Opinión

¿Colombia protestante?

Cada vez hay más gente que comulga con otras formas del culto cristiano por fuera del catolicismo.

02 de noviembre 2017 , 12:00 a.m.

Se acaban de cumplir cinco siglos de cuando el monje agustino Martín Lutero partió en dos la historia de Occidente y le dio inicio a lo que se suele llamar la ‘Reforma Protestante’: un movimiento, en sus orígenes, de purificación de la iglesia romana, una disputa teológica sobre muchos de sus métodos y sus dogmas; y luego una revolución con la que nace la Modernidad, nada menos.

Pero lo interesante es eso: que el propósito inicial y verdadero de los reformadores no era, no podía serlo, el de acabar con la unidad de la ‘cristiandad’, ni mucho menos el de engendrar un mundo racional, individualista y secular –“yo secular”, dice un amigo– en el que se diera una separación absoluta entre la órbita espiritual de la Iglesia y la órbita civil del Estado: eso es la Modernidad.

Porque en todos los reformadores, desde Lutero hasta Zuinglio, desde Calvino hasta Müntzer, y con todas sus diferencias, lo que sobresale es el fundamentalismo: el espíritu ultraconservador y dogmático; la obsesión por la salvación del alma. Es más: la Reforma fue también una refutación del Renacimiento italiano, una crítica feroz del paganismo que entonces encarnaban los papas de Roma.

El mito liberal de un país en tránsito hacia la secularización y la tolerancia, hacia la Modernidad, en fin, acá no se cumplió y podría estar pasando todo lo contrario.

¿Cómo fue posible que algo así ocurriera? ¿Cómo nace del puritanismo y la reacción la Modernidad? Quien mejor lo explica (mejor incluso que Max Weber o Werner Sombart) es el escritor inglés Harold Laski, un genio, que demostró cómo la Reforma fue la coartada perfecta, el caballo de Troya para que la burguesía del norte de Europa pudiera sacudirse el yugo moral del Vaticano, su control económico.

La Reforma sería, así, el primer gran asalto en la toma del poder por parte de la burguesía, cuya ob-sesión era la de limitar o desmontar del todo la intromisión de cualquier poder que impidiera el lucro, la libertad del comercio. La Iglesia fue el primer objetivo, pero ya le llegaría el turno al Estado. Por eso el más sorprendido con los alcances de su lucha fue el propio Lutero, al verla convertida en una revolución política y no solo de la fe.

Y me perdonan que hable tanto de esto, casi como un obseso, como un poseso, pero es que de verdad creo que ese es uno de los temas más importantes de la sociedad colombiana hoy; quizás el tema más importante. Como el de la guerra, sí, o el del ‘posconflicto’, o el de la pobreza o el de la corrupción, pero también el de la forma en que nuestra sociedad se está volviendo, de un tiempo para acá, una sociedad protestante.

No tengo a la mano las cifras, ni siquiera sé si existen a ciencia cierta, pero es evidente que cada vez hay más gente en Colombia que comulga con distintas formas del culto cristiano por fuera del catolicismo; lo que acá llamamos los ‘evangélicos’ o los ‘cristianos’. Y ese hecho sí que va a determinar la fisionomía cultural, económica y política de nuestra sociedad en los años por venir.

¿Para bien, para mal? Depende, como siempre, todo depende. Pero el mito liberal de un país en tránsito hacia la secularización y la tolerancia, hacia la Modernidad, en fin, acá no se cumplió y podría estar pasando todo lo contrario. Y se equivocan quienes creen, desde sus prejuicios iluminados, desde su torre de marfil, que ese fenómeno se explica o se resuelve solo despreciándolo, sigan creyendo.

Alfonso López Michelsen, que era todo menos bruto o ignorante, escribió un magnífico ensayo sobre la estirpe calvinista de nuestras instituciones: unas instituciones democráticas y modernas, traídas sin embargo a una sociedad señorial y excluyente que es su negación. El abismo entre la ley y lo que somos, eso somos.

Y ahora nos llega el protestantismo, como todo, con cinco siglos de retraso. Y ni siquiera sabemos si con él viene la Modernidad, por fin, o se va para siempre.

JUAN ESTEBAN CONSTAÍN
catuloelperro@hotmail.com

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA