Vida

Sobrevivió a caída mortal y el milagro se lo atribuye a su fe 

Luego de 15 años, Isabel recuerda cómo salió ilesa después de una caída desde 10 metros de altura.

27 de junio 2018 , 10:28 a.m.

Dicen que la fe mueve montañas y para Isabel Rodríguez, Ingeniera Civil nacida en Popayán, haber salido con vida de un accidente laboral hace 15 años es la prueba de ello.

En el 2004, trabajaba en la construcción de un almacén de cadena en un centro comercial de Suba, en el área de mampostería. El 19 de octubre de ese año, cuando se disponía a tomar las medidas para concretar un pedido de material, subió al tercer piso con el maestro de obras a una zona que se encontraba sin cintas de seguridad y señalización.

Cuando terminó con su tarea se dispuso a volver, el maestro alcanzó a subir a la parte de la loza que ya estaba fundida, pero Isabel no corrió con tanta suerte y la formaleta donde se encontraba se desplomó.

Fue cuestión de segundos para que la superficie se viniera abajo y el cuerpo de Isabel impactara con crudeza en el sótano, aproximadamente unos 10 metros debajo de ella. “Sentí que reboté y sentí que todo por dentro de mí se desajustó, pensé que una de mis costillas se había roto, no podía respirar”.

Todo se escuchaba lejos, gritos o voces, tal vez. Sus ojos solo percibían destellos blancos de luz y su cuerpo, rígido e inundado por un incesante dolor, reposaba en el frío cemento de aquella construcción.

Isabel Rodríguez

Dicen que la fe mueve montañas y para Isabel Rodríguez, Ingeniera Civil nacida en Popayán, haber salido con vida de un accidente laboral hace 15 años es la prueba de ello.

Foto:

Juan David Castro

Un ángel enviado por Dios

La caída generó caos en el lugar, todas las personas esperaban impacientes por la ambulancia y paramédicos para que ejecutaran el protocolo de socorro. Isabel tenía su mirada perdida, pero estaba consciente de que había un hombre a su lado, aquel que le salvó de morir aplastada por los restos de la formaleta que pendían diez metros arriba.

Este hombre, que trabajaba como almacenista fue el que la movió del lugar, sin pensarlo dos veces y sin ningún cuidado, la subió sobre una formaleta y la apartó del lugar. Segundos después, Isabel escuchó un gran estruendo. Los restos de esa estructura se habían venido abajo en el lugar exacto donde yacía inmóvil minutos antes.

Al recordar el lamentable incidente, su voz se quiebra un poco. “Sé que pensé en mi hija que estaba muy pequeña, sentía frustración de saber que iba a morir y que no iba a saber más de ella, pensé en mi esposo, en mi mamá y la angustia y dolor que les generaría”, comentó.

Ya afuera de la construcción, el aire entraba con dificultad en sus pulmones y algo dentro de ella le decía que no se podía quedar dormida pues no podría volver a despertar. Su mente era un mar de confusión y angustia, pensaba que quedaría cuadripléjica o que su cuerpo no aguantaría el impacto.

Las lágrimas corrían por sus ojos pensando en que jamás podría volver a levantarse. Al llegar a la clínica, las radiografías no se hicieron esperar. Sorpresivamente solo tenía una fisura en una vértebra y los médicos descubrieron que existía una fractura en la pelvis, un lugar que no se puede enyesar y mucho menor operar, únicamente se cura con reposo total y una incapacidad de aproximadamente cinco meses.

Los que la atendieron en la clínica permanecían sorprendidos, en otros casos de menor gravedad, las personas solían quedar parapléjicas. “El neurocirujano me dijo que pudo ser fatal, que pude haber quedado cuadripléjica. Pero el niño Dios se adelantó y me regaló la oportunidad de resistir a esta caída de 10 metros”, dijo Isabel, para quien este accidente no solo significó un dolor físico, sino también un dolor emocional: “Fue muy difícil para mí conseguir este trabajo y además estaba sola aquí en la capital porque mi familia vive en Popayán y no podían venir a atenderme”, agregó.

