Religión

La Virgen de Chiquinquirá viene a ver al papa Francisco

La patrona de Colombia será trasladada por aire a Bogotá para su encuentro con el sumo pontífice.

La Virgen de Chiquinquirá viene a ver al papa Francisco

Basílica y Virgen de Chiquinquirá, Boyacá.

Foto:

Bernardo Toloza / EL TIEMPO

24 de agosto 2017 , 03:53 a.m.

Como el papa Francisco no pasará por Chiquinquirá, Boyacá, durante su visita al país, la Virgen Reina de Colombia irá a su encuentro a Bogotá. Será la décima ocasión en que la imagen renovada de Nuestra Señora del Rosario abandonará su santuario, en dicha población boyacense, para peregrinar.

En las anteriores salidas, el desplazamiento siempre fue por tierra, con procesión incluida. Esta vez, no. Por seguridad y logística, la orden de los dominicos –que tiene a su cargo la custodia de la imagen– decidió transportarla en helicóptero.

Para el traslado del cuadro –de una tonelada de peso– se ofrecieron varias empresas, y también las Fuerzas Militares y la Policía. “La primera que nos contactó fue Servientrega, que es una empresa boyacense, y el primero que se arrodilla primero se confiesa”, explicó el prior de los dominicos en Chiquinquirá, fray Nelson Novoa.

El emblemático cuadro suma más de 430 años de historia, y se lo considera invaluable. No solo porque es una obra de arte religioso de la época colonial o por las joyas que adornan la imagen –esmeraldas y otras piedras–, sino por lo que representa para el pueblo católico.

Tanto así que su santuario es objeto de romería constante de miles de devotos que acuden a esta imagen para pedirle todo tipo de favores y milagros. Es, sin duda, uno de los santuarios religiosos más importantes y visitados del país.

La historia recuerda que fray Andrés Jadraque, un misionero dominico venido de España, fue quien encomendó al artista Alonso de Narváez, también español, pintar una imagen de la Virgen del Rosario con el Niño Jesús en brazos y acompañada por los santos patronos del encomendero del fraile: san Antonio de Padua y el apóstol san Andrés. Hacia 1562, en un lienzo de algodón tejido por los indígenas, De Narváez pintó el cuadro con una mezcla de tierra de colores con zumo de hierbas y flores.

La imagen fue entronizada en una capilla techada con paja en la tierra de Aposentos, donde permaneció por más de una década. En 1574, la misión de los dominicos pasó a otras manos y la capilla doctrinera se deterioró, al igual que el cuadro de la Virgen, cuya imagen quedó prácticamente borrada.

En 1576, el lienzo fue destinado a una despensa para secar trigo al sol. En 1577 murió el encomendero Antonio de Santana, y su esposa, Catalina de Irlos, se trasladó a la aldea de Chiquinquirá, llevándose consigo el lienzo. En 1585 llegó María Ramos, esposa de un hermano de Antonio de Santana, y encontró el lienzo abandonado. “Lo recogió, lo arregló y lo colocó en alto; frente a él pronunciaba a diario esta oración: ‘¿Hasta cuándo, Rosa del Cielo, habéis de estar tan escondida?’ ”, dice la leyenda.

ChiquinquiraUn paseo por la patrona de Colombia, la Virgen de Chiquinquirá.
Chiquinquirá

Pasó el tiempo, y el 26 de septiembre de 1586 se produjo el milagro de la renovación del cuadro de la Virgen de Chiquinquirá, haciéndose patente la imagen de María, del Niño Jesús y de los santos acompañantes. Desde ahí empezó la devoción por Nuestra Señora del Rosario en Chiquinquirá, coronada Reina de Colombia el 9 de julio de 1919 por el presidente de entonces, Marco Fidel Suárez.

Hoy, el legendario lienzo se prepara para otra travesía: el encuentro con el papa Francisco.

“El cuadro se va a guardar con mucho cuidado para que no haya movimientos bruscos: es una obra muy antigua y, como tal, hay que cuidarla”, afirmó el padre Novoa.

La imagen saldrá de su santuario el primero de septiembre, antes de las 10 de la mañana, en medio de una procesión para que los chiquinquireños se despidan de ella. Será llevada hasta el Batallón Sucre de Chiquinquirá, donde la esperará un helicóptero. Y, en un vuelo de cerca de 40 minutos, llegará al aeropuerto El Dorado.

Desde ahí la trasladarán en un vehículo especial hasta la parroquia de Santa Viviana, inicialmente escogida para que acoja a la Virgen, aunque los dominicos advierten que podría cambiarse el lugar. El 2 de septiembre, el cuadro irá en procesión hasta la catedral Primada de Colombia, donde permanecerá ocho días, custodiado por la Fuerza Pública.

“El encuentro del Papa con la Virgen será el 7 de septiembre en un acto mariano: hará oración ante la imagen y consagrará la patria ante ella”, añadió el religioso.

Los únicos que podrán tocar el cuadro son los frailes dominicos, por lo que estarán 20 de ellos acompañándolo. El lienzo sobre el cual está pintada la imagen mide 1,25 metros de alto por 1,39 metros de ancho.

Las salidas del cuadro

Algunas de las salidas de la imagen de la Virgen del Rosario desde su santuario de Chiquinquirá han sido para buscar la sanación de alguna enfermedad. Así ocurrió durante su primera peregrinación, realizada el 3 de diciembre de 1597 a Tunja, donde permaneció un mes y medio.

La visita se debió a una epidemia de viruela que azotó a los tunjanos, que rogaron que les llevaran la imagen para pedirle que los librara de ese mal.

Otras salidas han sido para actos solemnes, como el de su coronación como Reina de Colombia el 9 de julio 1919, o al Segundo Congreso Mariano y el centenario de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, el 4 de diciembre de 1954 en Bogotá.

Sin embargo, su tercera salida, ocurrida el 20 de abril de 1816, no fue por voluntad de los dominicos. En aquella ocasión, el general francés Manuel Roergas Serviez, armado de sable, arrancó violentamente de su trono el lienzo de la Virgen, lo introdujo en un cajón y lo pasó de pueblo en pueblo hasta la entrada de San Martín, en los Llanos Orientales.

Las fuerzas españolas del rey rescataron el cuadro el 9 de mayo en Cáqueza y se lo entregaron a los padres dominicos.

La más reciente peregrinación de la Virgen de Chiquinquirá a Bogotá fue en 1999, por la paz de Colombia.

Alrededor de las salidas de la patrona de Colombia se han tejido varias historias, algunas de las cuales señalan que a la Virgen no le gusta abandonar su santuario, por lo que el cuadro se vuelve pesado, y ello hace difícil su traslado.

Los padres dominicos afirman que esto forma parte de leyendas, pero que no es cierto.

Para sacar la imagen se retira el lienzo con la base que tiene en el camarín principal, en el que se encuentra y se coloca dentro de un anda.

Tiene varios marcos para ser transportada y, dependiendo del marco, podría llegar a pesar hasta cerca de una tonelada.

La imagen de la Virgen está decorada con joyas que le han regalado los devotos. Estas se le retiran en los viajes para evitar intentos de robo.

El cuadro de la Virgen estará custodiado por el Batallón Guardia Presidencial.

HÉCTOR H. RODRÍGUEZ A.
Corresponsal de EL TIEMPO
Boyacá

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA