Ciencia

En búsqueda de Pannotia, el abuelo de los continentes

El geólogo Damian Nance explica las nuevas evidencias del supercontinente que precedió a la Pangea.

Siete continentes / El lenguaje en el tiempo

Hace millones de años -aproximadamente unos 200- todas estas masas de tierra estaban juntas, fusionadas en un solo supercontinente, denominado Pangea.

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Reuters

18 de mayo 2018 , 11:01 a.m.

Una de las enseñanzas geográficas básicas que los niños reciben en el colegio es que, aunque hoy existen cinco continentes (América, Europa, África, Oceanía y Asia, más los dos polos), hace millones de años -aproximadamente unos 200- todas estas masas de tierra estaban juntas, fusionadas en un solo supercontinente, denominado Pangea. Su nombre viene del griego y significa, precisamente, ‘toda la Tierra’.

La Pangea podría ser considerada algo así como la madre de los continentes actuales, pues fue gracias a su desprendimiento gradual, y al proceso de deriva continental -en el que las placas se mueven como flotando sobre el magma en la corteza terrestre, el cual tiene la consistencia de un fluido-, que el planeta llegó a su configuración geográfica actual. Lo que pocas personas saben es que antes de la Pangea hubo otros supercontinentes que se armaron y desarmaron como las piezas de un rompecabezas con lentitud pasmosa.

Se cree que antes de la pangea existieron, por lo menos, seis supercontinentes: el primero del que se tienen evidencias se conoce como Vaalbara, que existió hace 3.600 millones de años; siguieron Ur (3.000 millones de años), Kenorland (2.700-2.100 millones de años), Columbia (2.100-1.500 millones de años), Rodinia (1.100-800 millones de años) y Pannotia (625-550 millones de años).

Pannotia precedió a la Pangea, por lo que puede ser considerado el abuelo de los continentes actuales. Aunque hasta hace 50 años se sospecha de su existencia, las principales evidencias contemporáneas han arrojado resultados contradictorios sobre este supercontinente. Ahora, una nueva investigación llevada a cabo por la Universidad de Ohio (Estados Unidos) y publicada próximamente por la Sociedad Geológica de Londres encontró nuevas “pruebas escondidas” sobre Pannotia, las cuales, además, apoyan la teoría del ciclo supercontinental o ciclo de Wilson, la cual ha sido promovida por el geólogo Damian Nance -quien lideró la investigación-. Nance habló con EL TIEMPO para explicar los hallazgos.

¿De qué trata su último estudio sobre Panottia?

El estudio se titula ‘Cincuenta años del concepto de ciclo de Wilson en tectónica de placas’ y analiza la evidencia de la existencia de Pannotia hace unos 600 millones de años. Esto se sospecha desde hace casi 50 años, pero las principales líneas de evidencia contemporánea, que son la datación por edades y el paleomagnetismo son equívocas; la primera sugiere que el ensamblaje y la ruptura del supercontinente se superpusieron, mientras que la última no ha proporcionado evidencia clara de que los continentes se hayan reunido. Sin embargo, nuestro estudio señala que la datación por edades permite suficiente tiempo y que el registro proxy (esta palabra hace referencia al estudio del clima del pasado) para la existencia de un supercontinente es inequívoca, si se consideran los muchos impactos que tiene el montaje y la ruptura de un supercontinente en el registro de rocas.

¿Cuáles son los principales hallazgos expuestos en este artículo?

Que, vista desde el contexto del ciclo de Wilson, en el que los supercontinentes son parte de un proceso repetido de ensamblaje continental, ruptura y dispersión, la evidencia de Pannotia es muy fuerte.

¿Qué hace que esta evidencia sea tan clave en relación con lo que ya se sabía?

La evidencia de un supercontinente no tiene que depender de datos directos, es decir, de que todos los continentes estuvieron juntos en un momento dado, especialmente cuando hay incertidumbre en esos datos, como siempre ocurre. En cambio, podemos buscar registros de los efectos del ensamblaje y la ruptura del supercontinente, que incluyen cambios profundos: construcción de montañas, rifting (la apertura de la corteza oceánica continental), nivel del mar, clima, química oceánica, firmas isotópicas y la biosfera, por nombrar algunos. Para el intervalo de tiempo 650-550 millones de años, esta evidencia es fuerte y clara.

¿Cómo era Pannotia?

La geometría precisa de este supercontinente es incierta, pero probablemente habría comprendido los continentes del sur ensamblados en la misma configuración que Pangea, con América del Norte unida a la costa oeste de América del Sur y Europa y Asia unidas al actual margen norte (Ártico) de América del Norte. Probablemente comenzó a ensamblarse hace alrededor de 625 millones de años, se fusionó alrededor de 600 millones y se rompió alrededor de 550 millones.

¿En qué consiste el ciclo supercontinental?

El ciclo describe el proceso por el cual se ve la historia de la Tierra como puntuada por el ensamblaje episódico y la ruptura de los supercontinentes. Es probable que haya influido en el registro de la roca más que cualquier otro fenómeno geológico y su reconocimiento es, posiblemente, el avance más importante en las ciencias de la Tierra desde la tectónica de placas. El ciclo documenta la dinámica interior del planeta y ha trazado el curso de la evolución tectónica, climática, geoquímica y biológica de la Tierra durante miles de millones de años. En pocas palabras, implica que la deriva continental tiene un cronograma tal que, durante un período de unos 500 millones de años, los continentes a la deriva se unen para formar un supercontinente que luego se rompe, dejando a los continentes sueltos hasta que se vuelvan a unir. El ciclo funciona porque grandes masas terrestres siembran las semillas de su propia destrucción, mientras que los nuevos océanos que se forman cuando los supercontinentes se rompen también tienen una expectativa de vida limitada.

Los supercontinentes están condenados a la ruptura porque la corteza continental actúa como un aislante

¿A qué se refiere?

Los supercontinentes están condenados a la ruptura porque la corteza continental actúa como un aislante, de modo que los supercontinentes tienden a evitar que el calor generado debajo de ellos escape y se caliente como un libro sobre una manta eléctrica; además, hay zonas de subducción a lo largo de las cuales el piso del superocéano que los rodea tiende a nuclearse alrededor del supercontinente, formando un ‘anillo de fuego’ similar al del Pacífico actual. Se cree que las losas de subducción del fondo oceánico se hunden en la superficie del núcleo de la Tierra donde generan ‘superplumas’ de rocas calientes que se alzan bajo el supercontinente. En ambos casos, el supercontinente se calienta, se curva hacia arriba y se rompe, permitiendo que el calor atrapado escape a través de la corteza menos aislante de los nuevos océanos creados entre los fragmentos continentales en dispersión. Sin embargo, estos océanos solo pueden crecer tan ampliamente ya que sus pisos se enfrían a medida que se ensanchan y, finalmente, se vuelven más densos que las rocas calientes sobre las que flotan y colapsan en el interior de la Tierra. Como resultado, los océanos comienzan a cerrarse y se vuelve a ensamblar un nuevo supercontinente.

¿Por qué es importante estudiar y comprender a Pannotia?

El ciclo supercontinental puede ser considerado como el ‘guardián del tiempo' de la historia de la Tierra, por lo que es de vital importancia que se identifiquen todos los supercontinentes del pasado, para poder comprender el patrón de la historia de nuestro planeta. No podemos dejar que Pannotia se pase por alto, ya que hacerlo puede llevarnos a ignorar los cambios profundos en los procesos de la superficie y la circulación del manto que acompañan a las etapas de ensamblaje y ruptura del ciclo.

Usted ha dicho que cree Pannotia puede ser pasado por alto. ¿Por qué?

Debido a que la datación de la edad y los datos paleomagnéticos para la existencia de Pannotia es equívoca, ha habido una tendencia a descartar su existencia y, en el contexto del ciclo de Wilson, a asumir que fue la ruptura de Rodinia lo que llevó al ensamblaje de la Pangea. Esto deja todos los cambios profundos en la geología, el nivel del mar, el clima y la evolución asociados con Pannotia sin una explicación, lo cual es similar a ignorar la existencia de su hijo del medio simplemente porque no vio el embarazo.


¿Qué puede decirnos este supercontinente sobre el futuro de la Tierra y de la humanidad?

El ciclo supercontinental predice el ensamblaje de otro supercontinente en unos 200 millones de años en el futuro, aunque dudo que la especie humana vaya a presenciarlo. La ruptura de Pannotia fue el precursor de la "explosión del Cámbrico" hace alrededor de 540 millones de años. Esto se refiere a la aparición repentina en el registro fósil de casi todos los filos animales principales y puede representar el evento evolutivo más importante en la historia de la vida en la Tierra. Dado que uno de estos filos eventualmente se convirtió en la humanidad, podría argumentarse que fue la ruptura de Pannotia lo que finalmente llevó a la evolución de la humanidad.

NICOLÁS BUSTAMANTE HERNÁNDEZ
nicbus@eltiempo.com

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