Opinión

Para qué el Estado

La vida como una política de Estado. La única bandera que tiene para ser legítimo, para existir.

12 de julio 2018 , 12:00 a.m.

Desde que tengo memoria, más o menos desde 1983 o 1984, y con toda seguridad desde 1986, que es el primer Mundial del cual me acuerdo en serio, el de México, porque en el de España 82 yo era muy pequeño y solo conservo los gritos de mi familia en Cali cuando Italia le ganó la final a Alemania y salimos todos a pitar... Desde esa época, en fin, en Colombia están matando a la gente.

Y uso de manera muy consciente ese tiempo verbal que en inglés se llama el ‘presente progresivo’ –ah, la sensatez– y que los gramáticos de nuestra lengua, a cual más rebuscado y truculento, llaman el ‘gerundio perifrástico’ o la ‘perífrasis verbal de gerundio’, háganme el favor, y sirve para señalar, al menos en ese caso, una acción que está ocurriendo y no ha terminado: un hecho que empezó antes y sigue y no para.

Por supuesto que ese hecho, en la historia de Colombia, nos antecede en el tiempo y no empieza con nuestra memoria individual, tan frágil y exigua. Eso lo aprendemos luego, lo vamos descubriendo: que desde que nos acordamos aquí están matando a la gente, sí, pero ya desde mucho antes también era así, como si este país viviera a la orilla de sus ríos viendo correr su propia sangre.

Lo particular de esas muertes, y de ahí el tiempo verbal que las cobija, mientras siguen ocurriendo –así en gerundio–, es que tienen un tinte político, es decir, ocurren dentro del contexto de la guerra y el poder. Ese es el gran relato de la política colombiana desde el siglo XIX: la supresión moral y física del interlocutor, que al final es todo menos eso; la eliminación del contrario sin que nunca pase nada.

El Estado existe sobre todo para que no maten a la gente. Por eso nació, ese es su fin primordial y lo que justifica su existencia.

La construcción del Estado colombiano y su legitimidad ha sido un proceso doloroso y complejísimo, nadie lo niega, un proceso en el que los logros lentos y a veces enternecedores y admirables del país, dadas sus circunstancias, conviven con unas fuerzas y unas tradiciones, unos fenómenos que a pesar de todo esfuerzo no se han podido resolver de verdad ni siquiera a estas alturas de la historia.

Eso explica que haya lugares del territorio nacional, por llamarlo de alguna manera, donde el Estado no existe, donde su acción ha sido remplazada, suplantada, usurpada, pervertida por factores de poder que son los grandes beneficiarios y gestores de todos nuestros conflictos enmarañados y a la vez: el de la injusticia social y la pobreza; el de la tierra y el despojo; el de la corrupción; el del narcotráfico... Etcétera, etcétera.

Y aunque la discusión política sobre la legitimidad del Estado tiene para tantos aquí el carácter sofisticadísimo de un debate filosófico o técnico sobre su tamaño o sus competencias y atribuciones, en el fondo Colombia no ha salido, en muchos casos, de los problemas esenciales que hicieron que el Estado, como hecho sociológico, naciera. ¿Qué es el Estado, para qué sirve entonces?

Las respuestas a esa pregunta son muchas, claro, y ahí está la teoría política. Pero la que más me gusta a mí fue la que dio Thomas Hobbes en el Leviatán hace casi cuatro siglos, cuando dijo que el Estado existe sobre todo para que no maten a la gente. Por eso nació, ese es su fin primordial y lo que justifica su existencia. De resto, todo lo que quieran: la salud, la educación, la riqueza; ya veremos. Pero primero la vida.

La vida, en otras palabras, como una política de Estado. La única bandera que tiene para ser legítimo, para existir. Y atrás la sociedad, como dice también Hobbes: la comunidad en el sentido más bello de la palabra; la voz de todos que no deja que nadie siegue impune la voz de nadie.

Decirlo cada vez más alto y cuantas veces toque, que no más. Hasta que seamos de verdad una sociedad civil. Antes no.

JUAN ESTEBAN CONSTAÍN
catuloelperro@hotmail.com

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA