Viajar

Así se viaja en plan mochila por el sudeste asiático

Un viajero colombiano preparó una guía de consejos para visitar Birmania, Tailandia y otros países.

Turismo por el sudeste asiático

Paseo en elefante por las ruinas de Ayutthaya, capital del antiguo reino de Siam, en lo que hoy es Tailandia.

Foto:

Dan Gamboa Bohórquez

06 de enero 2018 , 11:00 p.m.

Con países extensos y llenos de aldeas, historias y sabores que requieren años para explorarse completamente, Asia debe tomarse con paciencia. Y el sudeste, la región entre China e India, es un destino cada vez más popular, entre otras cosas por sus precios y las facilidades para viajar.

Por eso decidí hacer este viaje sin afanes de turista. Pasé cinco meses en esta parte del mundo (dos en Tailandia) sin un gran presupuesto y listo para explorar rincones que no salen en los folletos. No soy millonario. Simplemente ahorré durante un buen tiempo para tener una experiencia que atesoraré toda mi vida.

Por supuesto, sufrí percances: me robaron la billetera y el celular, se me quemó un portátil, me accidenté en una moto y hasta perdí todo mi efectivo en una noche de fiesta. Cosas que podrían pasar en cualquier lugar y que no quebraron mi viaje. Por el contrario, me ayudaron a elaborar esta pequeña guía para recorrer el sudeste asiático.

Cómo llegar

Desde Colombia hay tres opciones. La primera es viajar a Europa y tomar una conexión a Bangkok, Singapur o Hong Kong (los principales centros de operaciones aéreas). También se puede volar a Los Ángeles (EE. UU.) o embarcarse hasta México y desde ahí llegar a Tokio, para luego bajar a cualquier aeropuerto principal del sudeste.

Los medios de transporte

El bus es el rey en Birmania, Camboya y Laos. En Birmania, debido a la herencia del régimen militar –que prohibía el libre desplazamiento y que hace que hoy no se pueda alquilar un vehículo– y a las pésimas condiciones de las líneas de tren, son populares los buses nocturnos.

En Vietnam existen pintorescos buses para dormir, con una especie de camillas en lugar de asientos, pero son muy lentos. Por eso se popularizaron el alquiler y la compra de motos, algunas por solo 450 dólares, que el turista puede vender al final de su estadía. El país está moviéndose en moto (en Ho Chi Minh hay 6 millones), y por eso es fácil conseguir una. Algunas empresas envían su maleta al lugar de destino, para que no lleve nada a cuestas. Una de las rutas más populares es Hue-Da Nang-Hoi An.

En Tailandia, además de la moto, se destaca el tren, famoso por sus bajos precios: en tercera clase, por ejemplo, el recorrido Bangkok-Ayutthaya cuesta 15 bahts, unos 1.200 pesos. El tren conecta muy bien el país y tiene vagones con literas cómodas.

Finalmente, hay aerolíneas con tarifas promedio de 100 dólares entre un país y otro. Recomiendo Cebu Pacific o la gigante Air Asia, que conecta todo el sudeste asiático con el mundo. Incluso hay aerolíneas grandes, como Qatar Airways, que, con tiempo, ofrecen buenas tarifas.

Es cuestión de informarse muy bien en internet. No siempre la opción más obvia es la mejor; por ejemplo, un boleto de avión entre Ho Chi Minh y Phnom Penh es muy caro para un tramo que se recorre en bus en cinco horas. En cambio, es muy económico para viajar por Vietnam, debido a las distancias.

La increíble comida

En el sudeste asiático hay una explosión de sabores. Tailandia combina dulce y picante. En mi caso, luego de varias lecciones sobre el picante, finalmente hice que un pad thai fuera recurrente. Igual sucedió con la ‘tom kha kai’ (sopa de coco, pollo y limón) y el extraño y delicioso ‘mango sticky rice’ (arroz pegajoso).

Vietnam ofrece la ‘phó bo’ (que se pronuncia como fa), una sopa de fideos con carne (con pollo se llama ‘phó ga’); el ‘bánh mi’, un sándwich en baguette que refleja la herencia de la ocupación francesa del país, así como el ‘càphê su dá’, café con leche condensada y hielo. En Birmania hay que probar el curri o los deliciosos ‘shan noodles’, con carne macerada.

Lo grandioso de la comida asiática es que se puede tener una muy buena experiencia con precios accesibles. En Tailandia y Vietnam hay comida callejera desde 2 dólares. Y en la glamurosa Singapur, la comida de restaurantes empieza en 15 dólares.

Viaje muy ligero

Si bien este consejo se aplica a casi todos los destinos, en el sudeste asiático no hay nada como viajar con una mochila que no pese más de 7 kilos. Tenga en cuenta que no necesitará abrigo en gran parte del territorio; la ropa y las lavanderías son muy baratas y viajar en aerolíneas ‘low cost’ es fácil. Los suvenires puede mandarlos por correo. El envío cuesta entre 15 y 35 dólares.

