Proceso de Paz

Los aspirantes de Farc, ¿un comienzo equivocado?

El partido Farc escogió su candidato presidencial y sus congresistas. Hay escasa ambición política.

Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común

El nuevo partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (Farc) recibió la personería jurídica el 31 de octubre.

Foto:

Raúl Arboleda / AFP

04 de diciembre 2017 , 12:29 a.m.

Como resultado del acuerdo entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc, el 31 de octubre el Consejo Nacional Electoral informó que había decidido reconocer la personería jurídica al partido político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común.

Esto sucedió después del congreso fundacional realizado en Bogotá entre el 27 y el 31 de agosto. Allí se definieron la plataforma ideológica, la estructura organizativa y la estrategia política y electoral del nuevo partido.

El primero de noviembre, la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, por intermedio de uno de sus órganos de dirección (el Consejo Político Nacional), divulgó quiénes la representarán en elecciones.

En relación con los comicios legislativos, dieron a conocer los nombres de los nuevos congresistas, pues –como estableció el Acuerdo Final– el partido de las Farc tendrá una representación mínima de cinco senadores y cinco representantes a la Cámara durante ocho años.

En el Senado estarán tres integrantes del antiguo secretariado de las Farc-Ep y dos exguerrilleras: una excomandante y la viuda de uno de los fundadores de la guerrilla. Otro excomandante quedó como opción de cambio. Los escogidos harán campaña electoral, aunque serán congresistas independientemente del número de votos que obtenga la lista del nuevo partido.

Los senadores de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común para el período 2018-2022 serán: Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez; Jorge Torres Victoria, alias Pablo Catatumbo; Julián Gallo Cubillos, alias Carlos Antonio Lozada; Judith Simanca Herrera, alias Victoria Sandino, y Sandra Ramírez, viuda de alias Manuel Marulanda Vélez, fundador de las Farc-Ep.

El excomandante Israel Alberto Zúñiga, alias Benkos Biojó, sería senador si el partido obtiene una votación superior a los 600.000 votos o en reemplazo de uno de los anteriores en caso de falta absoluta.

Estas personas serán las más representativas de la Farc en el Congreso porque tendrán representación nacional.

Tanto en la academia como en los círculos políticos, especialmente de izquierda, existía el interrogante sobre quiénes buscarían representar al nuevo partido en la Cámara. Había expectativa en los departamentos donde históricamente estuvieron las Farc, como Caquetá, Nariño, Meta, Tolima, Guaviare y Chocó. Pero en vez de concentrarse en esas regiones, el partido apostó al electorado de grandes ciudades: Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga.

Los candidatos a la Cámara se inscribirán en representación de las cinco regiones con mayor población urbana del país

Por eso, los candidatos a la Cámara se inscribirán en representación de las cinco regiones con mayor población urbana del país, así: Cámara por Bogotá: Julián Villamizar, alias Byron Yepes, exintegrante del Estado Mayor de las Farc-Ep. Cámara por Antioquia: Jesús Restrepo Correa, alias Olmedo Ruiz, exintegrante del Estado Mayor. Cámara por el Valle del Cauca: Luis Alberto Albán Burbano, alias Marco León Calarcá, exintegrante del secretariado. Cámara por Atlántico: Seusis Pausivas Hernández Solarte, alias Jesús Santrich, exintegrante del Estado Mayor. Cámara por Santander: Jairo Quintero, alias Jairo Mechas, excomandante guerrillero.

El 24 de noviembre del año pasado, en el momento de suscribir el Acuerdo del Teatro Colón, Rodrigo Londoño (Timochenko), afirmó: “Confiamos en tomar parte activa, en plena legalidad, en los ya próximos debates y justas políticas. Destacamos la importancia que tendría para el país la conformación de un gobierno de transición, cuyo propósito fundamental sea el cumplimiento cabal de los acuerdos de La Habana, el cual debería estar integrado por las fuerzas y sectores que han trabajado sin tregua por ellos”.

La idea de un ‘gobierno de transición’ fue enunciada varias veces por las Farc, pero en el entendido de que se trataría de una coalición de fuerzas progresistas. Por eso, el propio Londoño declaró el 8 de enero que el candidato presidencial no sería de su partido, “sino una figura de consenso que garantice la implementación de los acuerdos alcanzados en La Habana”.

La decisión de no tener candidato propio fue bien recibida por varios representantes de la izquierda,
porque facilitaba la unión de sus ya numerosos candidatos: Jorge Robledo (Polo Democrático Alternativo), Gustavo Petro (Colombia Humana), Clara López (Todos Somos Colombia), Piedad Córdoba (Poder Ciudadano) y Carlos Caicedo (Fuerza Ciudadana).

Pero después de algunas vacilaciones –y quizás a raíz de tensiones internas entre la línea de Londoño y la de ‘Márquez’, ‘Santrich’ y ‘Joaquín Gómez’– este primero de noviembre el partido anunció la candidatura presidencial del exjefe de las Farc-Ep.

(El 11 de noviembre, ‘Timochenko’ publicó en Twitter un video en el que asegura que preguntará la opinión de la gente del común “antes de tomar la decisión en firme”. Sin embargo, aún no se conocen los detalles de esta consulta).

