Viajar

Descubriendo las Antillas Menores

Crónica de una semana a bordo del buque Zenith en una ruta por el extremo oriental del mar Caribe.

Antillas Menores

Altos de Chavón, en La Romana, comprende un anfiteatro, el Museo Arqueológico Nacional y la Ciudad de los Artistas.

Foto:

Juan David López Morales

19 de mayo 2017 , 09:00 a.m.

Es sábado y en el puerto de Sansouci, en Santo Domingo (República Dominicana), el buque Zenith, de la compañía de cruceros Pullmantur, se apresta para recibir a sus nuevos visitantes mientras despide a quienes terminan su recorrido. Hasta 1877 pasajeros, la mayoría hispanos, comienzan una semana por el extremo oriental del mar Caribe. República Dominicana, San Martín, Antigua y Barbuda, Santa Lucía y Barbados configuran el itinerario del viaje. Es la ruta de Islas del Caribe, que volverá a zarpar entre diciembre del 2017 y abril del 2018.

A las 7:30 a. m. del domingo, el Zenith atraca en La Romana, ‘capital del Este’ de República Dominicana. Después de desembarcar, una red de carreteras conduce hacia Bayahíbe. Desde allí, el viaje en lancha rápida hasta Isla Saona tiene dos paradas obligadas. La primera, una ‘piscina natural’ en medio del mar, cuya profundidad no supera la estatura de un adulto promedio. La segunda es Blue Lagoon, playa enclavada en el Parque Nacional del Este. En Bayahíbe, el Parque Nacional del Este y la Isla Catalina es posible hacer esnórquel y nadar con delfines. Pero para quien busque menos playa y más arquitectura está Altos de Chavón, construida en 1976 como réplica de un pueblo mediterráneo medieval.

A la 1:30 p. m. suena el llamado de “todos a bordo” en el Zenith, para dejar atrás el Caribe hispano y partir hacia San Martín. La llegada, al día siguiente, es del lado holandés de la isla, en el sur. El norte forma parte de la Francia ultramar. Son dos banderas distintas, pero la frontera es apenas imaginaria. El plan tradicional en San Martín es visitar Maho Beach, playa contigua al aeropuerto Princesa Juliana, donde aviones de gran tamaño aterrizan casi rozando las sombrillas frente al mar. Otra playa de visita obligatoria es Orient Bay, que combina el estilo nudista, a la derecha, con el convencional, a la izquierda.

Recorridos en jeep, observación de aves o sobrevuelo en helicóptero son otros planes en San Martín. También puede hacer compras entre callejuelas de un particular estilo europeo. Más vale hacerlas antes de que sean las 7:00 p. m. A esa hora, el Zenith encenderá motores y navegará toda la noche para llegar al próximo destino: Antigua.

Buquen Zenith

Imagen del buque Zenith, de la compañía de cruceros Pullmantur.

Foto:

Juan David López Morales

Para nadar con rayas en Antigua hay que desembarcar a las 8:00 a. m. y llegar hasta Stingray City. Desde allí se hace un recorrido de 20 minutos en lancha hasta una zona de arrecifes de coral donde las rayas, en libertad, llegan por su cuenta. No les perturba la presencia humana. Al contrario, juegan entre las piernas de la gente. La mejor parte no es verlas desde arriba, sino sumergirse con ellas.

Desde algunos de los restos de decenas de fuertes coloniales se ven varias de las islas cercanas: Barbuda, Guadalupe y Montserrat. Tierra adentro, abundan las casas coloridas construidas con madera y vestigios de los molinos de la esclavitud. Además del recorrido por la isla ‘afrobritánica’, una parada que ofrece un panorama de lo que fue Antigua en siglos pasados es el Astillero de Nelson, ejemplo de patrimonio restaurado. Allí, donde atracaban los buques por intereses comerciales y bélicos, descansan ahora lujosos veleros. Otros planes como el recorrido en jeep dejarán claro por qué es posible vivir más de cien años en Antigua. La vida no es ostentosa, pero es tranquila, como también lo es en el siguiente destino.

El Zenith navega desde la tarde del martes hasta la mañana del miércoles para llegar a Castries, capital de Santa Lucía, donde el azul permanente contrasta con muchos tonos de verde y coloridas casas. Por su origen volcánico ofrece un paisaje fértil radicalmente distinto a los anteriores. Tiene grandes elevaciones de tierra, pero las más famosas son las Pitons, dos formaciones rocosas y piramidales que, al borde de la costa, rompen la monótona planicie del mar. Quedan cerca de La Soufrière, un volcán todavía humeante con termales alrededor. Se llega por tierra, pero uno de los planes más exclusivos del Zenith es sobrevolarlo en helicóptero.