No tema improvisar

Aquí no todo funciona al ritmo ideal: puede que haya retrasos, que los buses no tengan horario fijo o que, al llegar a algún destino, aparezcan planes no contemplados. Justamente, la magia radica en el día a día. Con contadas excepciones, como el Full Moon Party en Ko Pha Ngan (que amerita planificar con semanas de antelación), ir de un país a otro en avión suele ser muy fácil.

Evite el choque de culturas

En este viaje encontrará situaciones que le parecerán extrañas. La gran mayoría de estos países son budistas y/o musulmanes (Indonesia, de hecho, es la nación con mayor población musulmana del mundo). Por eso, un tatuaje de Buda en el cuerpo será suficiente para que lo deporten de Birmania o burlarse de la familia real en Tailandia puede significar varios años de cárcel. Por no hablar de las drogas, que en países como Singapur significan la pena de muerte (hasta mascar chicle o comer en el metro acarrea severas multas).

En Camboya y el occidente de Tailandia es usual encontrar insectos o arácnidos en los menús. En Vietnam verá ‘thit chó’: carne de perro. Y señalar con el dedo puede llegar a ser insultante en casi todos los países de la región.

Los destinos obligatorios

El sudeste asiático es una región conformada por Birmania, Tailandia, Laos, Vietnam, Malasia, Singapur, Indonesia y Filipinas, aunque algunos incluyen a Brunéi y Timor Oriental. Es una región con un gran crecimiento económico y un crisol de religiones y culturas, entre las cuales se destacan el budismo y el islam. Aunque tiene tantos rincones, existen lugares que deben ser parte del itinerario: el complejo de Angkor, en Camboya, con sus templos milenarios de piedra; la pequeña isla de Ko Tao, en Tailandia; la antigua ciudad de Bagan, en Birmania; Bali, en Indonesia; el paisaje idílico de Ninh Binh, las tumbas imperiales en Hue o el verdadero mercado flotante de Can Tho, en Vietnam. También, las torres Petronas, en Malasia, o simplemente la combinación de arquitectura contemporánea y colonial de la impecable Singapur.

Visados y permisos

Aunque muchos de estos países les piden visa a los colombianos, el trámite no es difícil. Incluso se puede hacer en internet en el caso de Vietnam, Laos, Camboya y Birmania, donde a su llegada le pedirán la impresión o el correo de confirmación antes de hacerle efectiva la visa. Tailandia, Malasia e Indonesia exigen que la visa se tramite en una embajada o consulado. En el caso de Tailandia, se puede hacer en Colombia. Malasia no tiene representación consular en Colombia. Este trámite puede hacerlo en la embajada del Reino Unido en Bogotá. Singapur y Filipinas no requieren visado para los colombianos y solo piden el boleto de salida del país.

Hostales y otras opciones

El alojamiento es diverso y barato. En Camboya se consiguen camas de hostal desde 4 dólares la noche. Vietnam es un país lleno de ‘homestays’, casas de locales que ofrecen a los turistas habitaciones privadas y con todas las comodidades, a bajo precio.

Birmania, un destino que apenas hace cinco años despertó al turismo, no tiene la infraestructura hotelera de sus vecinos, así que muchas veces la única opción es un hotel viejo y caro. Tailandia es lo opuesto: ofrece habitaciones de resort al mismo precio de una cama de hostal en Singapur: 20 dólares.

También están las plataformas de alojamiento colaborativo, como Airbnb y Couchsurfing. La primera permite alquilar una habitación, casa o apartamento por un buen tiempo. Recomiendo acudir a esta opción en grandes ciudades, como Hanói o Bangkok. En el caso de ‘couchsurfing’, hay que tener en cuenta que es un programa gratuito de intercambio de espacios y experiencias con locales, así que es necesario ser cauteloso. Todo se basa en la confianza.

El dinero

El dólar se recibe en todos los países, en bancos y casas de cambio autorizadas. Sin embargo, en cada país (con excepción de Camboya, donde conviven el dólar y el riel) requerirá moneda local para compras o trámites. Singapur es la nación más costosa de la región, aunque Birmania no se queda atrás. Además, allí solo aceptan billetes en excelente estado. Vietnam y Tailandia son económicos, incluso más que Colombia. Todos los países tienen cajeros automáticos y la mayoría aceptan tarjetas de las grandes franquicias. El monto máximo por transacción varía: en Singapur puede retirar hasta 1.000 dólares por día; en Birmania, 500 en promedio. Pero en Camboya, solo hasta 100 dólares.

DAN GAMBOA BOHÓRQUEZ
Para EL TIEMPO
En Twitter: @DanGamboaB

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA