Proceso de Paz

Eln: a elegir entre la paz o ser un grupo delincuencial más

El Presidente anunció que va a revisar durante este mes el proceso de paz con ese grupo guerrillero.

Los anuncios hechos ayer por el presidente Iván Duque dejaron a la última guerrilla del país frente al dilema de aceptar condiciones que históricamente ha rechazado para negociar la paz o, de lo contrario, arriesgarse a perder con el nuevo gobierno la categoría de grupo armado ilegal con origen político.

En eso se traduce la decisión del primer mandatario de mantener la negociación con el grupo armado, solo si cesa totalmente las acciones criminales mientras se da el proceso de paz, y de presentar dos reformas constitucionales para que ni el secuestro ni el narcotráfico sean conexos al delito de la rebelión.

En otras palabras, si el Eln se decide a parar ya los secuestros, las extorsiones, los asesinatos, los atentados y los ataques a los oleoductos y a la Fuerza Pública, tiene el chance de negociar una justicia alternativa por sus delitos, como la que hoy se aplica a la Farc en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Es decir, máximo ocho años de pena -restricción de libertad y sanciones restaurativas-.

Esto, sobre la base de que el trámite de una reforma constitucional se demora un año.
Pero si el Eln no acepta las condiciones del Presidente, por lo menos por secuestro y narcotráfico tendrá que pagar las penas que contempla la justicia ordinaria.

Históricamente, el secuestro ha sido uno de los delitos más recurrentes del Eln y sus actuales jefes terminarían sentenciados hasta a 20 años de cárcel por esto.

En la práctica, pesarían más los delitos comunes que los conexos a la rebelión y el Eln terminaría convertido en un grupo delincuencial como cualquier otro. A esto queda expuesto y le llegó la hora de elegir entre este camino y la paz.

Marisol Gómez Giraldo
Editora de EL TIEMPO
@MarisolGmezG