Las carreteras de Santa Lucía recorren extensas plantaciones de banano, así como negocios de paso donde se pueden probar variedades de ron y preparaciones como el ‘ketchup’ de banano, de color amarillo y sabor picante. Además, el paisaje cultural de Santa Lucía tiene rasgos jamaiquinos. Pero también ofrece planes extremos, como la visita a cascadas de agua dulce, senderismo, paseos en segway (coche eléctrico de dos ruedas), esnórquel cerca de las Pitons o canopy entre la selva.

Catedral de Santo Domingo

Catedral de Santo Domingo, la primera construida en América, en el siglo XVI.

Foto:

Juan David López



Todavía queda por visitar el extremo más oriental del Caribe, así que hay que volver al Zenith, que atracará temprano en Bridgetown, Barbados. Allí, una de las mejores vistas la ofrece el Farley Hill National Park, antigua plantación convertida en zona de reserva desde donde se ve el Atlántico. El parque es apenas una parada de un recorrido histórico que incluye casas de chattel, con techos en ángulos de 45°, resistentes a las tormentas, y uno de los dos molinos completos de la colonia que quedan en pie.

Pero es imposible pasar por la isla y no disfrutar sus playas, como Carlisle Bay o Pirate’s Cove. Otros imperdibles son nadar con las tortugas Hawksbill o disfrutar un viaje en el submarino Atlantis. No hay que olvidar las cuevas naturales y las muy antiguas destilerías de ron. Lo que cada viajero elija tendrá que ser antes de las 2:00 p. m., cuando el Zenith emprende su recorrido más largo: 36 horas de navegación de regreso a Santo Domingo.

El viernes, los pasajeros despiertan a la vida a bordo que ofrece el crucero y sus 620 tripulantes repartidos entre hotel, bares, restaurantes, entretenimiento e ingeniería. Viajeros latinos y europeos se reparten por el barco. Algunos rodean la piscina, en la cubierta 11. En la cubierta 12, otros pasan las horas en el spa, el jacuzzi, el sauna o el gimnasio. Para las compras está la cubierta 8, donde están también el café y el casino, y para los más exclusivos, el bar The Waves Yacht Club, con ambiente de ‘pub’ inglés.

La cena es a la carta, diseñada por el chef español Pablo Roncero. Después, el teatro presenta dos funciones de un montaje escénico que cambia cada noche. Luego está disponible la discoteca, abierta todas las noches. Allí puede ser la despedida, pues al día siguiente se desembarca en Sansouci, donde la ruta Islas del Caribe termina y vuelve a empezar.

En Santo Domingo, pocas horas bastan para conocer el centro histórico y visitar algunos de los museos más importantes del Caribe, dedicados sobre todo a la figura de Cristóbal Colón. Claro que si se tiene un poco más de tiempo en la capital de República Dominicana, es posible conocer la vida nocturna local. Así haya terminado el crucero, uno nunca se quiere ir del Caribe.

Barbados

Una vista de las paradisíacas playas que pueden visitarse en las Antillas Menores.

Foto:

Juan David López

Tenga en cuenta

Los colombianos no necesitan visa para hacer este recorrido, solamente el pasaporte vigente. Aunque hay distintas monedas (como el East Caribbean Dollar, en Antigua y Barbuda y Santa Lucía; el peso dominicano, en República Dominicana, y el dólar de Barbados, en Barbados) el dólar americano sirve como tasa de cambio en todos los destinos. La mayoría de las islas son angloparlantes, pero el lenguaje oficial del crucero es el español, además hay guías hispanohablantes en cada destino.

Otros destinos

Con esta empresa española también puede consultar, a través de su página de internet (www.pullmantur.com.co), otros cruceros. Caribe Legendario: Cartagena (Colombia), Montego Bay (Jamaica), Georgetown (Guyana), Puerto Limón (Costa Rica), Colón (Panamá), Cartagena. Antillas y Caribe sur: Cartagena, Curazao, Bonaire, Aruba, Colón, Cartagena. Además, puede consultar otras rutas por los mares europeos, como el Mediterráneo, el Báltico o el Adriático.

Un todo incluido

La ruta Islas del Caribe a bordo del Zenith cuesta desde 609 dólares por persona, bajo el régimen de todo incluido. Esto es: comidas y bebidas a bordo. No incluye excursiones, aunque estas se pueden contratar directamente con Pullmantur por internet, con 10 por ciento de descuento, o en el barco, hasta un día antes de cada parada. Reservas permanentes. Tenga en cuenta que para hacer gastos adicionales a bordo deberá abrir una cuenta con su tarjeta de crédito o 200 dólares en efectivo. Si no los gasta, le serán devueltos al final del viaje.

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