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Actualizado 03:52 a.m. - sábado 19 de abril de 2014

Vida de hoy 07:17 a.m.

Labor de jóvenes animalistas en Bogotá evita muertes por eutanasia

Labor de jóvenes animalistas en Bogotá evita muertes por eutanasia

Algunos de los animales que son llevados a diario al centro de Zoonosis, pueden ser adoptados.

Foto: Milton Díaz / El Tiempo

El buen trato hacia los animales dejó de ser responsabilidad exclusiva del Centro de Zoonosis.

Iván González, estudiante de Ecología, es uno de los más de 15 voluntarios de la Fundación Salva un amigo que promueven la adopción de perros y gatos en el Centro de Zoonosis de Bogotá. Desde su niñez, se mostró interesado en sensibilizar acerca del respeto a los animales a través de diversas campañas.

Un domingo reciente, Iván acompañó a su amiga Jimena Medina, estudiante de octavo semestre de Veterinaria, a las instalaciones de esta organización, en busca de un perro para adoptar.


La 'ola' de ladridos fue creciendo a medida que recorrían los pasillos del lugar. Algunos perros asomaron sus cabezas por entre las rejas y otros simplemente permanecieron acostados, con miradas conmovedoras. 

En cada corredor hay varias jaulas, cada una con dos o tres perros. En las más grandes, se encuentran hasta diez perros más o menos de la misma edad; nunca falta el que pelea con los demás.

Las jaulas poseen una pequeña ventana a través de la cual es posible sacar a los animales. Iván y Jimena observaron varias perritas antes de escoger una. A los que no seleccionaron, los devolvieron a su puesto después de haber recibido unas cuantas caricias. 

Posteriormente, vino el proceso de entrega formal de la perrita. Antes de la visita, Jimena consignó los 25 mil pesos que cuestan las vacunas, la desparasitación y la esterilización de 'Hannah', nombre que escogió para su nueva mascota. 


¿Qué es Zoonosis?

La idea original del Ministerio de Salud con el establecimiento del Centro de Zoonosis era la de crear un lugar en el que se observara a los animales posiblemente infectados con enfermedades zoonóticas.

Dichas enfermedades son aquellas que transmiten los animales a los hombres y viceversa, como la rabia, la tuberculosis y la sarna, entre las más conocidas. 

Con el paso del tiempo, se consolidó como Centro de Tenencia y Adopción Canina y Felina, y se encargó además del control y prevención de enfermedades a través de jornadas de vacunación y esterilización, y del proceso de recolección de animales callejeros, entregados voluntariamente o por solicitud de las comunidades. 

Polémica en torno al Centro de Zoonosis

El pasado 21 de mayo, David Luna, ex representante a la Cámara, denunció a través de un video el mal manejo que se le daba a los cadáveres de perros y gatos muertos en el Centro de Zoonosis.

De acuerdo con su versión, en el lugar se les daba un tratamiento inadecuado a los residuos peligrosos y contaminantes, que contribuyen a la proliferación de enfermedades. 

Además, Luna sostuvo que los animales eran maltratados desde el momento de su recolección en camiones, que alrededor del 70 por ciento de la jaulas estaban deterioradas y que había hacinamiento de hasta 15 perros en cada una.

Por otra parte, los medios han denunciado la cantidad de sacrificios animales que se llevaban a cabo hasta hace algunos años por medio de la electrocución, con el fin de evitar el aumento descontrolado de la población canina. 

Guillermo Urquijo, actual director del Centro de Zoonosis, afirma que la función del lugar, por el contrario, es minimizar el maltrato que reciben los animales en sus hogares o en las calles.

"Únicamente se recurre a la eutanasia cuando los animales se encuentran muy enfermos o son muy agresivos, de acuerdo con lo contemplado en la Ley 84 de 1989", sostiene Urqujio. 

Según esta Ley, el sacrificio de un animal no destinado al consumo humano sólo podrá realizarse "para poner fin a intensos sufrimientos producidos por lesión o herida corporal grave o enfermedad grave e incurable".

Gracias a la labor de los jóvenes voluntarios, el Centro de Zoonosis dio en adopción a 3170 perros, en 2009, frente a los apenas 698 de 2008. Además, las adopciones, junto a los procesos de esterilización y vacunación, redujeron la cantidad de animales sacrificados alrededor de un 30 por ciento.

Por otra parte, Urquijo mencionó que la función de los cosos públicos, es decir, de los establecimientos recolectores y de tenencia de animales, no está muy clara en Bogotá y no existen centros de protección especializados. 

El concejal Roberto Saenz, miembro de la Unidad Animalista de Bogotá, anunció que promoverá una iniciativa de reforma constitucional contra la crueldad animal, en vista de las excepciones en el Estatuto Nacional de Protección Animal, que permite las peleas de gallos, las corridas de toros y otras actividades similares. 

"Presentaremos en los próximos días el texto de reforma constitucional al pueblo colombiano, con el ánimo de atender el sentir de los ciudadanos que han expresado, de manera creciente, su deseo de que en Colombia cese la crueldad contra los animales", sostuvo el concejal.


Iniciativas juveniles


Iván es sólo uno de los muchos de jóvenes bogotanos interesados en los animales y que juegan un papel activo en su protección. Él fue el creador del Grupo Estudiantil Javeriano por la Protección Animal.


"El grupo nace hace dos años. Pese a ser estudiantes y no tener mucha plata, empezamos a vincularnos con organizaciones y a ejercer los voluntariados que sí es lo que podemos hacer. Ahora le estamos apuntando al Movimiento de Unidad Animalista en Bogotá, en el que todas las organizaciones vamos a ser un solo ente y la idea es participar en él", dijo Iván.

Esta iniciativa estudiantil tiene como fin prevenir y subsanar el maltrato hacia los animales, así como apoyar a instituciones formales que se desenvuelven en el bienestar animal y estudiar causas y consecuencias del fenómeno. 

Iván cree que para que las iniciativas juveniles tengan mayor impacto hace falta un marco legal desde el Concejo de Bogotá a favor de estas tendencias ambientalistas.


En 2008, gracias a una iniciativa del Ministerio de Ambiente de la mano con el SENA, surge la Red Nacional de Jóvenes de Ambiente. Su idea es promover la participación y el liderazgo de grupos juveniles en la gestión ambiental. Igualmente, aspira a mostrarles a los jóvenes que juegan un papel dinámico en este sentido.

Este proyecto pretender vincular a los líderes juveniles más representativos de diferentes instituciones educativas y grupos ambientalistas del país. A través de sus foros, posibilitan la discusión de ideas en torno al medio ambiente.


A nivel de voluntariado, además de la Fundación Salva un amigo, muchos jóvenes han encontrado espacios de participación en ADA, Asociación Defensora de Animales y Ambiente, y otras fundaciones similares. 

"La labor de los voluntarios es muy importante, ya que ellos ayudan a buscarle una posibilidad nueva de vida a los animales. Es una tarea muy loable, que cuenta con el apoyo de la administración", concluye el director del Centro de Zoonosis. 

 

ALLISON SILVA
Pontificia Universidad Javeriana
Para Tiempo Universitario 

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