Viajar

La tierra de diestros jinetes y sorprendentes amaneceres

Un recorrido por las tradiciones, el folclor y los paisajes del Meta y Casanare.

La tierra de diestros jinetes y sorprendentes amaneceresLa tierra de diestros jinetes y sorprendentes amaneceres
Cabalgata ecológica en Meta

Los turistas pueden disfrutar de una cabalgata ecológica en varios zonas de Meta y Casanare. En la foto, un recorrido a caballo cerca de Restrepo. Foto: Hernando Herrera / EL TIEMPO

20 de diciembre 2017 , 10:04 a.m.

Un viento tibio me golpea la cara. Si hay algo verdaderamente fascinante de los Llanos Orientales es el olor singular a helecho fresco, que se extiende a lo largo de la carretera. El reloj marca las 5:35 minutos de la madrugada. El cielo comienza a iluminar en sombras naranjas el llano y exalta las siluetas de las garzas, anunciando el amanecer.

Esta experiencia comienza con los 86 kilómetros que se deben recorrer desde Bogotá hasta Villavicencio. En este trayecto se transita por siete túneles, entre ellos el de Buenavista, con 4,5 kilómetros, tras el cual aparece ante los ojos de los visitantes el inmenso verdor del llano. El paso por el túnel, que indica que ya se está muy cerca de Villavicencio, es seguro, cuenta con un sistema de máxima seguridad, ventilación y una antena radial para mantener las comunicaciones.

Se acerca el mediodía y los 32° de temperatura traspasan la suela de mis zapatos, pero el paisaje es tan deslumbrante que invita a conocer, a solo 3 kilómetros de Villavicencio, el bioparque los Ocarros, una reserva natural dedicada a la preservación de la fauna, la flora y los ecosistemas de la Orinoquia. La entrada cuesta 13.000 pesos para adultos y 11.000 para niños.

Y para conocer de las tradiciones llaneras, tomando la vía a Catama, que atraviesa la ciudad de occidente a oriente, se llega al parque Las Malocas, una representación del trabajo en el llano, el coleo, los corrales ganaderos y donde se puede visitar una casa típica de la región. En la capital del Meta, los monumentos, los obeliscos y los bustos resumen la historia de la independencia de sus pueblos.

A ritmo de galope, recorremos el campo ecológico de Gramalote, en el municipio de Restrepo, a 20 minutos de Villavicencio. Es fácil dejarse envolver de la tranquilidad de la naturaleza mientras recorremos a caballo un riachuelo que bordea la manigua.

Como es tradicional en el llano, las yeguas y el jinete pasan los ríos con el agua hasta el cuello para arriar el ganado. Para este destino es mejor llevar pantalón, zapatos cerrados y ropa para cambiarse.

La cabalgata ecológica, que dura dos horas, incluye un recorrido por el rincón donde salen los micos a buscar alimento, una visita a la cascada el Salto del Ángel, lugar para refrescarse en aguas cristalinas y, por último, el paso por zonas pantanosas. Los precios oscilan entre los 35.000 y 70.000 pesos.

Pero antes de continuar el camino que nos internará en los llanos, hay que probar los deliciosos envueltos de maíz y las roscas de arroz que ofrecen muchos establecimientos en Restrepo y Cumaral.

La temperatura mantiene estáticas las hojas de los árboles, mientras avanzamos hacia Casanare, otro departamento llanero que también les rinde homenaje al joropo, el coleo, a los cantos de vaquería, a la mamona y las peleas de gallos.

Llegando a Monterrey, la temperatura baja un poco, su conformación topográfica hace que se presenten los pisos cálido y medio. A este municipio, ubicado a 96 kilómetros de Yopal, también lo rodean los ríos Guafal, Los Hoyos, Tacuya y numerosos caños y quebradas que se encuentran cada 5 kilómetros. En esta zona, donde se firmó el primer acuerdo para la desmovilización de las guerrillas liberales del llano, en septiembre de 1953, y que a finales del siglo pasado y principios del presente fue golpeada por la violencia paramilitar, se respiran paz y seguridad y eso lo transmiten sus habitantes.

