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Líder del Partido Socialista exige renuncia de Mariano Rajoy

Alfredo Pérez dijo que el presidente español perdió credibilidad por escándalo de corrupción.

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02 de febrero 2013 , 09:33 a.m.

El líder del Partido Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, pidió el domingo la renuncia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por el escándalo de corrupción del caso Bárcenas.

"El señor Rajoy es un lastre para España, por eso pedimos su dimisión", dijo Rubalcaba en una declaración institucional un día después de que Rajoy negase las acusaciones de corrupción contra él y la cúpula del gobernante Partido Popular.

El líder socialista dijo que el presidente había perdido la credibilidad y que no puede hacer frente a los problemas gravísimos que tiene España. "En este momento creemos que lo que procede es un cambio en la presidencia del Gobierno", dijo Rubalcaba, tras analizar la comparecencia de Rajoy el sábado donde, según los socialistas, no dio explicaciones sobre las acusaciones que pesan contra él y su partido.

Apopyo al presidente cae en picada en España

El apoyo al presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha caído en picado a un nuevo mínimo tras el escándalo de corrupción que afecta a Rajoy y a otros dirigentes del gobernante Partido Popular, según un sondeo publicado el domingo.

Aunque Rajoy negó con contundencia las acusaciones en las que, según informaciones de prensa, el mandatario estaría entre los líderes del partido que habrían recibido supuestos pagos irregulares de una contabilidad B operada por uno de sus ex tesoreros, el creciente escándalo ha provocado la indignación de los españoles que ya están muy desilusionados con el Gobierno por la gestión de la profunda crisis económica con un desempleo por las nubes.

El conservador Partido Popular (PP) llegó al poder por una amplia mayoría a finales de 2011 tras una derrota electoral histórica del PSOE que había gobernado hasta entonces. Sin embargo, si ahora se celebrasen elecciones generales, los dos principales partidos de España estarían prácticamente empatados, sin una clara mayoría ninguno de ellos, según la encuesta de Metroscopia publicada por El País.

El sondeo mostró un 23,9 por ciento de votos para el PP frente al 23,5 por ciento para el PSOE. El 77% dijeron que desaprobaban a Rajoy como presidente del Gobierno, mientras que un 85% tenía poco o ninguna confianza en él.

Según los resultados del sondeo, el 80 por ciento de los preguntados dijeron que los líderes del PP cuyos nombres aparecían en las informaciones de los medios como posibles receptores de 'sobresueldos' deberían dimitir.

Sin embargo, el líder de la oposición socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, no ha logrado capitalizar el escándalo que está amenazando la credibilidad de sus rivales políticos del PP. El sondeo indicó que un 89 por ciento desconfiaba de Rubalcaba.

La encuesta, que se ha realizado entre el 30 y el 1 de febrero a 1.000 personas en toda España, mostró que el 96 por ciento dijo que la corrupción estaba generalizada y no se castigaba adecuadamente.

Mariano Rajoy no renunciará y negó acusaciones

El jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy, negó este sábado haber recibido "dinero negro" y descartó dimitir tras el escándalo provocado por las informaciones de prensa que lo acusaban de haber cobrado pagos irregulares.

"Nunca he recibido ni he repartido dinero negro", declaró Rajoy delante la dirección del Partido Popular, de derechas, que él mismo preside. "Si alguien piensa que mediante el acoso me voy a encoger o pueda abandonar la tarea que los españoles me han encomendado, quiero decirles que se equivocan", añadió Rajoy después de que cientos de miles de personas hayan firmado una petición en internet para reclamar su dimisión.

Además, el jefe del Gobierno español prometió en su discurso ante la cúpula del PP publicar la próxima semana su declaración de la renta. "Mis declaraciones de la renta y de patrimonio serán puestas a disposición de todos los ciudadanos a partir de la próxima semana", añadió, prometiendo "ejercer en este asunto la más grande de las transparencias".

El nombre de Mariano Rajoy, presidente del PP desde 2004 y jefe de Gobierno desde 2011, apareció el jueves en una información del diario El País como uno de los beneficiados del supuesto pago de salarios ocultos que durante años habrían cobrado presuntamente numerosos dirigentes del partido.

Un escándalo más en un país afectado por la crisis y el desempleo donde se multiplican los casos de corrupción en las administraciones locales, pero que hasta ahora no habían afectado a los dirigentes nacionales.

El sábado al mediodía, una petición lanzada en la plataforma change.org para reclamar la dimisión de Rajoy había reunido en dos días más de 650.000 firmas. La indignación también se manifiesta en las calles.

Ondeando sobres, el nuevo símbolo de la indignación popular, cientos de ciudadanos se han congregado en los últimos días ante la sede del PP en Madrid. "La indignación ha llegado a un punto máximo. No se puede permitir que un gobierno sea corrupto, sean unos delincuentes y estén robando a los ciudadanos", protestó Maxi Sánchez Pizarro, profesor de 54 años que acudió ante la sede del PP el sábado al mediodía, pocos minutos antes de que empezara el discurso de Rajoy.

De 57 años y originario de la región conservadora de Galicia, en el noroeste de España, Rajoy alcanzó la presidencia de España al final de 2011, relevando a un Ejecutivo socialista debilitado por la crisis económica.

Con una imagen de seriedad y su profunda barba gris, Rajoy prometió entonces enderezar el rumbo del país. "No debemos permitir que unas personas, los españoles, a las que estamos pidiendo sacrificios y renuncias, puedan tener la impresión de que no estamos a la altura del rigor ético más estricto", aseguró el sábado.

"No he venido a la política a ganar dinero, vine perdiendo dinero. Pero ocurre que para mí el dinero no es lo más importante en esta vida", dijo Rajoy, que no aceptó preguntas de la prensa.

Tras saltar el escándalo, el PP se ha defendido subrayando que su contabilidad es "transparente" y sometiéndolas a una doble auditoría de cuentas, una interna y otra externa.

Sin embargo, la portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, reconoció el viernes que era necesario "fortalecer las instituciones de España" en un momento de máxima desconfianza hacia la política y en el que los casos de corrupción salpican incluso a la monarquía.

El "caso Bárcenas" explotó el pasado 18 de enero cuando el periódico El Mundo afirmó que Luis Bárcenas, extesorero del PP, había distribuido durante 20 años entre los dirigentes del partido sobres de 5.000 y 15.000 euros procedentes de la empresa privada como complemento a sus salarios oficiales.

Aunque este diario afirmó que Rajoy no había recibido sobres y había acabado con esta práctica, otra información publicada por El País el jueves lo señaló como uno de los beneficiados de estos supuestos pagos en negro.

Según unas cuentas manuscritas que presuntamente pertenecían a los extesoreros del PP entre 1990 y 2008, el actual jefe de Gobierno recibió entre 1997 y 2008 "pagos de hasta 25.200 euros al año".

Junto al nombre de Rajoy aparecían nombres de otros responsables del partido como su número 2, María Dolores de Cospedal, o el expresidente de Bankia, Rodrigo Rato.

AFP y REUTERS