Educación

¿Cómo puede un niño ayudar a alguien que no tiene techo?

El libro I See You (Te veo) busca despertar el sentimiento de la compasión ante la indigencia.

¿Cómo puede un niño ayudar a alguien que no tiene techo?

En el libro ‘I See You’, una mujer que vive en la calle es retratada en blanco y negro porque es ignorada por el resto.

Foto:

Dibujo: Joanne Lew-Vriethoff

05 de diciembre 2017 , 04:47 p.m.

No sabemos nombrar aquello que nos incomoda. En este caso, pasamos de hablar de ‘indigentes’ de forma peyorativa a referirnos a ‘personas en situación de calle’ y, aunque eso sea un progreso porque indica respeto y solidaridad por otros, lamentablemente la lengua se nos sigue quedando estancada y nuestros pies quieren ir a paso más rápido cuando pasamos al lado de alguien que duerme en un colchón sobre el asfalto, a la intemperie, sin techo.

“(Por eso) quise hacer el libro I See You (Te veo, publicado por la editorial Magination Press, vinculada a la Asociación Americana de Psicología): para retratar cómo las personas que están viviendo en la calle nos parecen invisibles, cómo las ignoramos”, explica el psicólogo clínico Michael Genhart, quien trabaja en San Francisco (EE. UU.) y se dedica a hacer libros para niños. I See You es un libro ilustrado, sin palabras: muestra a una mujer que vive en la calle, pintada en blanco y negro, frente a un mundo de colores que la rechaza.

“(Con un libro sin palabras) buscaba retratar los sentimientos que surgen cuando vemos a alguien en esa condición: irritabilidad, molestia, asco, miedo y tristeza y, claro, el hecho de que ocurre justo frente a nuestros ojos. Aun así, la mayoría de nosotros olvidamos el sentimiento de compasión”, añade. La compasión es eso que, como se muestra en el libro, los niños son muy propensos a sentir frente a esta realidad. De hecho, en I See You la única persona que le ‘da color’ a la mujer es un niño que quiere ayudarla.

A nadie le gusta que le pongan etiquetas. Es una forma de echar culpas, de juzgar, de caracterizar a alguien

Por eso hablamos con su autor sobre cómo enseñarles a los niños a conocer, enfrentar y reaccionar apropiadamente frente a una persona que vive en la calle.

Todos hemos mirado para otro lado en la vía...

La gente se queda sin casa por una variedad de razones, así que es importante notar que sus necesidades también varían. O sea, además de necesitar una casa, algunas personas necesitan tratamiento para su salud mental, trabajo, intervención por abuso de sustancias. Por eso, otros pueden sentir que no tienen mucho que ofrecer frente a este contexto tan complejo.

A diferencia de los niños, los adultos tienden a tener inclinaciones internas respecto a por qué alguien vive en la calle. Estos juicios se concretan en pensamientos como ‘¿por qué debería ayudar a alguien que no puede ayudarse a sí mismo?’.

El libro dice, en su epílogo, que “la indigencia es una condición, no una etiqueta”. ¿Por qué?

A nadie le gusta que le pongan etiquetas. Es una forma de echar culpas, de juzgar, de caracterizar a alguien, como si la persona que la está nombrando realmente supiera las razones por las cuales, en este caso, el individuo está sin hogar. Las etiquetas también nos permiten distanciarnos del problema y lavarnos las manos con mayor facilidad para no tener que involucrarnos, y no queremos pensar más cuidadosamente en un problema tan complejo.

Debería enseñársele a un niño a no etiquetar automáticamente a nadie. También es importante describir la indigencia como una condición que puede ser temporal, algo que resultó de un cambio mayor en la vida de una persona por la razón que sea.

Ilustraciones del libro 'I See You' ('Te veo')

En el libro Te veo ('I See You' en inglés), un niño es el único en "llevarle color" a la vida de una mujer que vive en la calle.

Foto:

Cortesía de Magination Press. Dibujos: Joanne Lew-Vriethoff

Ilustraciones del libro 'I See You' ('Te veo')

En el libro Te veo ('I See You' en inglés), un niño es el único en "llevarle color" a la vida de una mujer que vive en la calle.

Foto:

Cortesía de Magination Press. Dibujos: Joanne Lew-Vriethoff

La mayoría de los niños viven en un mundo de inocencia en el que, dependiendo de cuáles son las circunstancias de vida del niño, sus experiencias en el mundo están permeadas porque lo bueno supera todo lo malo.

Si sus necesidades básicas están satisfechas, incluyendo una vida emocional saludable, los niños van a desarrollar sentimiento de que les importan los demás y su bienestar. Por ejemplo, en la primera vida social de un niño (en el jardín) puede que vean a un compañero llorando por algo y quieran acercarse y ofrecer consuelo. Un niño más pequeño (un bebé) puede ver a un animal necesitado y responder con la misma actitud.

Y mientras más salga un niño al mundo, más va a ver situaciones en las que la gente está necesitada, como ver a una familia en la calle o a una persona con un perro como mascota. Por eso, el niño probablemente va a tener preguntas sobre lo que ve, y, como adultos, nuestro trabajo es responder a cualquier pregunta que un niño pueda tener sin sobrecargarlo con demasiada información y modelando la compasión.

¿Cómo?

Dependiendo de la edad del niño y de qué tanto un padre lo conozca, uno puede hablar de muchas razones por las cuales alguien está viviendo en la calle. Algunas son sociales —no puede pagar una casa—, otras son únicas para esa persona —un veterano que no encuentra trabajo y vivienda; una persona que no fue aceptada por su sexualidad y fue echada de su casa—. Esta segunda ‘categoría’ hay que abordarla dependiendo de lo que el niño conozca. Sobrecargarlo de información solo lo confundirá más.

¿Deberíamos decirle a un niño que la indigencia puede pasarle a cualquier persona?

No creo que haya que enseñarles a los niños eso porque puede generarles una ansiedad innecesaria. Lo importante es inspirar un sentimiento de preocupación y de querer entender el problema.

Cómo reaccionar

Es recomendable que le hable a un niño sobre cómo todo el mundo aprecia ser tratado con amabilidad y que la gente que vive en la calle no es la excepción.

Enséñele a saludar a la gente, a decirle ‘hola’ y ‘buenos días’ en vez de simplemente mirar hacia otra parte cuando piden algo.

Algunas personas también le ofrecen a quien vive en la calle un rezo o un deseo de buena voluntad, algo que realmente una persona en esa situación podría necesitar.Cita textual del libro ‘I See You’ (Magination Press)

Cómo dar ‘bien’

El libro I See You (Te veo) da estas recomendaciones para enseñarle a un niño a ser generoso con personas que viven en la calle:

Enséñele a los niños a no acercarse a extraños sin la supervisión de un adulto responsable. Aun así, puede discutir con él formas de ser generoso con niños menos favorecidos.

Indíquele que no dé cosas como dinero, la dirección donde vive u objetos caros que puedan hacerlos vulnerables al robo, incluyendo prendas nuevas, excepto medias y ropa interior.

Otros materiales que puede dar son objetos de higiene personal pequeños, ropa y colchas usadas pero limpias y botellas de agua.

MARU LOMBARDO
Twitter: @puntoyseacabo
VIDA MODERNA

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