Editorial

Dos pasos adelante, uno atrás

Aún queda mucho por hacer en la necesaria tarea de erradicar la violencia de género en el país.

28 de julio 2017 , 12:00 a.m.

Las causas que valen la pena rara vez tienen un avance lineal, a buen ritmo y libre de obstáculos. Es el caso de la lucha de grupos poblacionales por derribar viejas estructuras que los discriminan y les niegan derechos fundamentales.

La necesaria tarea de erradicar la violencia de género figura muy alto en tal lista. Y en los últimos días se han producido noticias que pueden interpretarse como dos pasos adelante y uno atrás en pos de dicho propósito.

Los avances se registraron en los estrados judiciales. Primero fue la Corte Constitucional, que al resolver una tutela estableció que en casos de violencia contra la mujer, las autoridades no pueden cesar sus investigaciones si ocurre que esta decide retirar la respectiva denuncia. Esto, por lo recurrente que resulta el que las presiones físicas y sicológicas del agresor (lo que a su vez puede constituir un nuevo delito), sumado muchas veces a la inoperancia de la justicia, deriven en que la víctima resuelva optar por esta opción.

En la capital la violencia intrafamiliar registra un alarmante aumento del 63 por ciento y en más de la mitad de los 19.930 casos registrados en 2016, la víctima fue una mujer

El acertado pronunciamiento también cobija las solicitudes para abandonar programas de protección. En ambos casos, dijo el alto tribunal, hay que investigar si medió coacción.

Luego vino la decisión de la Corte Suprema que obligó a Virgilio Albán Medina, exesposo de la actual magistrada del Consejo de Estado, Stella Conto Díaz del Castillo, a indemnizarla por causa de sus ultrajes y trato cruel contra ella. La Corte dejó sin piso la decisión inicial de un juzgado que había negado esta reparación con el argumento de que Conto no demostró necesitar “una obligación alimentaria”. Dicen los togados, con razón, que “cualquier afrenta cometida en contra de las mujeres debe ser condenada y reparada”.

Pero si estos dos hechos invitan al optimismo, la revisión de los datos que sobre este asunto tiene el más reciente informe de Bogotá Cómo Vamos implica un doloroso aterrizaje. En la capital la violencia intrafamiliar registra un alarmante aumento del 63 por ciento y en más de la mitad de los 19.930 casos registrados en 2016, la víctima fue una mujer. Un dato al que se debe sumar otra cifra no menos escalofriante: las niñas entre 6 y 17 años constituyen el 54 por ciento de quienes han sufrido violencia sexual. Impresentable.

- editorial@eltiempo.com

MÁS EDITORIALES

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA