Opinión

La marcha equivocada

Salimos como llegamos: en silencio, sin responder un solo insulto, sin articular palabra.

05 de abril 2017 , 12:00 a.m.

Cuando Daniel Samper Ospina me planteó la idea de ir a la marcha convocada por Uribe y Ordóñez, la propuesta me pareció un poco extraña. Sin embargo, después de oír su explicación, acepté sin titubeos. El plan era muy simple: como se trataba de protestar contra la corrupción, nosotros asumíamos que era contra todos los corruptos, sin distinción.

Así las cosas, nos juntamos unos días antes a preparar las pancartas con mensajes alusivos a temas espinosos de la era de la seguridad democrática, como el caso de Agro Ingreso Seguro, el escándalo de las zonas francas, la ejecución de jóvenes inocentes a manos de militares –asesinatos bautizados con el nefasto eufemismo de ‘falsos positivos’–, la aprobación fraudulenta de la reforma de un articulito en la Constitución que benefició a Uribe en 2006; así como a la reelección espuria de Ordóñez, quien fue destituido tras demostrarse que acudió a la trampa para quedarse en su cargo.

Sí: queríamos poner en evidencia la contradicción en la que incurrían estos dos cínicos personajes al invitar a caminar junto a ellos a muchos colombianos incautos, a quienes no les advirtieron que no era una marcha contra la corrupción en general, sino contra la corrupción relativa, tal y como lo pudimos comprobar nosotros mismos.

Cuando quisimos abandonar la manifestación, la policía antimotines tuvo que rodearnos para contener a tanta gente de bien que se portaba tan mal.

En la mañana del sábado, cuando nos dirigíamos al parque Nacional, Daniel me preguntaba con algo de nervios: “¿Será que nos dan en la jeta?”. La verdad es que nunca pensé que fueran a agredirnos. “Si nos ven juntos no creo que se atrevan a ponernos un dedo encima; sería distinto si alguno de los dos lo hiciera solo”, le dije para bajarle la temperatura a la situación. Y seguimos nuestro camino.

Al llegar al parque Nacional, la marcha ya había arrancado; así que junto con seis amigos que se animaron a acompañarnos tuvimos que apretar el paso para alcanzar a la multitud –que no era taaan grande como nos quieren hacer creer–, cosa que sucedió en la calle 26. Poco a poco fuimos acomodándonos entre los manifestantes, muchos de los cuales tenían puesta la camiseta de la Selección y llevaban banderas tricolor, que agitaban a la par con carteles contra el Gobierno, el Presidente, la paz, la prensa, etcétera...

Para nuestra sorpresa, antes de que comenzaran a leer nuestras pancartas, todos eran cordiales y nos abrían espacio para que pasáramos, lo cual nos permitía avanzar sin contratiempos; pero cuando empezaron a reconocernos y a fijarse en nuestros mensajes, se les subió la bilirrubina y arrancó el rosario de improperios. (En este punto hay que decir que vimos mucha igualdad de género: las mujeres vociferaban a la par de los hombres.)

En medio de coros que nos gritaban “enmermelados”, “traidores de la patria” y otras cosas impublicables, continuamos sin abrir la boca. De pronto, sin saber cómo, quedamos a un par de metros del exprocurador Ordóñez, quien iba rodeado de escoltas y otros seguidores que coreaban su nombre. A partir de ahí la situación se puso más tirante y mientras algunos trataban de cercarnos, otros intentaban destruir nuestras pancartas golpeándolas con las banderas de Colombia y del Partido Conservador.

Poco antes de llegar a la calle 19, resolvimos retirarnos para evitar inconvenientes, pero en cierto momento, como estábamos acorralados por la turba que gritaba, escupía, empujaba y hasta lanzaba botellas de plástico, la policía antimotines tuvo que rodearnos para contener a tanta gente de bien que se portaba tan mal. Y aunque salimos indemnes, quizás sí fuimos un poco temerarios al meternos a la marcha equivocada.

Luego de unos tensos minutos logramos llegar a la esquina de la 19, por donde subimos a la carrera 5.ª, para salir como llegamos: en silencio, sin responder un solo insulto, sin articular palabra.

VLADDO

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA