Viajar

El desafío de coronar la Montaña de fuego

Ascenso al volcán Puracé, en Cauca, el único activo de la cadena de los Coconucos.

Puracé

Al Puracé se llega desde la ciudad de Popayán, en el Cauca.

Foto:

Guillermo Ossa

16 de marzo 2017 , 10:29 a.m.

Una fumarola de azufre sopla con fuerza en el último repecho, antes del cráter del Puracé, uno de los once volcanes de la serranía de los Coconucos, en el Cauca, suroccidente del país. La montaña de piedra respira por esa fumarola, manchando de verde refulgente el cascajo que cubre el cono volcánico.

Ese es el último registro visual antes de llegar a la cima y disfrutar de los 900 metros de diámetro del cráter, que desde lo alto se asemeja a un gran boquete lunar. La vista es momentánea porque las nubes se apoderan de repente de todo el horizonte.

Puracé 7

Como si fuera un cráter lunar, dibuja un paisaje inusual. El cráter interno es el que despide humo a través de una grieta.

Foto:

Guillermo Ossa

El volcán Puracé, que en quechua significa ‘montaña de fuego’, es el principal atractivo del parque nacional natural que lleva el mismo nombre, declarado por la Unesco como reserva de la biósfera en 1979. Además de la zona volcánica, el parque tiene fuentes azufradas que colorean las aguas, componiendo el paisaje como si fuera una acuarela.

La serranía de los Conocucos también la integran los volcanes Pan de Azúcar (5.000 m s. n. m.) y Coconuco (4.600 m s. n. m.), siendo el Puracé el único activo. En esta cadena nacen 30 lagunas y los principales ríos de Colombia, entre ellos el Magdalena, el Cauca, el Patía y el Caquetá.

A comienzos del siglo XX, toda la serranía era nevada; sin embargo, el calentamiento global y el aumento de las temperaturas despoblaron las canas perpetuas de las cimas.

Los indígenas de la zona explican que el hacha y el avance colonizador de los blancos ahuyentaron a Jucas, el dueño de la nieve y del granizo. Otra de las cosmogonías de las comunidades indígenas de la zona dice que el diablo habita el volcán, y que ambos tienen piel oscura y ojos rojos.

El parque, con 83.000 hectáreas de extensión y declarado nacional desde 1975, ofrece un sendero escarpado de siete kilómetros hasta la cima.

En una mañana despejada se puede apreciar una imponente postal: el nevado del Huila se erige en el trasfondo, resaltado por los curtidos pastos del ecosistema de páramo. Luego empieza el ascenso, que plantea retos desde el comienzo por el grado de inclinación y por la piedra suelta del camino.

Puracé 4

La vista desde la cordillera Central. Estos son los Andes en todo su esplendor. 

Foto:

Guillermo Ossa

El punto medio aparece con la ‘piedra del estudiante’, llamada así, según los guías, en recuerdo de los 16 alumnos del Liceo de la Universidad del Cauca que murieron en 1949 por una erupción.

La travesía continúa por un inestable trecho de cascajo y piedra suelta que no es benévolo con el caminante, entre otras razones porque la altura sofoca y obliga a administrar el oxígeno en cada bocanada. Atisbar la fumarola y notar que el volcán respira da el último envión para llegar hasta el corazón de la montaña.

Según el Servicio Geológico Colombiano, el Puracé tiene forma de cono truncado con laderas de hasta 30 grados de inclinación, con un cráter interno y otro externo.

Termales y aguas azufradas

La actividad volcánica del Puracé calienta el agua al entrar en contacto con la roca fundida. Por eso son habituales las aguas termales y los arroyos volcánicos que hacen famosa a la región de Coconuco, a 45 minutos y al norte de Popayán.

Volcán Puracé

Las aguas azufradas de los termales de San Juan, en inmediaciones del volcán.

Foto:

Guillermo Ossa/ EL TIEMPO

En este lugar se construyeron dos piscinas termales. Es uno de los sitios más concurridos, no solo por el calor de sus aguas sino por la naturaleza circundante. El ingreso a la piscina de agua tibia tiene un valor de $ 12.000. Se destacan sus senderos, el tobogán de agua, una piscina de lodo y una zona de comidas. El acceso al pozo hirviente cuesta $ 6.000.

Cómo llegar: en mototaxi o en campero. La compañía de autobuses que hace la ruta para Coconuco es Sotracauca, que sale cada hora desde Popayán. Los buses de Coomotor llevan a las piscinas.

Si usted va...

En la capital del Cauca hay diferentes agencias que ofrecen el plan de un día. El precio oscila de 85.000 a 100.000 pesos.

Incluye el transporte desde Popayán hasta el campamento base, la entrada a la reserva indígena, la guía hasta el cráter del volcán, bebida caliente y el transporte de regreso hasta Popayán.

En el sitio hay servicio de casilleros, pero se debe llevar candado. De lunes a jueves hay menos afluencia de usuarios.

Puracé 6

Desde el cráter del Puracé se revela imponente el nevado del Huila. Una de las postales más bellas de la región.

Foto:

Guillermo Ossa

Por quedar en una zona de altura, al salir de la piscina puede que el clima esté algo frío, por lo que se recomienda tener una manta para protegerse.
INFORMES: POPAYAN TOURS (316 327 2985 - 312 202 1366 - 300 761 7782) INFO@POPAYANTOURS.COM.

JUAN DIEGO ORTIZ
Periodista de EL TIEMPO

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