El imponente río Tua, sitio de los tradicionales paseos de olla, les da la bienvenida a sus visitantes, con sus aguas cristalinas. Este lugar es perfecto para practicar rappel y el ‘tubing’, también conocido como tubo parachoques. Cae la tarde, pero es una tarde llanera, que equivale a deslumbrante. Me embarga una sensación de calma y a la vez de nostalgia porque en el llano no se desea que acabe el día.

Amanece y a lo lejos se escucha un canto que se esparce en la brisa, es el de la vaquería, una tradición que se resiste a desaparecer. Es un canto a las labores de los antiguos llaneros en los hatos y es la conexión con el ganado. “Nuestros padres nos enseñaron, se les canta cuando van entrando al corral, cuando están necios, o antes del ordeño, al escucharlo los animales se calman”, asegura Rolfo Meneses, vaquero de profesión.

Empezar a hablar de Yopal es difícil con tanta magia. Cientos de turistas llegan cada año a esta ciudad en busca de los amaneceres de tonalidades naranjas que atraen millones de aves de una manera natural. Un paso obligado es ‘el garcero’, en el kilómetro 8 entre Yopal y la vía Sirivana. En este lugar los hermanos Barrera –un ambientalista, un veterinario y un ingeniero civil– se han dedicado a proteger la reserva a donde llegan especies de todo tipo, entre abril y agosto. En esta época decembrina, también se pueden ver a solo unos metros los chigüiros que salen de los pajonales buscando los pantanos.

En Yopal, comer es un goce para los sentidos. La mamona es el plato típico de los llanos, un corte suave que se asa con el calor de la leña y se acompaña de un pedazo de yuca que se derrite en el paladar, papa salada y guacamole. Mamona es como le dicen a la ternera que aún es amamantada por la vaca. La sazón la dan el arpa, las maracas o capachos y el cuatro, al son de contrapunteos, pajarillos y poemas que inspiran sus paisajes.

Datos de servicio

Temperatura

Las temperaturas oscilan entre 25 y 30 grados. Para ponerse a tono con el ambiente llanero, lleve sombrero.

Qué llevar

Se recomienda llevar ropa cómoda para las caminatas. No olvide incluir un jean para las cabalgatas ecológicas.

Peajes

Las vías Tunja-Sogamoso y Bogotá-Villavicencio lo llevan a los llanos. Hay 7 peajes con tarifas entre 16.100 y 9.800 pesos.

Hoteles

En Villavicencio está El Campanario, un hotel 5 estrellas que por pareja puede costar la noche entre 200 mil y 300 mil pesos.

Restaurantes

En el restaurante la Mamona, en Yopal, o en El Amarradero del Mico, en Villavicencio, puede disfrutar de la mejor carne a la llanera.

Otros sitios para visitar

Yopal

Decenas de niños se reúnen cada fin de semana en la casa de la cultura de Yopal, en el barrio Luis María Jiménez, para interpretar las melodías llaneras. Con arpa, capachos y el cuatro pasan sus tardes deleitando a visitantes y curiosos.

Barranca de Upía

Este municipio del Meta se ubica en la frontera con Casanare, a casi dos horas de Villavicencio, y está rodeado de una cadena montañosa, de cuyo suelo brotan aguas termales. Aquí vale la pena visitar dos balnearios: Aguascalientes y Paratebueno.

Tauramena

A 67 kilómetros de Yopal está Tauramena, que significa ‘agua limpia’, por los innumerables ríos que la rodean, entre ellos el Cusiana. Cada año se celebra allí el festival del rodeo y son comunes en los jardines públicos los arboles repletos de pomarrosa.

Balneario LecheMiel

Es un pozo natural cuyas aguas son tan cristalinas que permiten ver los pies entre el agua. Está ubicado en la vía antigua entre los municipios de Tauramena y Monterrey, en Casanare. El ingreso solo cuesta 2.000 pesos por persona.

MARCELA ULLOA BELTRÁN
Enviado especial de Citytv
En Twitter: @Marcelaulloa7

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA