Novedades Tecnología

Así nos tienen dominados los algoritmos en internet

Con el rastro que dejamos, solo con buscar en Google, pueden predecir nuestro comportamiento.

fg

Los algoritmos son una serie de instrucciones que permiten obtener un resultado.

Foto:

123rf

15 de febrero 2017 , 08:42 p.m.

Búsquedas y compras en línea, concesión de préstamos, carteleras de cine y mucho más. Los algoritmos dominan nuestra vida cotidiana, sin que seamos conscientes de ello.

“Los algoritmos no son necesariamente equitativos, puesto que es la persona que los crea quien define su funcionamiento y sus resultados”, subraya Cathy O’Neil, una científica especializada en datos informáticos y autora del libro 'Weapons of Math Destruction' (Armas matemáticas de destrucción), que critica el uso generalizado y opaco de los algoritmos. En un reciente foro organizado por el centro de reflexión New America, O’Neil alertó sobre la “confianza ciega” depositada en los algoritmos para tener resultados objetivos.

El algoritmo más célebre es sin dudas aquel que permitió a Google imponerse en el sector de los motores de búsqueda y que es constantemente modificado y mejorado para brindar el resultado más aproximado a lo que requiere el internauta. Facebook también utiliza un famoso algoritmo que analiza todos los datos de sus usuarios para ayudarlos a encontrar nuevos amigos y el contenido más adaptado a sus aspiraciones.

Los algoritmos también sirven para detectar un cáncer de piel o redactar artículos a partir de datos brutos; son auxiliares de la policía capaces de anticipar los lugares donde pueden producirse los delitos, o se usan en política, como la campaña del presidente estadounidense, Donald Trump, que se sirvió de datos de firmas de marketing que utilizan algoritmos que identifican los lugares con mayor tasa de electores susceptibles de ser convencidos por los argumentos de un candidato.

“Literalmente, estamos rodeados por los algoritmos”, explica el especialista en ciencias de la información Olivier Ertzscheid. “Cada vez que consultamos Facebook, Google o Twitter, nos exponemos directamente” a la influencia y las decisiones que toman por nosotros los algoritmos.

Dominan hasta la bolsa de valores a la hora de realizar órdenes de compra o venta a alta velocidad (high frequency trading), con el inconveniente de provocar “cracs relámpago” y caídas exageradas de los precios en los mercados.
Pero ¿qué es un algoritmo? “Es una serie de instrucciones que permiten obtener un resultado”, explica el sociólogo Dominique Cardon en su libro 'Con qué sueñan los algoritmos'. La noción era familiar entre los matemáticos, antes de popularizarse con el desarrollo de la informática –un programa es un algoritmo– y de convertirse en uno de los mecanismos fundamentales de internet.

De hecho, de un algoritmo surgió Google: el PageRank (PR) fue desarrollado en los años 1990 en Stanford, California, por Larry Page –de allí su nombre– y Sergey Brin, los fundadores de la firma. PR permite clasificar la popularidad de las páginas web. Es el corazón del buscador Google, que responde en una fracción de segundo a una solicitud presentada en palabras claves. Hoy, Google utiliza “una decena de algoritmos que comprenden cada uno miles de parámetros y variables”, según Olivier Ertzscheid.

Por su parte, Facebook funciona con algoritmos sofisticados que ofrecen contenidos personalizados a 1.180 millones de usuarios cotidianos, especialmente las secciones que compilan mensajes de ‘amigos’ y artículos compartidos, seleccionados en función de la actividad y los contactos de cada cual en la red social.

Dentro de una burbuja

El peligro de estos casos es la “burbuja de filtros” denunciada por el norteamericano Eli Pariser, según la cual rodearse de informaciones seleccionadas por algoritmos en función de sus amigos, gustos y decisiones anteriores sumerge al usuario, sin que se dé cuenta, en una “burbuja cognitiva” que conforta su percepción del mundo y sus propias convicciones.

Otro peligro quedó en evidencia con las elecciones de EE. UU.: la circulación sin freno de informaciones falsas (fake news) o de bromas malintencionadas (hoax). Los algoritmos de Facebook no fueron concebidos para distinguir lo verdadero de lo falso, lo cual es una tarea difícil para la inteligencia artificial.

Según Zeynep Tufekci, profesora en la Universidad de Carolina del Norte especializada en tecnologías, “estos sistemas informáticos pueden deducir cantidad de cosas de nuestras migajas informáticas, aun si tomamos precauciones para no revelar nada”, dijo en una reciente conferencia TED. “Pueden deducir preferencias sexuales, rasgos de personalidad, ideas políticas”.

Anticipar comportamientos

Pueden distinguirse cuatro grandes “familias” de algoritmos, de acuerdo con Dominique Cardon: los que calculan la popularidad de las páginas web, los que clasifican su autoridad, los que evalúan la notoriedad de los usuarios de las redes sociales y los que intentan predecir el futuro. Esa cuarta categoría es “problemática”, según el sociólogo, porque intenta anticipar nuestros comportamientos a partir de los rastros que dejamos en internet. Es la técnica de Amazon para recomendar nuevos libros en función de las lecturas recientes.

AFP Y EFE

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA