Salud

Lo que todas deben saber del cáncer de cuello uterino

Ante la desinformación, sociedades científicas se pronuncian para aclarar todo sobre este mal.

Citología

Lo mejor contra el cáncer de cuello uterino es prevenir. Esto incluye educación, una sexualidad responsable, citologías y pruebas específicas del virus del VPH, entre otros.

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Felipe Caicedo

27 de febrero 2018 , 11:24 p.m.

Decir que cada semana fallecen 40 colombianas por este tumor es un dato que sirve para dimensionar la magnitud de lo que significa el cáncer de cuello uterino, causado por el virus del papiloma humano (VPH). Después del de mama, es el segundo de mayor incidencia en el país. Cada año se diagnostican 5.000 casos.

Este virus se adquiere principalmente por el contacto sexual. La OMS explica que los sexualmente activos contraerán la infección en algún momento de su vida –especialmente poco después del inicio de la vida sexual– y algunas personas pueden tener infecciones recurrentes.

Y no es necesario que haya una relación sexual con penetración, pues el contacto directo con la piel de la zona genital es un modo de transmisión reconocido.

Existen muchos tipos de VPH y una gran mayoría no causa problemas. Por lo general, las infecciones por esta vía suelen desaparecer sin ninguna intervención y alrededor del 90 por ciento se acaba luego de dos años. Es solo un pequeño porcentaje de infecciones (sobre todo las de tipo 16 y 18) el que puede persistir y dar lugar a lesiones precancerosas, que, si no se tratan, pueden evolucionar hacia el cáncer, aunque ese proceso suele durar muchos años. Pero este panorama tan desalentador podría reducirse si de manera general se desplegaran acciones de promoción y prevención enfocadas a la población, especialmente mayores coberturas de vacunación.

Con base en lo anterior, las sociedades científicas relacionadas con esta patología, como la Federación Colombiana de Obstetricia y Ginecología (Fecolsog), la Asociación Colombiana de Patología del Tracto Genital Inferior y Colposcopia, la Asociación Colombiana de Patología, la Sociedad Latinoamericana de Patología y la Asociación Colombiana de Ginecólogos Oncólogos, emitieron un comunicado para orientar a la población sobre todo lo que se debe saber respecto a este mal.

Un virus culpable

Está plenamente probado que el VPH es el agente responsable de esta enfermedad. Existen más de cien tipos y solo 15 están vinculados con el cáncer, siendo los tipos 16 y 18 los que desencadenan más del 70 por ciento de los casos. Aunque tener VPH no significa tener cáncer, ni tampoco la progresión automática hacia este mal, sí es un factor que, sumado a las respuestas individuales de cada persona, a la falta de control y a la fragilidad de los sistemas de salud, puede llevar a dificultades.

Cuidado con las lesiones

El VPH puede ocasionar lesiones pre cancerosas y desarrollar tumores en el cuello uterino, además de otros órganos. Las lesiones iniciales se llaman intraepiteliales (dentro del tejido superficial) y pueden ser de bajo o de alto grado. Las de alto grado, que pueden ser denominadas NIC2 o NIC3, son reconocidas como precancerosas, y hay que tener mucho cuidado con ellas.

La citología es necesaria

El diagnóstico tiene como base la citología vaginal, y en caso de que se encuentren estas lesiones deben confirmarse con una biopsia. Puede ocurrir que existan discrepancias entre la citología y la biopsia, por lo que se hace necesaria la realización de un cono cervical (conización).

Conización, diagnóstico y tratamiento

La conización es un procedimiento que consiste en retirar una porción en forma de cono de la parte más inferior del cuello uterino, en la que se incluyen las lesiones y el tejido que parece anormal. Esta intervención, debidamente soportada en los protocolos y guías del Ministerio de Salud, puede ser un método curativo sin que se altere la anatomía de la matriz ni lleve a la infertilidad, porque el embarazo se organiza en el cuerpo de la matriz y no en el cuello, donde se realiza esta cirugía.

Lesiones extensas, procedimientos más complejos

Cuando las lesiones precancerosas son muy extensas, al punto de que una conización no alcanza a abarcarlas de manera segura, es necesario retirar todo el cuello uterino (traquelectomía) o extirpar todo el útero ( histerectomía). Como es natural, en este último procedimiento se afecta de manera sensible la fertilidad.

Lo mejor es prevenir

Lo mejor contra el cáncer de cuello uterino es prevenir. Esto incluye educación, estilos de vida saludables, una sexualidad sana y responsable.

Así mismo, insistir en la detección temprana, con programas de tamización, con citologías y pruebas específicas del virus del VPH, además de la confirmación diagnóstica con colposcopia y biopsia y, cuando sea necesario, el manejo oportuno con una conización cervical.

Vacunación, pilar fundamental

Vacunar contra el VPH, específicamente para evitar infecciones de los tipos 16 y 18, es una medida ineludible para el control de este tipo de cáncer. Según la OMS, esta vacuna está científicamente respaldada y es segura. Se debe aclarar que por la capacidad del VPH de transmitirse por vía sexual, los expertos recomiendan también la vacunación de la población masculina. En Colombia, la vacuna cuenta con los registros sanitarios correspondientes del Invima.

No se confíe

Hay que tener en cuenta que las lesiones precancerosas no producen ningún tipo de síntoma ni molestia. De ahí que sea muy importante incluir los chequeos correspondientes como cuestión de rutina.

Signos y síntomas

Los síntomas suelen aparecer solo cuando el cáncer está en una fase avanzada, y algunos son sangrado vaginal irregular intermenstrual (entre periodos menstruales) o sangrado vaginal anormal después de haber tenido relaciones sexuales. También dolor de espalda, de piernas o pélvico; cansancio, pérdida de peso y de apetito; molestias vaginales o flujo vaginal oloroso; hinchazón de una sola pierna.

Para no olvidar

Toda mujer mayor de 25 años debe someterse de manera regular a las pruebas y exámenes para descartar cualquier tipo de alteración sospechosa sobre esta enfermedad. No sobra decir que esto es independiente de si se han tenido o no relaciones sexuales. Por último, todas las pruebas son cubiertas por el sistema de salud colombiano.

Espaldarazo desde Japón

La estrategia del Instituto Nacional de Cancerología ‘Ver y tratar’, consistente en la tamización para la prevención y detección temprana de cáncer de cuello uterino con técnicas de inspección visual, que permiten identificar lesiones precancerosas y dar el resultado a la paciente en el momento del examen, fue ganadora de la convocatoria de financiación de proyectos de la Embajada de Japón.

Se presentaron más de 620 proyectos, y resultó ganador el del instituto entre otros 27, de los cuales tres pertenecen al sector salud.

Con el dinero se pondrá en marcha esta estrategia en los departamentos de Putumayo, Cauca, Guaviare y Vaupés, todos ellos con características geográficas de difícil acceso a los servicios de salud.

“Lo que se pretende es facilitar el acceso a la detección temprana y tratamiento inmediato de lesiones precancerosas de cuello uterino a mujeres que viven en municipios y zonas alejadas de difícil acceso a los servicios de salud, así como la continuidad en el tratamiento de cáncer de cuello uterino”, dice el instituto.

JAIRO AMAYA GUÍO
* GINECÓLOGO Y EPIDEMIÓLOGO
PARA EL TIEMPO
@SaludET

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