Proceso de Paz

De la Calle pide coalición por la paz para ganar en primera vuelta

Dice que amenaza de modificar los acuerdos con las Farc invita a regresar al conflicto armado.

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De la Calle ve afinidad con políticos como Sergio Fajardo, Claudia López y Clara López, y les propone una alianza con liderazgo colectivo.

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Archivo / EL TIEMPO

13 de febrero 2017 , 06:40 a.m.

Humberto de la Calle, jefe de la delegación del Gobierno que negoció los acuerdos de paz con las Farc, habla por primera vez de sus proyecciones para la campaña presidencial del 2018. Y lo hace motivado por unas declaraciones del senador del Centro Democrático José Obdulio Gaviria, quien dio por hecho que, si este partido gana la presidencia en el 2018, modificará los acuerdos de paz.

“Es una invitación a regresar al conflicto armado con todas sus consecuencias. ¡Me parece hasta inverosímil que alguien pueda proponer eso!”, afirma De la Calle en entrevista con EL TIEMPO.

Frente a este riesgo, el político liberal llama a conformar, antes de la primera vuelta de la elección presidencial, una coalición que incluya a todos los partidos que defienden el acuerdo de paz con las Farc. Y no descarta que esa coalición gane la presidencia en la primera vuelta.

“Todos los amigos del proceso tenemos que ponernos en guardia –advierte–. La amenaza es seria. En lo personal, creo que hay que volver a salir con toda fuerza a defender lo obtenido”.

La idea de De la Calle es que la implementación de los acuerdos de paz sea el eje programático de esa coalición, por el potencial que estos tienen para transformar a Colombia.

Para esa tarea, convoca a personalidades políticas como Sergio Fajardo, Clara López y Claudia López, y agrega: “Yo estoy dispuesto a llevar a cabo la tarea que me corresponda en un esquema de coalición con un liderazgo colectivo”.

¿Qué opina de las declaraciones de José Obdulio Gaviria, según las cuales si el Centro Democrático gana la presidencia en el 2018 modificaría los acuerdos de paz con las Farc?

Son un mensaje extraordinariamente negativo para el país y con graves implicaciones políticas y jurídicas. En lo político, un Estado no puede incumplir lo pactado sin incurrir en una responsabilidad moral enorme. Sería un acto de perfidia desarmar una guerrilla sobre la base de un acuerdo para incumplirlo luego. Nos remonta a los casos de José Antonio Galán, Guadalupe Salcedo, la Unión Patriótica. Los acuerdos son para cumplirlos. Por otro lado, es una invitación a regresar al conflicto armado con todas sus consecuencias. ¡Me parece hasta inverosímil que alguien pueda proponer eso, y que ese alguien sea un senador de un partido político importante! Esto ocurre cuando las Farc están ingresando a las zonas de normalización y se avecina la dejación de armas. No me cabe en la cabeza esa idea.

Como constitucionalista y jefe negociador de los acuerdos de paz, ¿cree que estos son modificables?

El acuerdo no es ya solo una promesa del Gobierno hecha en La Habana. Es un compromiso de Estado. Fue firmado por el Presidente, refrendado por el Congreso con base en lineamientos de la Corte Constitucional y está en plena ejecución legal. Por otro lado, se pactó un artículo transitorio constitucional que reafirma lo dicho: los pactos son para cumplirlos. Y además, se perfilan elementos de Derecho Internacional Humanitario que son vinculantes en el régimen jurídico interno. El acuerdo tiene, en sí mismo, vocación de permanencia.

Por lo que usted dice, los acuerdos de paz no se pueden cambiar…

Son inmodificables en lo esencial, en lo que significa cumplir de buena fe lo que se pactó con las Farc. Puede haber ajustes, innovaciones, algunas soluciones nuevas, pero manteniendo siempre la esencia de lo pactado y manteniendo siempre la buena fe.

¿Puede haber ajustes en temas como el de justicia? Porque José Obdulio Gaviria plantea que una de las modificaciones sería frente a lo que el Centro Democrático ha llamado impunidad…

Me parece que lo esencial de lo que se pactó es el sistema de justicia transicional, que no implica impunidad. Al contrario, los delitos más graves no son amnistiables y se someten a sanciones restrictivas de la libertad. En mi opinión ese punto es inmodificable.

Es decir, que el Centro Democrático no tendría cómo modificar el punto de justicia…

No tendrían cómo, pero no hay que ser ingenuos. El riesgo político sí es muy grande. Si llega un gobierno que no respete los acuerdos de paz, que no los implemente lealmente, el riesgo para el proceso de paz es enorme. Si un nuevo gobierno no está comprometido con la paz, le basta una actitud pasiva para incumplir el acuerdo. Y hay un evidente riesgo político en la propuesta del Senador.

¿Y si considera que el riesgo político es muy grande, cuál debe ser la respuesta política de los defensores del acuerdo de paz?

Todos los amigos del proceso tenemos que ponernos en guardia. La amenaza es seria. En lo personal, creo que hay que volver a salir con toda fuerza a defender lo obtenido. No nos van a quitar la paz. No lo podemos permitir. Ahora sí que es necesaria una coalición amplia, para que de aquí al 2018 nos movilicemos en defensa del acuerdo y de su implementación genuina.

¿Y esa coalición debe ser transversal, más allá de los liberales y de la izquierda?

Totalmente, así es.

¿Y usted aspira a ser el candidato presidencial de una coalición política en defensa de la paz?

Después de oír a José Obdulio Gaviria, yo estoy dispuesto a llevar a cabo la tarea que me corresponda en un esquema de coalición con un liderazgo colectivo. Toca movilizarse. Con mayor razón cuando las Farc están cumpliendo en general. Yo he cancelado toda idea de un descanso y quiero impulsar la tarea con las demás personas que defiendan el hecho histórico de la terminación del conflicto. Veo necesario unir fuerzas de cara al 2018.

(También: 'Izquierda y fuerzas alternativas deben unirse en defensa de la paz')

Pero esa coalición debe tener solo un candidato presidencial…

Naturalmente, y eso debe ocurrir antes de la primera vuelta.

Eventuales aspirantes presidenciales como Sergio Fajardo, Clara López y Claudia López, también defienden la paz. ¿Quién sería el candidato de una coalición así?

No quiero entrar en problemas de mecánica política porque me parece que la campaña se adelantó demasiado y eso no le conviene a Colombia. Lo que creo es que, primero, es necesario configurar una coalición en defensa de la paz. Segundo, esa coalición no debe ser producto de tejemanejes políticos, sino de compromisos reales, una coalición que sea coherente. Tercero, miro con mucha simpatía a las personas que ha mencionado. Todas han estado trabajando en una perspectiva de apoyo a la paz y de mejoramiento de la política en el país.

¿Considera que esta coalición debe conformarse antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales?

Sí, esta coalición debe estar convenida antes de la primera vuelta y no descarto que esa coalición gane en la primera vuelta (de la elección presidencial).

Pero está la posibilidad de que el uribismo y el vargasllerismo, que no ha sido muy entusiasta frente a los acuerdos de paz con las Farc, también terminen aliados para el 2018…

Pues hasta ahora el doctor Vargas Lleras lo que ha mostrado es una gran indiferencia con el proceso de paz. Por eso hay que insistir en que la coalición para defender la paz tiene que ser coherente y no una repartija electoral mecánica para ganar el poder. Se trata de una cosa seria para garantizar que el desarrollo de los acuerdos, que significan cambios para Colombia, se cumpla.

Usted afirma que una forma de no cumplir los acuerdos es un gobierno pasivo frente a ellos. ¿Cuándo dice esto piensa en una persona como Vargas Lleras?

No voy a entrar en controversias personales. No me jale la lengua. El problema no es Vargas Lleras ni nadie en particular, el problema es que ha surgido ya la tesis de que el 2018 es una ocasión para echar atrás los acuerdos. Eso me parece una catástrofe para Colombia.

¿Y cuando dice que la campaña del 2018 se adelantó piensa, por ejemplo, en lo que dijo el Fiscal General sobre la campaña de Santos y el caso Odebrecht, sin tener prueba documental de las afirmaciones de Otto Bula?

Yo conozco a Juan Manuel Santos hace más de 20 años y estoy seguro de su honestidad. Es lo que tengo que decir por el momento. Confiemos los colombianos en que todo esto se aclare muy pronto.

Usted trabajó con Santos durante los últimos años como negociador de la paz. ¿Cree que los partidos que han apoyado al Presidente lo apoyarían como candidato de una coalición?

Esa decisión por ahora no es solo anticipada sino inútil. Francamente lo que veo es que en el 2018 se va a necesitar una coalición de partidos, pero sobre todo un profundo mensaje independiente y de renovación. En el 2018 es muy probable que la gente vaya a votar bajo el signo de la indignación. Y lo que tenemos es que ser capaces de recoger y canalizar ese inconformismo con el enorme descrédito de las instituciones, para recomponerlas.

El plebiscito mostró que el país estaba dividido frente a los acuerdos de paz con las Farc. ¿Eso para usted es un signo de alerta frente a la campaña del 2018?

Claro que sí, es un hecho que perdimos el plebiscito. Pero eso ocurrió cuando el acuerdo de paz era apenas una idea, un proyecto. En el 2018 el acuerdo va a estar implementado en la realidad. De hecho, más de 5.000 guerrilleros han ingresado a las zonas veredales, el cronograma para la dejación de armas está vigente y las Farc están cumpliendo con lo que han prometido. Si prácticamente tuvimos el 50 por ciento del ‘Sí’ en el plebiscito, insisto en que es posible ganar en primera vuelta (la elección presidencial), sobre la base de una coalición alrededor de la implementación de los acuerdos de paz.

¿Serán los acuerdos de paz el eje del debate de la campaña presidencial?

Habrá varios temas, pero a partir de la implementación del acuerdo surgen dos visiones de país. Este será un tema imprescindible.

(Además: ¿Será la corrupción el tema de la campaña del 2018?)

¿Usted convoca a esa coalición en defensa de los acuerdos de paz a Fajardo, Clara López, Claudia López, Jorge Robledo, Gustavo Petro?

Convoco a todos los amigos del proceso de paz. Entre esos nombres que usted me menciona muchos me producen simpatía, pero hay que trascender eso. Me parece que la esencia es una coalición que sea realmente programática. El núcleo de esa coalición será el desarrollo real y efectivo del acuerdo de paz y sus potencialidades de cambio para Colombia.

¿Eso, aunque usted no sea el candidato de esa coalición?

Claro. Yo voy a trabajar el resto de mi vida por la defensa del acuerdo de paz, que fue un hecho monumental para Colombia, un acontecimiento histórico. Me entristece a veces que los colombianos no se percaten de lo que está ocurriendo en este momento. Esas imágenes de las Farc entrando a las zonas veredales son un milagro.

El uribismo podría pensar que la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos deja en duda el apoyo de ese país al proceso de paz. ¿Considera que eso puede pasar?

Por ahora me parece precipitada una conclusión en uno u otro sentido. Esperemos a conocer las intimidades de la conversación que tuvo lugar (el sábado) entre el presidente Santos y el presidente de Estados Unidos y que haya signos más concretos de parte de la nueva administración norteamericana. No me parece bueno sacar conclusiones anticipadas. Eso es todavía una incógnita.

MARISOL GÓMEZ GIRALDO
Editora de EL TIEMPO
En Twitter: MarisolGmezG

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