Isabel Rodríguez / Milagro o azar

Fue cuestión de segundos para que la superficie se viniera abajo y el cuerpo de Isabel impactara con crudeza en el sótano, aproximadamente unos 10 metros debajo de ella.

Foto:

Juan David Castro

La recuperación no fue para nada fácil, dormía y comía en el piso, esto debido a que no resistía ningún tipo de colchón o camilla. Su única escucha era Dios, sólo le rezaba a ÉL y le ofrecía todo lo que pasaba. “Le pedía a Dios con fuerza y fortaleza para volver a caminar en poco tiempo, y por eso al mes tomé la decisión de pararme para no perder el trabajo. Pero sin el concepto médico no me dejaban ingresar, entonces me hice revisar y el doctor se quedó atónito porque con solo un mes de recuperación el hueso había soldado muy bien. Estaba muy bendecida, eso fue un milagro”, dice Isabel, y recuerda que aunque los dolores seguían siendo intensos pudo volver a trabajar con ayuda de unas muletas.

Luego del accidente, Isabel supo por comentarios entre sus compañeros, de que el encargado de diseño no tenía claro si construir la loza donde Isabel y su maestro tomarían las medidas, exactamente donde ocurrió el accidente. En un vaivén de indecisión, el contratista había zafado todo y no aseguró nada, pero luego decidieron que sí se construiría sin dar aviso alguno, por tal razón no había la señalización.

Por otro lado, la empresa para la que trabaja Isabel no se escatimó en gastos médicos, pues no querían perjudicarse legalmente. “El reporte del accidente fue revisado por la secretaría de la constructora, ni siquiera el área de seguridad. Hicieron un reporte totalmente ficticio, donde argumentaron que me había resbalado y que la altura de caída era mucho menor, cinco metros menos”, recuerda Isabel.

'La vida es muy valiosa, es un tesoro que nos han dado'

Nunca recibió indemnización, nunca demandó. "No quise entablar la demanda, porque para mí ya había sido premiada, el quedar viva era suficiente", menciona. El significado de su vida había cambiado totalmente y su gratitud con Dios perdura hasta el día de hoy. “Me siento bendecida, siento que ÉL me libró de cosas más graves, sabiendo que no tenía ningún tipo de protección".

Para Isabel, este hecho le hizo apreciar más la vida y a su familia, asegura que “desde ahí empecé a ver las cosas diferentes a sacarle gusto a todo, a disfrutar al máximo mi familia, mi vida matrimonial, mi hija”. Desde aquel 19 de octubre percibe todos sus problemas como superables y valora cada cosa que se presenta en su vida.

El accidente no le dejó secuelas físicas, su cuerpo se encuentra saludable y funciona correctamente. El único precedente, que aún le impide trabajar en ciertas áreas de la ingeniería civil es su miedo a las alturas, algo que para ella la hace “incapaz” de trabajar en obras que no son a nivel.

Cruz de Isabel Rodríguez / Milagro o azar

“Me siento bendecida, siento que ÉL me libró de cosas más graves, sabiendo que no tenía ningún tipo de protección", dice Isabel Rodríguez.

Foto:

Juan David Castro

Según ella, Dios le dio una segunda oportunidad, ÉL y su fe es aquello que la mantiene fuerte, que le brinda paz y le permite vivir feliz cada día. El mensaje para Isabel era claro, “Él me hizo ver que con mucha fe y fortaleza yo podía superar y solucionar las dificultades que antes me habían hecho frustrar”.

Actualmente, trabaja en obras de acueducto y alcantarillado, adoptó tres “hijos”, Lucas, Alaska y Estrella, sus tres canes. Ha podido ver a su hija Isabella convertirse en una mujer y entrar a la universidad. En la comunidad donde vive también es una reconocida líder de un grupo católico llamado Emaús, donde le sirve constantemente a Dios, le honra y agradece porque su vida es un milagro.

JUAN DAVID CASTRO
ESPÉCIALES MULTIMEDIA Twitter: @soyvisual

Esta historia hace parte de la serie '¿Milagros o azar?'. Cada quince días publicaremos una historia en la que una persona se pregunta, luego de haber superado una situación crítica, qué 'obró' a su favor: si la divinidad o una casualidad.

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA