la eficiencia en el uso de las regalías.

Aplaude que hayamos logrado bajas expectativas de inflación y que tengamos un régimen cambiario flexible, aunque recomienda aumentar la acumulación de reservas internacionales. Precisamente esta semana el Banco de la República anunció otra rebaja en la tasa de interés, para combatir la desaceleración económica reciente, y un aumento en sus compras de divisas, para incrementar las reservas. Son medidas bienvenidas, pero estas compras deberían aumentarse mucho más y ser menos predecibles, para que disuadan a los especuladores que le apuestan a la revaluación continua del peso. Dada la importancia que ha adquirido el manejo cambiario en la coyuntura actual, el Gobierno debe ser especialmente cuidadoso en el nombramiento de nuevos miembros de la Junta del Banco para reemplazar a los dos cuyo periodo expira. Ojalá escoja personas con reconocida trayectoria académica y que conozcan lo que se hace en otras partes, para que aporten efectivamente al manejo del problema.

Ingresar a las grandes ligas también exige reducir la corrupción que se ha instalado en el Estado. La Corte Constitucional tiene en sus manos una responsabilidad histórica, ya que es indispensable frenar la repugnante captura de los recursos públicos que los congresistas y magistrados han estado haciendo para autorrecetarse pensiones multimillonarias. También ayudaría tener una izquierda moderna. Pero las Farc han alejado las posibilidades de negociación con su defensa del secuestro. Y la izquierda democrática ha gobernado muy mal a Bogotá y no cambia.

En entrevista reciente, el senador Robledo afirma que todos los que no están con él (Navarro, los Garzón, Petro) no son de izquierda y pretende trasladar su responsabilidad en el desastre de Bogotá a las opiniones de quienes nunca apoyamos ni a Moreno ni a Petro.

Guillermo Perry