Opinión

El debate presidencial, la educación rural y Jefferson

Muchos estudiantes ven al Estado más como un enemigo que como un aliado.

19 de abril 2018 , 12:00 a.m.

Jefferson Mendoza estudia en un colegio oficial de Bogotá, pero explica magistralmente los problemas de la inequidad territorial en el sistema educativo colombiano y propone claramente lo que hay que hacer con la educación rural. Logra hacerlo porque es un tipo brillante y porque antes de llegar a la capital fue estudiante de escuela primaria en una vereda, luego de secundaria en un colegio del casco urbano de su municipio en Risaralda, conoció de cerca la violencia, y llegó a la educación media con bastante claridad de lo que quiere y un notable sentido crítico.

En cinco minutos les dijo a Sergio Fajardo y a Humberto de la Calle, los únicos dos candidatos presidenciales que tuvieron interés en asistir al foro/debate especializado en educación que se realizó el pasado lunes 16 de abril en Bogotá, que en su escuela primaria la maestra solitaria tuvo una labor muy difícil, que el campo está abandonado, que a estudiar al pueblo llegan muy pocos porque está muy lejos y porque allí no hay mayor atractivo en la educación, que en el territorio no hay esperanzas de acceder a la educación superior, que en Bogotá ha notado la diferencia porque el colegio tiene mejor pedagogía y más recursos, pero que la educación sigue siendo precaria, y recuerdo dos frases que, salidas de la boca de un chico de décimo grado, inquietan y retumban: que hay chicos que primero han conocido un fusil que un lápiz, y que muchos jóvenes ven al Estado más como un enemigo que como un aliado.

Fajardo y De la Calle, tras oírlo, explicaron en sus discursos que el caso de Jefferson ejemplificaba el sentido de sus propuestas. En concreto, Fajardo hizo énfasis en la necesidad de movilizar al país en torno a la educación, se comprometió a hacerlo y explicó cómo destinará un 10 por ciento adicional del presupuesto cada año y todo lo que logren quitarles a los corruptos para llegar progresivamente a la mayor inversión que se requiere en educación. De la Calle se comprometió a sacar adelante la universidad pública gratuita para todos y a priorizar a los sectores más pobres. Ambos hablaron de mejores condiciones de vida para los docentes y de priorizar la educación en su gobierno en términos más bien generales.

El campo está abandonado, a estudiar al pueblo llegan muy pocos porque está muy lejos y porque allí no hay mayor atractivo en la educación y no hay esperanzas de acceder a la educación superior.

Al principio del debate, cuando Jefferson terminó de exponer sus ideas sobre la educación en el campo, bastante precisas por cierto, la directora de la revista ‘Semana Educación’ les entregó a los candidatos el borrador del Plan Especial de Educación Rural Peer que el gobierno Santos escribió con apoyo de organizaciones que trabajan en territorios afectados por la guerra, pero que no ha expedido.

Ese documento contiene muchas de las respuestas de lo que el país tiene que hacer. Era una oportunidad de oro para que Fajardo y De la Calle ratificaran su compromiso en sacarlo adelante. Fajardo es el único candidato presidencial que menciona explícitamente en su programa de gobierno el Peer y De la Calle negoció en La Habana la expedición de los planes especiales para la reforma rural integral, uno de los cuales es este. Pero ninguno de los dos hizo alusión a la herramienta que les acababan de entregar.

Los otros cuatro candidatos, Morales, Vargas, Petro y Duque no llegaron (varios de ellos incluso habían confirmado días antes, y cancelaron la víspera).

En este debate –con 2.500 personas entre los asistentes, a un espacio abarrotado de docentes y especialistas y quienes lo siguieron por internet– fue muy frustrante evidenciar que mientras los documentos circularon y la mayoría de los especialistas y jóvenes que hablaron (incluyendo a un rector indígena, estudiantes y educadores del Pacífico y la zona Andina, representantes del sindicato) claramente enfatizaban el tema rural en los discursos, y sobre todo en las ausencias en este espacio, no se percibe con fuerza.

El caso más preocupante es el de Iván Duque, porque no solo no estuvo en el foro, sino que en su propuesta de gobierno y en sus intervenciones públicas jamás menciona a la educación, los niños, los jóvenes o los maestros campesinos, indígenas y afros. Los otros cinco candidatos hacen alusión a la educación rural en la letra de sus propuestas.

Hace doscientos años otro Jefferson dijo que “las consecuencias de dejar de educar a los chicos costará más en el futuro que haber hecho lo necesario para enseñarles a ser ciudadanos”, y también que “para disipar la niebla de la oscuridad se necesita educar a la sociedad”. (‘The Works of Thomas Jefferson, correspondence and papers’, 1816-1826 [publicado en 2010]).

ÓSCAR SÁNCHEZ
*Coordinador Nacional Educapaz

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA