Editorial

Paradoja olímpica

Desconciertan las restricciones que el Comité Olímpico de EE.UU. impuso recientemente.

01 de agosto 2016 , 07:41 p.m.

Las restricciones que acaba de fijar el Comité Olímpico de Estados Unidos para las distintas marcas y entidades que en su publicidad y en sus perfiles en las redes sociales quieran referirse a los Juegos Olímpicos han alborotado –de nuevo– el avispero de la propiedad intelectual.

Esta entidad ha sido tajante en que en el período comprendido entre el 27 de julio y el 14 de agosto ninguna persona jurídica podrá difundir imágenes y resultados de las competencias ni utilizar un listado de palabras y expresiones que hacen parte del lenguaje cotidiano. Algunas de ellas son: ‘olímpico’, ‘olimpiada’, ‘paraolímpico’, ‘ve por el oro’, ‘puerta de entrada al oro’ y ‘panamericano’. Tampoco ‘Camino a Río’, ‘Río 2016’ o incluso, ‘Camino a Tokio’. Lo mismo con las imágenes: queda proscrito cualquier uso de los aros o de piezas gráficas que aludan a ellos.

El debate es sobre los límites de los derechos que los patrocinadores del evento y, en este caso, de la delegación estadounidense adquieren. Hasta qué punto las restricciones que resultan de una operación comercial pueden incursionar en espacios como el lenguaje. Aunque es verdad que dichas limitantes no pesan sobre las personas, es válido ver en ellas un camino que puede terminar en un escenario en el que sí ocurra así. En el que una persona que quiera compartir un registro, un dato o una opinión sobre un acontecimiento no pueda hacerlo.

A nadie debe sorprender que el deporte de alto rendimiento como producto que circula en el mercado del entrenamiento esté sujeto a las normas que protegen a quienes desembolsan gruesas sumas a cambio de una serie de derechos.

Tampoco se trata de algo reprochable en sí mismo. El problema empieza cuando se toca el límite de los derechos fundamentales. Y por supuesto que desconcierta que ocurra justo con un evento que, en sus comienzos y hasta hace poco, se caracterizó por promover valores humanistas. El mismo que hasta recientes décadas vetó a deportistas por haber lucido en su atuendo nombres o logos de marcas comerciales. Una paradoja olímpica.editorial@eltiempo.com

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA