Medio Ambiente

Chucho, el oso de anteojos que defendió la Corte Suprema de Justicia

El animal tendrá que regresar a su hábitat natural en un periodo no mayor a 30 días.

Oso de anteojos Chucho

La Corte Suprema de Justicia protegió los derechos del oso Chucho, luego de que se interpusiera un Habeas Corpus.

Foto:

Jonh Jairo Bonilla

28 de julio 2017 , 10:31 a.m.

Como un momento histórico fue catalogada la decisión de la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia, este jueves, tras ordenar el regreso del oso de anteojos, Chucho, a la reserva natural Río Blanco de Manizales, luego de haber sido enviado al zoológico de Barranquilla el pasado 14 de junio.

La decisión responde a una demanda instaurada por el abogado Luis Domingo Gómez Maldonado, al considerar que el reclutamiento representaba un riesgo “muy alto” para el animal, quien vivió durante dos décadas en su hábitat natural.

“Los animales deben estar libres de incomodidad, sin hambre y sed, libres para desplegar los comportamientos naturales. Como los animales son capaces de sentir y sufrir, la ley los protege, debiendo ser sujetos de derechos, por ende, son titulares de la prerrogativa a la libertad, así sea, a vivir una vida natural y a tener un desarrollo, con menor sufrimiento”, se lee en el fallo que le dio la razón a Gómez.

El traslado de Chucho, según explica la Corporación Autónoma Regional de Caldas, se dio porque no contaba con un hábitat ideal, le faltaba comida y no tenía una hembra que lo acompañara. Tras la muerte de su compañera Clama, el animal entró en depresión y comenzó a escaparse por la ciudad de Manizales, por lo que no podían “garantizar su salud y bienestar”.

El abogado Gómez, al considerar que esa medida no mejoraría el estado del oso, interpuso un Habeas Corpus a nombre de Chucho que fue negado en primera instancia por la sala civil del Tribunal Superior de Manizales, al considerar que era un mecanismo que protegía los derechos de los seres humanos pero no de los animales.

Sin embargo, Gómez impugnó la decisión y el caso siguió su curso hasta llegar al magistrado Luis Armando Toloso quien finalmente ordenó que fuera trasladado a una zona más adecuada con "con plenas y dignas condiciones de semicautiverio". El mamífero tendrá que regresar a su casa en un periodo no mayor a 30 días.

“No se trata de darles derechos a los sujetos sonrientes no humanos, iguales a los de los humanos equiparándolos en un todo, para creer que los toros, los loros, los perros o los árboles, etc, tendrán sus propios tribunales, sino de reconocerles los correspondientes, los justos y lo conveniente a su especie”, aseguró la Corte.

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@ElTiempoVerde

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