No está claro si la opinión pública y los políticos de izquierda ven con buenos ojos el cambio intempestivo en la posición de la Farc, que se ha convertido en un competidor más dentro de la extensa lista de candidatos presidenciales, lo que contribuye a la fragmentación de esta parte del espectro político.

En todo caso, el nuevo partido tiene todo el derecho de presentar el nombre de Rodrigo Londoño Jiménez, alias Timoleón Jiménez o Timochenko, para que junto a Imelda Daza como fórmula vicepresidencial compita por la jefatura del Estado.

Nuevas preguntas

En el escenario político, los actores se definen por sus acciones, y las decisiones que acaba de tomar el nuevo partido tienen consecuencias tanto para él mismo como para los demás actores que conforman la izquierda en Colombia.

Quedan muchos interrogantes e interpretaciones acerca de las decisiones de la Farc. Por ejemplo, algunos analistas creían que el nuevo partido le apostaría a tener representantes a la Cámara de los departamentos donde las Farc-Ep tuvieron presencia durante los 50 años de lucha armada, pero se equivocaron. El nuevo partido llegará a la Cámara a representar a grandes ciudades. Esta decisión contradice a quienes pensaron que sería de corte agrario y que representaría al sector campesino y rural.

Al definir así sus candidatos a la Presidencia y al Congreso, la nueva colectividad manda un mensaje que dificulta el ingreso de nuevos integrantes, pues se percibe como una organización cerrada, donde solo se valora a los excombatientes de la guerrilla. Causa sorpresa que no aparecieron en las listas al Congreso dirigentes campesinos, indígenas, afrocolombianos, estudiantiles o de las juventudes. Y lo más preocupante: no incluyeron a intelectuales e ideólogos. Esto podría producir resistencia entre sus bases de apoyo, pues en el nuevo partido se impusieron liderazgos militares sobre los liderazgos sociales e intelectuales.

Causa sorpresa que no aparecieron en las listas al Congreso dirigentes campesinos, indígenas, afrocolombianos, estudiantiles o de las juventudes. No incluyeron a intelectuales e ideólogos.

En la definición de su lista al Congreso, el partido se reconoce como minoría política, pues solo presentó seis candidatos al Senado. En consecuencia, puede entenderse que en el mejor escenario aspira a 600.000 votos. El mensaje que envía es de debilidad electoral: apenas van por las curules que ofrece el acuerdo de La Habana y no parecen tener expectativas de obtener diez en el Senado. No creen alcanzar un millón de votos.

La decisión de la Farc en la definición de las circunscripciones de representación en la Cámara puede ser leída como una agresión al Polo Democrático Alternativo, pues pone en riesgo las únicas curules de Cámara que este partido tiene hoy: Víctor Javier Correa Vélez (Antioquia), Germán Navas Talero y Alirio Uribe (ambos por Bogotá).

Rodrigo Londoño podía contribuir más a la unión de la izquierda como presidente de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común que como un competidor más en la lista de candidatos de la izquierda a la Presidencia de la República.

Hoy, el país está a la expectativa de si el acuerdo suscrito entre las Farc-Ep y el Gobierno llevará a un proceso de apertura política con el ingreso de nuevas fuerzas, o si lo que se pactó traerá un recambio en la presencia de la izquierda en el escenario político electoral. Esperemos que el escenario sea el primero.

Voces

Hernando Gómez B.
Académico y periodista

El odio a las Farc sigue moviendo a más de la mitad de la opinión. Este ‘no’ infranqueable se amplía por obra, gracia y estupidez de los supuestos amigos del acuerdo de paz (...), como el partido de las Farc, que no tiene votos pero lanzó a ‘Timochenko’ y con eso le da alas a la idea de que estamos a punto de caer en las garras del narcoterrorismo comunista.

Carlos A. Lozano
Director de ‘Voz’

Me parece bien que la Farc haya presentado sus candidatos, que son cuadros políticos importantes. Estaba previsto en el acuerdo. Rodrigo Londoño está en consulta popular en las redes, abierto a un acuerdo unitario (...). Me da la impresión de que la lista a la Cámara busca ganar espacio en las ciudades; en otras partes hará alianzas.

Sergio Ocampo M.
Escritor y columnista

Su presencia en la contienda presidencial exacerba el discurso y enrarece más el ambiente, y con posibilidades nulas de éxito. En Colombia hay una izquierda que vota con disciplina y que ha conseguido cifras importantes cuando ha podido atraer a los independientes. No es el caso del 2018. ¿Cuál sería el espacio de la Farc?

Elisabeth Ungar
Analista política

El primer error fue el nombre que eligieron para el partido, que es un lastre muy pesado para cualquier aspirante. Creo que lo que buscan con el candidato presidencial es dejarse contar para luego ver si hacen alianzas. En cuanto al Congreso, han debido mezclar las figuras conocidas con nuevas, de las U, por ejemplo, donde tienen algún ascendiente.

MIGUEL ANTONIO GALVIS*
Razón Pública**
@RazonPublica
* Consultor y analista del Instituto de Pensamiento Étnico, Social y Político, IPESP.
** Entidad constituida en 2008 para contribuir a la expresión de intelectuales colombianos comprometidos con el proyecto de una sociedad pacífica, legal y democrática.

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