Opinión

El post-'Bronx'

El fallo de la Corte no puede derivar en peligrosa anarquía ambulante.

05 de septiembre 2016 , 12:38 a.m.

Proliferan las historias de ciudadanos intimidados, agredidos o atracados en Bogotá por los mal llamados habitantes de la calle que deambulan por la ciudad, ya en hordas escalofriantes, ya como criminales solitarios dispuestos a robar o chuzar a quien se les pase por delante.

Horas de terror son las que han vivido en las últimas semanas los vecinos de barrios como Veraguas, los comerciantes del centro, los transeúntes de sectores aledaños a los caños que se han convertido en campamento circunstancial de quienes fueron desalojados del ‘Bronx’. Y ya se ven también por el sur, el oriente, el occidente y el norte. Por todos lados.

Las cosas, como son. Peñalosa tuvo el coraje de acometer una acción contundente para enfrentar un imperio de criminalidad, crueldad, vicio, torturas, mafias y muerte que se había consolidado en el ‘Bronx’ ante la mirada tolerante de sus antecesores. Aplausos para Peñalosa.

Sin embargo, después del operativo, la lectura entreguista de un fallo de la Corte les ha hecho creer a los bogotanos que nada se puede hacer ante los abusos que cometen estos seres humanos que, enviciados, esclavizados, marginados y golpeados por la vida, se han convertido en una verdadera amenaza ambulante para la ciudadanía, a la que intimidan, martirizan y despojan de muchos de sus derechos. Lectura equivocada.

Una cosa es que a nadie puedan recluir en un establecimiento a la brava para aplicarle contra su voluntad un tratamiento de desintoxicación y otra, muy distinta, que se tolere que quien delinque siga en las calles atracando, robando o traficando, amparado en su condición de adicto.

Una cosa es que si un grupo de ciudadanos quiere aprovechar un parque público lo pueda hacer sin que ninguna autoridad los moleste y otra cosa es que ninguna autoridad intervenga cuando estas personas molestan a los demás. En nombre de la convivencia no se puede agredir ni maltratar a los habitantes de la calle, pero en nombre de la convivencia no se puede tolerar que los habitantes de la calle agredan o maltraten a los demás.

Es cierto que los adictos deben ser tratados desde una perspectiva de salud y atención pública para propender a su desintoxicación, rehabilitación y reincorporación. Y es cierto que el Estado debe disponer de condiciones y servicios adecuados para asegurarles estas oportunidades. Adicto no es sinónimo de delincuente. Ni más faltaría. Pero también es cierto que cuando un adicto delinque debe ser tratado como un delincuente que necesita atención especial para que no se le aplique solamente una sanción, sino que se le permita su rehabilitación.

Por lo anterior, se requieren por lo menos tres acciones urgentes: la primera, aumentar eficazmente la oferta de servicios sociales y atención médica y psicosocial especializada para que los habitantes de la calle adictos reciban tratamiento adecuado cuando así lo quieran.

La segunda, mejorar la capacidad y velocidad de respuesta de las autoridades cuando estos grupos de habitantes de la calle están vulnerando los derechos de la ciudadanía; y la tercera, una revisión profunda de la fallida política nacional frente a las drogas que ha implementado mal este gobierno, permitiendo el crecimiento de cultivos ilícitos, producción y tráfico de drogas, así como el aumento del número de adictos.

Finalmente, el alcalde Peñalosa, el comandante de la Policía Metropolitana y la Fiscalía requieren todo el apoyo ciudadano en la lucha contra los ‘ganchos’ o mafias que han controlado estos imperios criminales. Aunque se ha avanzado, es mucho lo que falta para desmantelarlos, enfrentar todos sus tentáculos y judicializar a cabecillas y operadores de estas máquinas criminales.

Si se procede así, se podría evitar que el post-‘Bronx’ se vuelva peor que el ‘Bronx’ de antes y que una acción valerosa del Alcalde termine minando y deteriorando el apoyo ciudadano que requiere para sacar adelante la ciudad.

JUAN LOZANO

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA